En plena campaña electoral, los principales partidos políticos de la India han usado “Jai Ho”, uno de los temas de Slumdog Millionaire, para aderezar sus mítines. Este uso se convertirá en algo exclusivo, pues el partido del Congreso acaba de pagar los derechos para que sean sólo ellos los que lo puedan usar.
“Jai Ho” (sé vencedor), es el tema musical con el que termina la película Slumdog Millionaire. Una canción alegre y positiva que los protagonistas bailan en la estación como broche final de la historia. El oscarizado A.R. Rahman es el responsable de este tema que ahora trae de cabeza a los dos principales partidos políticos indios. Entre abril y mayo, India celebra elecciones para cambiar de gobierno. Por tanto, ahora se encuentran en plena campaña electoral. El partido del Congreso y el Bharatiya Janata (BJP) son los dos principales candidatos a hacerse con el poder. Para conseguirlo han optado por seguir un mismo esquema: utilizar “Jai Ho” para aderezar sus mítines y enardecer a las masas. El efecto provocado ha debido ser bueno porque el partido del Congreso, con Sonia Gandhi a la cabeza, ha comprado los derechos de la canción, por lo que amenaza con demandar al BJP si vuelve a hacer uso de los acordes del “Jai Ho”. Esta decisión no ha sentado nada bien al BJP que por boca de Atul Shah ha dicho que “es una canción de propiedad pública. Cualquiera debería poder usarla. No debería pertenecer a nadie. Pertenece al país”. El hecho es que Slumdog Millionaire sigue sembrando polémica en India. Antes de que ganara los ocho Oscar, numerosas voces críticas hablaron mal de esta película que, en su opinión, mostraba una imagen de India irreal por la extrema pobreza que recogía. Ahora hay algunos que han comenzado a quejarse, pero por el hecho de que la canción de “Jai Ho” acabe representando a un partido político. Sin duda, el más radical ha sido Narendra Modi del BJP, que ha afirmado: “Si no hubiéramos tenido los últimos 60 años el mal gobierno del partido del Congreso, no habría ‘slums’ (barrios de chavolas), por tanto no habría ‘slumdog’ (perro de chavola) y no habría habido Oscar”.
