Ya es oficial. Madonna y Guy Ritchie tienen el divorcio. Después de ocho años de relación, la ruptura ha llegado de una forma muy rápida gracias al entendimiento entre ambas partes. Quienes presagiaban una batalla campal, se han quedado con las ganas.
Madonna había contratado a la abogada Fiona Shackleton –defensora de Paul McCartney en su divorcio de Heather Mills– para que la representara en el proceso de separación de su marido Guy Ritchie. Esta elección hizo que muchos auguraran una separación larga y plagada de obstáculos, donde el dinero desempeñaría un papel fundamental. Pero nada más lejos de la realidad, Guy y Madonna ya están oficialmente divorciados. La rapidez con la que han conseguido este nuevo estatus, se debe a que las dos partes han llegado a un acuerdo, algo con lo que la prensa rosa parecía no contar. Estos acuerdos implican que ninguna de las partes ha pedido una compensación económica a la otra, y que han establecido amistosamente un sistema de custodia compartida de sus hijos.
