Richard Gere es uno de los mayores defensores de los tibetanos a nivel mundial. Así que está en San Francisco para protestar por el paso de la antorcha olímpica.
Richard Gere es, después del Dalai Lama, el budista más famoso del mundo. Hace ya 25 años que practica esta religión y desde entonces no sólo ha hecho suyas las doctrinas espirituales del Dalai, sino que se ha convertido en importante estandarte a nivel internacional de la defensa de los derechos de Tibet. Él preside la Campaña Internacional por Tíbet, y como tal ha acudido a San Francisco para unirse a las protestas por los Juegos Olímpicos de Pekín. Está previsto que la ciudad estadounidense acoja hoy el paso de la llama olímpica por sus calles, lo que ha provocado numerosas movilizaciones desde hace varios días, al igual que sucedió en ciudades como París. Se han realizado actos de protesta como vigilias y manifestaciones, que han estado alentados por personajes famosos como Gere, que afirmó “China ha sido la primera en convertir la antorcha en una herramienta política y es lícito que la gente proteste a su paso”. Estas declaraciones se unen a unas que realizó la semana pasada en las que decía no ser partidario del boicot a los Juegos, pero que si la crisis de Tibet no se gestionaba bien “deberíamos boicotear la competición”. El actor animó en su discurso de San Francisco a que el gobierno chino respetara a Tibet y se reuniera con el Dalai Lama.
Este discurso lo comparte el que se erigió como el otro gran protagonista de la noche, Desmond Tutu, arzobispo anglicano y Premio Nobel de la Paz.
