Samantha Morton respalda una campaña de Help Give Them a Voice para animar a las personas y que se conviertan en trabajadores sociales. La actriz vivió en un hogar de acogida cuando era una niña y defiende a ultranza la labor que desempeñan estos profesionales.
Samantha Morton ha plasmado parte de su complicada infancia en su debut como directora cinematográfica en The Unloved. La actriz vivió en un centro de acogida cuando era una niña y desde entonces está volcada en ayudar a los infantes que se ven obligados a pasar por estos lugares durante sus primeros años de vida. Cuando Morton habla del pasado recuerda la labor tan importante que desempeñaron los trabajadores sociales que la ayudaron a salir de la situación delicada en la que se encontraba. La implicación de Morton con este tema se volvió a poner de manifiesto el pasado domingo 30 de agosto cuando la actriz y ahora directora apoyó una campaña puesta en marcha por la organización Help Give Them a Voice para animar a las personas para que se conviertan en trabajadores sociales. La actriz recordó su infancia difícil y afirmó: “Tuve algunos trabajadores sociales realmente maravillosos que me apoyaron y me ayudaron a hacer realidad mis metas”, recuerda Morton.
