Gomorra, una película realista sobre la mafia, ha superado la barrera de la ficción. Dos de sus actores han sido detenidos acusados de pertenecer a la mafia y un tercero está siendo investigado por la misma cuestión.
Gomorra es la cinta que representará a Italia en la carrera hacia el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Rodada con un estilo cercano al documental, la película retrata el día a día de la mafia napolitana. Varios críticos de cine han publicado que hasta la fecha es la historia sobre la camorra que se ha rodado con un mayor realismo. Vamos, que ni Scorsese, ni Coppola, ni tan siquiera Tony Soprano. En este afán realista, el director Matteo Garrone, decidió mezclar actores profesionales con autóctonos de Nápoles sacados de los suburbios. Y no se puede decir que el director no estuviera atinado en sus elecciones. Encajaban tan bien en los papeles porque han resultado ser auténticos mafiosos. Bernardino Terracciano, que interpreta al tío Bernardino, fue detenido el sábado acusado de extorsión y de tener vínculos con el clan Casalesi de la camorra. Por su parte, Giovanni Venosa, que interpreta al jefe Giovanni, fue detenido en julio como sospechoso de interpretar en la vida real el mismo papel que en la pantalla. Para terminar, un tercer intérprete que todavía no ha sido identificado, está siendo investigado por tráfico de drogas.
Gomorra va camino de ser una cinta sobre mafiosos rodada por mafiosos. A las pantallas españolas llegará el 14 de noviembre.
