Miley Cyrus acaba de presentar “Miles to Go”, un libro de memorias donde la joven pasa revista a su corta vida. Con 16 primaveras, Hannah Montana ya tiene su autobiografía.
Con los años comienza a fallar la memoria. Ley de vida dicen. Muy pocos son los que pueden presumir de tener memoria de elefante, de hecho, la mayoría nos caracterizamos por tener memoria de pez. Entonces, qué mejor que escribir tus memorias cuando todavía eres una niña. En plena flor de la vida, Miley Cyrus ha hecho uso de sus capacidades retentivas intactas para escribir una autobiografía, “Miles to Go”. Si bien en el mundo de la música es fundamental publicar un disco recopilatorio de grandes éxitos, al igual que un LP donde cantes con tus amigos del alma, los famosos tienen que escribir como mínimo una autobiografía. Y otra cosa no, pero Hannah Montana es cantidad de famosa. Lo que resulta algo chocante es que la chica habla de los recuerdos de su infancia –dura, por cierto- cuando tiene sólo 16 años. En fin, como coja el hábito de seguir escribiendo memorias cuando se haga muy viejecita habrá recopilado una cantidad de tomos tal que ni la enciclopedia Salvat.
El caso es que la chiquilla ha abierto su corazón para demostrar que es una joven como todas las demás. Al menos eso es lo que ha dicho ella con respecto a su intención a la hora de escribir el libro. Así, habla de las distintas experiencias que ha tenido en su todavía corta vida: el primer amor, los amigos, la familia, etc. Y hablando de amigos, la actriz confiesa que su estancia en el cole no fue muy feliz pues se metían con ella por ser demasiado pequeña y delgada. Miley recuerda que lo pasó muy mal, que tenía miedo de sus compañeros que en una ocasión la encerraron en el baño. Temía siempre sus insultos y ataques, por lo que recuerda con cierto horror sus años escolares.
