Hace más de 30 años, Roman Polanski fue acusado de abuso a una menor en Estados Unidos. Desde entonces, no ha vuelto a ese país pues pesa sobre él una orden de detención. Ahora pide que se desestime el caso pues según defiende, no se trató con la profesionalidad requerida.
El documental de HBO Roman Polanski: Wanted and Desire, ha destapado la caja de los truenos. El trabajo de la directora Marina Zenovich, habla sobre la orden de detención que desde hace más de 30 años pesa en Estados Unidos sobre el cineasta Roman Polanski. Corría el año 1977, cuando el director de La semilla del diablo fue acusado de violar a una menor de 13 años. El cineasta reconoció su culpabilidad y salió de la cárcel bajo fianza de 2.500 dólares. Fue entonces, cuando el 1 de febrero de 1978 huyó a Francia. Al tener la ciudadanía francesa, Polanski no puede ser extraditado, así que lleva 30 años sin pisar Estados Unidos, donde continúa vigente la orden de detención contra él. Esto explica porqué no acudió al Kodak Theatre para recoger su Oscar por El pianista.
Ahora el documental de Zenovich, ha sacado a la luz que durante el proceso judicial de Polanski hubo una falta de profesionalidad total por parte de los implicados. Acogiéndose a lo expuesto en este documental, los abogados de Polanski han presentado una petición al Tribual Superior del condado de Los Ángeles para que se desestimen los cargos que pesan sobre el cineasta. Toca esperar para saber cuál será la respuesta de la justicia norteamericana.
