IMG-LOGO

Biografía

Matteo Garrone

Matteo Garrone

52 años

Matteo Garrone

Nació el 15 de Octubre de 1967 en Roma, Lazio, Italia

Premios: 2 Festival de Cannes

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Pinocho

2020 | Pinocchio

El viejo carpintero Geppetto crea una marioneta de madera. Pero sucede algo mágico: la traviesa marioneta empieza a hablar, a andar, a correr y a comer como cualquier niño. Geppetto le pone el nombre de Pinocho y lo cría como a un hijo. Pero a Pinocho le resulta difícil ser bueno. Se deja llevar fácilmente por el mal camino y va de desgracia en desgracia. Unos bandidos lo persiguen, lo engañan y lo secuestran en un mundo de fantasía repleto de criaturas fantásticas, desde el vientre de un pez gigante hasta el País de los Juguetes y el Campo de los Milagros. Su fiel amiga, el Hada, intenta hacerle ver que su sueño, convertirse en un niño de verdad, no se hará realidad hasta que Pinocho no cambie su forma de ser.

Dogman

2018 | Dogman

El servicial pero un poco simple y debilucho Marcello regenta un pequeño negocio en el que cuida, peina y asea a canes, pero los ingresos no le llegan, así que trapichea con drogas a pequeña escala, sobre todo para darle algún capricho a su hija, a la que adora, tras haberse separado de la madre. Pero tiene como amigo al gigantón Simone, antiguo púgil, al que se le ha ido la mano con la cocaína, de modo que se ha descontrolado, causando destrozos en los negocios del lugar, o agrediendo a algún desgraciado, motivo por el que los lugareños han decidido liquidarle. Simone involucra a Marcello en pequeños robos, pero le meterá en un buen lío cuando le obliga a participar en un golpe al prestamista del local que está al lado de la tienda de animales, mediante un agujero en la pared… Tras el paréntesis en su filmografía que supuso El cuento de los cuentos, rodado en inglés, que adapta tres cuentos clásicos de Giambattista Basile, y antes de versionar “Pinocho”, de Carlo Collodi, Matteo Garrone regresa a la radiografía social de títulos como Reality, y el crudo retrato del mundo del hampa Gomorra, su trabajo más conocido. Pero sobre todo ha rodado un film muy cercano a El taxidermista, pues recrea de nuevo una historia real de la crónica negra, acontecida otra vez en los suburbios. Las imágenes, de enorme potencia, parecen un homenaje al neorrealismo italiano, mostrando escenarios como los locales de compra de oro, los de máquinas de apuestas, etc., y recordando que los desfavorecidos retratados en títulos como Ladrón de bicicletas, Arroz amargo o El limpiabotas no son cosas del pasado. Podemos encontrarlos aún, no tan alejados, en lugares como la desoladora barriada cercana a una gran ciudad indeterminada donde transcurre la acción (en realidad se ha filmado en Castel Volturno, un pueblo de Nápoles), donde todo parece sucio, incluido el establecimiento del protagonista, con perreras oxidadas, todo de aspecto paupérrimo. Extremadamente violenta (sobre todo en un momento concreto), quizás sobra algún tiempo muerto (la escena de la discoteca), pero aprovecha muy bien el paralelismo que establece entre los animales y las personas, pues todos seguimos teniendo aún mucho de bestias. Marcelo sería parecido a un perro faldero, mientras que Simone parece un bulldog con instintos asesinos. Abundan las secuencias memorables, como la del regreso al lugar donde han dado un golpe el protagonista, con un motivo loable, o la impagable aparición de la madre de Simone, la única persona que parece poder dominarle, pero aún así tiene dificultades para ello. Lo mejor de todo: un reparto sensacional. Los secundarios no parecen estar interpretando, sino mostrándose como son en la vida real. También en el caso del veterano Edoardo Pesce (Simone), imposible encontrar a alguien tan corpulento que ofrezca tanta veracidad. Pero el film no podría haber sido posible sin el muy particular Marcello Fonte, Marcello, con el físico más peculiar que ha dado el cine italiano, y de portentosa expresividad pese a su corta filmografía, que ganó con toda justicia el premio al mejor actor en el Festival de Cannes.

7/10
El cuento de los cuentos

2015 | Il racconto dei racconti

Los reyes de Longtrellis desean tener descendencia, por lo que siguen los consejos de una especie de mago que recomienda la captura de una bestia marina, y que la reina se coma su corazón, cocinado por una virgen. El rey de Strongcliff, mujeriego sin escrúpulos, conoce el amor cuando queda deslumbrado por el canto de quien él cree que es una bella dama. Y el monarca de Highhills organiza una competición para conceder la mano de su hija a quien adivine de qué animal es una extraña piel, que en realidad pertenece a su querida mascota, recién fallecida, una extraña pulga gigante. Matteo Garrone, director de las crudas Gomorra y Reality, se evade de la 'reality' con este film, en que da un giro de 180 grados con respecto a su trayectoria anterior, también porque rueda por primera vez en inglés. Adapta libremente tres relatos cortos del siglo XVII del napolitano Giambattista Basile, entrecruzando las historias, sin conexión aparente entre ellas, salvo porque parece que ocurren en reinos vecinos. El realizador, que hasta ahora trabajaba con actores no profesionales, recurre por primera vez a figuras conocidas, como Salma Hayek, Vincent Cassel, Toby Jones y John C. Reilly, que sacan mucho partido a sus personajes. Partiendo de elementos de los cuentos clásicos, el realizador desarrolla historias un tanto sórdidas y sombrías, quizás con algunos puntos excesivamente grotescos. Que nadie piense que estamos ante un film para el público infantil, ni mucho menos, pues aquí nadie come perdices. Aparecen ogros y princesas, pero no existe una línea clara que separe a los héroes de los villanos, como en la vida misma. Todo resulta increíblemente real, pues Matteo Garrone dirige con su habitual estilo cercano al neorrealismo. Aún así se trata de un film de enorme potencia visual, por su cuidado diseño de producción, lleno de secuencias de altura, y que desarrolla cuestiones que ya estaban en el texto original, y que nunca se quedarán obsoletas, como sus críticas a la obsesión por la belleza eterna y el sexo.

6/10
Reality

2012 | Reality

Luciano es un hombre casado, padre de dos niños, que tiene una pescadería en un pueblito de Nápoles. Dotado de una enorme gracia, tremendamente natural, sus amigos disfrutan con sus bromas y caracterizaciones. Parece el tipo ideal para ser nominado a “Gran Hermano”, el reality televisivo que alberga bajo un mismo techo durante varios meses a sus concursantes. Luciano se obsesiona con el plan de postularse para el programa, lo que se convierte en un triste escapismo que le aleja de la auténtica realidad, y más concretamente de su familia. Después de abordar el tema de la Camorra en la muy alabada Gomorra, el italiano Matteo Garrone cambia de tercio con Reality, aunque sigue pegado a la radiografía social. Su guión, coescrito con Maurizio Braucci, Ugo Chiti y Massimo Gaudioso, aborda la obsesión por los programa televisivos denominados “de realidad”, aunque si eso que muestran es la realidad resulta discutible, como mucho es el sucedáneo de una vida real cada vez más mediocre, por culpa de un mecanismo que se retroalimenta: las teles ofrecen basura, obtienen audiencias millonarias, y continúan ofreciendo más basura, tal vez en la “nueva edición” más degradada que la anterior. Si pensamos en el cine español, la trama de Reality hace pensar en Luis García Berlanga y Rafael Azcona, se nos retratan capas populares que tienen la ilusión de mejorar la propia posición social con un dinero caído del cielo: si antaño se pensaba en las quinielas o la lotería, ahora es el turno de los quince minutos o más de fama que postuló Andy Warhol en la pequeña pantalla, convenientemente retribuidos. Aunque Garrone tal vez peca de reiterativo en Reality, tiene interés el cuadro que ofrece, la enfermiza obsesión del protagonista, que se cree vigilado en el mundo real por jueces que sopesan su selección para “Gran Hermano”, a imagen y semejanza de las cámaras que retransmiten la vida de los habitantes de “la casa” las 24 horas del día. Aniello Arena se muestra muy natural como protagonista, y el resto de personajes responden bien a los tipos populares que reclama la historia. El director de Reality propone un interesante paralelismo entre la fe ciega que Luciano tiene en que acabará concursando en “Gran Hermano”, y la fe católica, sencilla, popular, que ha acabado convirtiéndose en una pátina que afecta poco a la vida de las personas, la primera habría sustuido a la segunda. De modo que hasta cuando Luciano busca ayuda en la parroquia y participa en el Via Crucis romano del Coliseo, su vieja obsesión –le están vigilando, debe actuar bien para que le seccionen– acaba reapareciendo. Son muy sugestivos los planos de arranque y cierre de Reality, ambas tomas aéreas, una inversa de la otra, que contienen un círculo vicioso de la posmodernidad sin aparente salida: la banalidad existencial, la gran horterada en que llegamos a convertir nuestras vidas, nos condena sin remedio a no ser que seamos capaces de encontrar un sentido a las cosas de cada día, la pescadería, los niños...

6/10
Gomorra

2008 | Gomorra

Impactante mirada a la siniestra realidad de la Camorra italiana, a partir de la novela homónima de Roberto Saviano, amenazado de muerte por estos criminales, hasta el punto de que requiere en la actualidad de constante protección policial. De las decenas de historias que conforman la obra original, el director, Matteo Garrone, ha escogido cinco, muy representativas de la trágica historia que viven Nápoles y sus alrededores. Como si de un elaborado tapiz se tratara, se entrecruzan las andanzas de don Ciro, un contable de la mafia que nunca se ha manchado las manos, y que ante la complejidad de los enfrentamientos entre clanes, no sabe a cuál apuntarse para salir indemne; de Totò, un adolescente, joven cachorro, que aspira a que sus mayores le consideren para introducirse en la organización criminal; de Marco y Ciro, dos jovenzuelos descerebrados, tan indolentes y poco motivados como otros coetáneos honrados, pero que además desean "hacer la guerra por su cuenta", o sea, jugársela a una banda de narcos colombianos saltándose la jerarquía camorrista; de Roberto, joven licenciado y chico para todo de Franco, un tipo que tiene trapicheos con industrias químicas para eliminar residuos tóxicos, es un decir, de un modo más barato que si las empresas cumplieran la normativa de seguridad; y de Pasquale, un sastre excelente, que ante la urgencia de entregar un pedido, tiene la ocurrencia de encargar la tarea, sin que lo sepa su jefe, a los talleres clandestinos chinos. Es ésta una película sin concesiones a la hora de retratar el horror del crimen organizado de la Camorra. Y que resulta muy actual al incluir cuestiones como la explotación de inmigrantes ilegales, el desnortamiento de tanto joven sin ideas, y la destrucción del planeta por la contaminación. El planteamiento, valiente, es el de una completa desmitificación de la cuestión, quedan descartados los tratamientos más o menos románticos o condescendientes de cierto cine estadounidense, que tiene detrás a gente de la talla de Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o Brian De Palma, este último criticado explícitamente. Aquí no hay espacio para la fascinación, porque lo que pinta Garrone es la rutina mafiosa, absolutamente inmoral: negocios corruptos para llenarse los bolsillos, utilización de las personas para fines horribles, degradación de la sexualidad –mostrada explícitamente–, negación del valor de la vida, sometimiento de las personas, incluidos casi niños, condenadas a ser parias si no aceptan determinadas reglas del juego... Con un inteligentísimo 'tempo', como si se tratara de un documental, real como la vida misma –muchos actores no son profesionales, en línea con la tradición del neorrealismo italiano– somos testigos de las evoluciones de los distintos personajes, dentro de un mecanismo muy bien engrasado donde impera el miedo y la hipocresía, y que nadie parece tener interés en desmontar, en parte por los miles de millones de euros que mueve, incluso dentro de negocios legales. Dentro del terrible, desolador panorama que se nos muestra, y sin más violencia de la estrictamente necesaria, Garrone tiene el acierto de incluir personajes que se rebelan ante el estado de cosas; su opción no significa el fin de la Camorra, ni mucho menos, pero al menos es la constatación de que para la gente de a pie hay una forma correcta de hacer las cosas, aunque suponga ganar menos dinero, quedar fuera de juego.

8/10
Primer amor

2004 | Primo Amore

Vittorio vive obsesionado con encontrar a la mujer ideal. Un día, a través de un anuncio clasificado, conoce a Sonia, una mujer agradable e inteligente. Sin embargo, su aspecto físico no acaba de satisfacer a Vittorio. A pesar de esto, empiezan una relación en la que ella descubre el lado más oscuro de Vittorio. Reflexión sobre el peligro del idealizar, de no reconocer la realidad, de ver lo que uno quiere ver.

5/10
El taxidermista

2002 | L'imbalsamatore

La película narra la historia de un viejo taxidermista que es objeto de burla por su baja estatura. Un día contrata a Valerio, un joven apuesto apasionado por la taxidermia, como ayudante. Pero cuando Deborah entra en la vida de Valerio todo cambia y aparecen los celos... 

6/10
Verano romano

2000 | Estate Romana

Rossella es una antigua actriz de teatro que regresa a su apartamento de Roma, en el que también están Salvatore, un antiguo amigo suyo, y Mónica, la ayudante de este. Una serie de casualidades llevará a los tres a un balneario en el que vivirán situaciones tragicómicas.

5/10
Ospiti

1998 | Ospiti

Historia de inmigración protagonizada por Gheni y Gherti, dos jóvenes albaneses que trabajan en un restaurante y que luchan por integrarse en Roma. Un día encuentran alojamiento en casa de Corrado, un joven fotógrafo que vive en un barrio residencial. El desarrollo de la trama muestra las profundas diferencias que existen entre los personajes. Segunda película de Matteo Garrone, el pretigioso cineasta italiano que ha ganado el Gran Premio del Jurado en Cannes por Gomorra (2008) y Reality (2012). 

6/10
Pinocho

2020 | Pinocchio

El viejo carpintero Geppetto crea una marioneta de madera. Pero sucede algo mágico: la traviesa marioneta empieza a hablar, a andar, a correr y a comer como cualquier niño. Geppetto le pone el nombre de Pinocho y lo cría como a un hijo. Pero a Pinocho le resulta difícil ser bueno. Se deja llevar fácilmente por el mal camino y va de desgracia en desgracia. Unos bandidos lo persiguen, lo engañan y lo secuestran en un mundo de fantasía repleto de criaturas fantásticas, desde el vientre de un pez gigante hasta el País de los Juguetes y el Campo de los Milagros. Su fiel amiga, el Hada, intenta hacerle ver que su sueño, convertirse en un niño de verdad, no se hará realidad hasta que Pinocho no cambie su forma de ser.

Dogman

2018 | Dogman

El servicial pero un poco simple y debilucho Marcello regenta un pequeño negocio en el que cuida, peina y asea a canes, pero los ingresos no le llegan, así que trapichea con drogas a pequeña escala, sobre todo para darle algún capricho a su hija, a la que adora, tras haberse separado de la madre. Pero tiene como amigo al gigantón Simone, antiguo púgil, al que se le ha ido la mano con la cocaína, de modo que se ha descontrolado, causando destrozos en los negocios del lugar, o agrediendo a algún desgraciado, motivo por el que los lugareños han decidido liquidarle. Simone involucra a Marcello en pequeños robos, pero le meterá en un buen lío cuando le obliga a participar en un golpe al prestamista del local que está al lado de la tienda de animales, mediante un agujero en la pared… Tras el paréntesis en su filmografía que supuso El cuento de los cuentos, rodado en inglés, que adapta tres cuentos clásicos de Giambattista Basile, y antes de versionar “Pinocho”, de Carlo Collodi, Matteo Garrone regresa a la radiografía social de títulos como Reality, y el crudo retrato del mundo del hampa Gomorra, su trabajo más conocido. Pero sobre todo ha rodado un film muy cercano a El taxidermista, pues recrea de nuevo una historia real de la crónica negra, acontecida otra vez en los suburbios. Las imágenes, de enorme potencia, parecen un homenaje al neorrealismo italiano, mostrando escenarios como los locales de compra de oro, los de máquinas de apuestas, etc., y recordando que los desfavorecidos retratados en títulos como Ladrón de bicicletas, Arroz amargo o El limpiabotas no son cosas del pasado. Podemos encontrarlos aún, no tan alejados, en lugares como la desoladora barriada cercana a una gran ciudad indeterminada donde transcurre la acción (en realidad se ha filmado en Castel Volturno, un pueblo de Nápoles), donde todo parece sucio, incluido el establecimiento del protagonista, con perreras oxidadas, todo de aspecto paupérrimo. Extremadamente violenta (sobre todo en un momento concreto), quizás sobra algún tiempo muerto (la escena de la discoteca), pero aprovecha muy bien el paralelismo que establece entre los animales y las personas, pues todos seguimos teniendo aún mucho de bestias. Marcelo sería parecido a un perro faldero, mientras que Simone parece un bulldog con instintos asesinos. Abundan las secuencias memorables, como la del regreso al lugar donde han dado un golpe el protagonista, con un motivo loable, o la impagable aparición de la madre de Simone, la única persona que parece poder dominarle, pero aún así tiene dificultades para ello. Lo mejor de todo: un reparto sensacional. Los secundarios no parecen estar interpretando, sino mostrándose como son en la vida real. También en el caso del veterano Edoardo Pesce (Simone), imposible encontrar a alguien tan corpulento que ofrezca tanta veracidad. Pero el film no podría haber sido posible sin el muy particular Marcello Fonte, Marcello, con el físico más peculiar que ha dado el cine italiano, y de portentosa expresividad pese a su corta filmografía, que ganó con toda justicia el premio al mejor actor en el Festival de Cannes.

7/10
El cuento de los cuentos

2015 | Il racconto dei racconti

Los reyes de Longtrellis desean tener descendencia, por lo que siguen los consejos de una especie de mago que recomienda la captura de una bestia marina, y que la reina se coma su corazón, cocinado por una virgen. El rey de Strongcliff, mujeriego sin escrúpulos, conoce el amor cuando queda deslumbrado por el canto de quien él cree que es una bella dama. Y el monarca de Highhills organiza una competición para conceder la mano de su hija a quien adivine de qué animal es una extraña piel, que en realidad pertenece a su querida mascota, recién fallecida, una extraña pulga gigante. Matteo Garrone, director de las crudas Gomorra y Reality, se evade de la 'reality' con este film, en que da un giro de 180 grados con respecto a su trayectoria anterior, también porque rueda por primera vez en inglés. Adapta libremente tres relatos cortos del siglo XVII del napolitano Giambattista Basile, entrecruzando las historias, sin conexión aparente entre ellas, salvo porque parece que ocurren en reinos vecinos. El realizador, que hasta ahora trabajaba con actores no profesionales, recurre por primera vez a figuras conocidas, como Salma Hayek, Vincent Cassel, Toby Jones y John C. Reilly, que sacan mucho partido a sus personajes. Partiendo de elementos de los cuentos clásicos, el realizador desarrolla historias un tanto sórdidas y sombrías, quizás con algunos puntos excesivamente grotescos. Que nadie piense que estamos ante un film para el público infantil, ni mucho menos, pues aquí nadie come perdices. Aparecen ogros y princesas, pero no existe una línea clara que separe a los héroes de los villanos, como en la vida misma. Todo resulta increíblemente real, pues Matteo Garrone dirige con su habitual estilo cercano al neorrealismo. Aún así se trata de un film de enorme potencia visual, por su cuidado diseño de producción, lleno de secuencias de altura, y que desarrolla cuestiones que ya estaban en el texto original, y que nunca se quedarán obsoletas, como sus críticas a la obsesión por la belleza eterna y el sexo.

6/10
Reality

2012 | Reality

Luciano es un hombre casado, padre de dos niños, que tiene una pescadería en un pueblito de Nápoles. Dotado de una enorme gracia, tremendamente natural, sus amigos disfrutan con sus bromas y caracterizaciones. Parece el tipo ideal para ser nominado a “Gran Hermano”, el reality televisivo que alberga bajo un mismo techo durante varios meses a sus concursantes. Luciano se obsesiona con el plan de postularse para el programa, lo que se convierte en un triste escapismo que le aleja de la auténtica realidad, y más concretamente de su familia. Después de abordar el tema de la Camorra en la muy alabada Gomorra, el italiano Matteo Garrone cambia de tercio con Reality, aunque sigue pegado a la radiografía social. Su guión, coescrito con Maurizio Braucci, Ugo Chiti y Massimo Gaudioso, aborda la obsesión por los programa televisivos denominados “de realidad”, aunque si eso que muestran es la realidad resulta discutible, como mucho es el sucedáneo de una vida real cada vez más mediocre, por culpa de un mecanismo que se retroalimenta: las teles ofrecen basura, obtienen audiencias millonarias, y continúan ofreciendo más basura, tal vez en la “nueva edición” más degradada que la anterior. Si pensamos en el cine español, la trama de Reality hace pensar en Luis García Berlanga y Rafael Azcona, se nos retratan capas populares que tienen la ilusión de mejorar la propia posición social con un dinero caído del cielo: si antaño se pensaba en las quinielas o la lotería, ahora es el turno de los quince minutos o más de fama que postuló Andy Warhol en la pequeña pantalla, convenientemente retribuidos. Aunque Garrone tal vez peca de reiterativo en Reality, tiene interés el cuadro que ofrece, la enfermiza obsesión del protagonista, que se cree vigilado en el mundo real por jueces que sopesan su selección para “Gran Hermano”, a imagen y semejanza de las cámaras que retransmiten la vida de los habitantes de “la casa” las 24 horas del día. Aniello Arena se muestra muy natural como protagonista, y el resto de personajes responden bien a los tipos populares que reclama la historia. El director de Reality propone un interesante paralelismo entre la fe ciega que Luciano tiene en que acabará concursando en “Gran Hermano”, y la fe católica, sencilla, popular, que ha acabado convirtiéndose en una pátina que afecta poco a la vida de las personas, la primera habría sustuido a la segunda. De modo que hasta cuando Luciano busca ayuda en la parroquia y participa en el Via Crucis romano del Coliseo, su vieja obsesión –le están vigilando, debe actuar bien para que le seccionen– acaba reapareciendo. Son muy sugestivos los planos de arranque y cierre de Reality, ambas tomas aéreas, una inversa de la otra, que contienen un círculo vicioso de la posmodernidad sin aparente salida: la banalidad existencial, la gran horterada en que llegamos a convertir nuestras vidas, nos condena sin remedio a no ser que seamos capaces de encontrar un sentido a las cosas de cada día, la pescadería, los niños...

6/10
Gomorra

2008 | Gomorra

Impactante mirada a la siniestra realidad de la Camorra italiana, a partir de la novela homónima de Roberto Saviano, amenazado de muerte por estos criminales, hasta el punto de que requiere en la actualidad de constante protección policial. De las decenas de historias que conforman la obra original, el director, Matteo Garrone, ha escogido cinco, muy representativas de la trágica historia que viven Nápoles y sus alrededores. Como si de un elaborado tapiz se tratara, se entrecruzan las andanzas de don Ciro, un contable de la mafia que nunca se ha manchado las manos, y que ante la complejidad de los enfrentamientos entre clanes, no sabe a cuál apuntarse para salir indemne; de Totò, un adolescente, joven cachorro, que aspira a que sus mayores le consideren para introducirse en la organización criminal; de Marco y Ciro, dos jovenzuelos descerebrados, tan indolentes y poco motivados como otros coetáneos honrados, pero que además desean "hacer la guerra por su cuenta", o sea, jugársela a una banda de narcos colombianos saltándose la jerarquía camorrista; de Roberto, joven licenciado y chico para todo de Franco, un tipo que tiene trapicheos con industrias químicas para eliminar residuos tóxicos, es un decir, de un modo más barato que si las empresas cumplieran la normativa de seguridad; y de Pasquale, un sastre excelente, que ante la urgencia de entregar un pedido, tiene la ocurrencia de encargar la tarea, sin que lo sepa su jefe, a los talleres clandestinos chinos. Es ésta una película sin concesiones a la hora de retratar el horror del crimen organizado de la Camorra. Y que resulta muy actual al incluir cuestiones como la explotación de inmigrantes ilegales, el desnortamiento de tanto joven sin ideas, y la destrucción del planeta por la contaminación. El planteamiento, valiente, es el de una completa desmitificación de la cuestión, quedan descartados los tratamientos más o menos románticos o condescendientes de cierto cine estadounidense, que tiene detrás a gente de la talla de Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o Brian De Palma, este último criticado explícitamente. Aquí no hay espacio para la fascinación, porque lo que pinta Garrone es la rutina mafiosa, absolutamente inmoral: negocios corruptos para llenarse los bolsillos, utilización de las personas para fines horribles, degradación de la sexualidad –mostrada explícitamente–, negación del valor de la vida, sometimiento de las personas, incluidos casi niños, condenadas a ser parias si no aceptan determinadas reglas del juego... Con un inteligentísimo 'tempo', como si se tratara de un documental, real como la vida misma –muchos actores no son profesionales, en línea con la tradición del neorrealismo italiano– somos testigos de las evoluciones de los distintos personajes, dentro de un mecanismo muy bien engrasado donde impera el miedo y la hipocresía, y que nadie parece tener interés en desmontar, en parte por los miles de millones de euros que mueve, incluso dentro de negocios legales. Dentro del terrible, desolador panorama que se nos muestra, y sin más violencia de la estrictamente necesaria, Garrone tiene el acierto de incluir personajes que se rebelan ante el estado de cosas; su opción no significa el fin de la Camorra, ni mucho menos, pero al menos es la constatación de que para la gente de a pie hay una forma correcta de hacer las cosas, aunque suponga ganar menos dinero, quedar fuera de juego.

8/10
Primer amor

2004 | Primo Amore

Vittorio vive obsesionado con encontrar a la mujer ideal. Un día, a través de un anuncio clasificado, conoce a Sonia, una mujer agradable e inteligente. Sin embargo, su aspecto físico no acaba de satisfacer a Vittorio. A pesar de esto, empiezan una relación en la que ella descubre el lado más oscuro de Vittorio. Reflexión sobre el peligro del idealizar, de no reconocer la realidad, de ver lo que uno quiere ver.

5/10
El taxidermista

2002 | L'imbalsamatore

La película narra la historia de un viejo taxidermista que es objeto de burla por su baja estatura. Un día contrata a Valerio, un joven apuesto apasionado por la taxidermia, como ayudante. Pero cuando Deborah entra en la vida de Valerio todo cambia y aparecen los celos... 

6/10
Verano romano

2000 | Estate Romana

Rossella es una antigua actriz de teatro que regresa a su apartamento de Roma, en el que también están Salvatore, un antiguo amigo suyo, y Mónica, la ayudante de este. Una serie de casualidades llevará a los tres a un balneario en el que vivirán situaciones tragicómicas.

5/10
Ospiti

1998 | Ospiti

Historia de inmigración protagonizada por Gheni y Gherti, dos jóvenes albaneses que trabajan en un restaurante y que luchan por integrarse en Roma. Un día encuentran alojamiento en casa de Corrado, un joven fotógrafo que vive en un barrio residencial. El desarrollo de la trama muestra las profundas diferencias que existen entre los personajes. Segunda película de Matteo Garrone, el pretigioso cineasta italiano que ha ganado el Gran Premio del Jurado en Cannes por Gomorra (2008) y Reality (2012). 

6/10

Últimos tráilers y vídeos