En octubre Nicolas Cage demandó a su asesor financiero Samuel J. Levin a quien culpó de haberle llevado a la ruina. Un mes después, el asesor ha denunciado a su vez al actor, pues dice que su mala situación económica sólo tiene un responsable: el propio Nicolas Cage.
El 20 de octubre se supo que Nicolas Cage había denunciado a su asesor financiero Samuel J. Levin. Cage le acusó de haberle llevado a la ruina económica mientras él se embolsaba cuantiosas cifras. El caso es que lo demandó por 20 millones de dólares. A Levin no le ha hecho ninguna gracia la demanda y el pasado 12 de noviembre acudió a un juzgado de Beverly Hills para denunciar a Cage. Según el asesor, el actor es el responsable exclusivo de su mala situación económica. En su demanda consta que cuando fue contratado en 2001 le avisó por primera vez de que llevaba un tren de vida muy superior a los ingresos que tenía. Le dijo que tendría que ganar 30 millones de dólares en un año para mantener el ritmo de gasto. La demanda también incluye que Levin le aconsejó que vendiera una docena de sus automóviles y su colección de cómics valorada en 1,6 millones de dólares. Y es que el actor posee diversas "colecciones" de mansiones, obras de arte, coches, joyería, yates, etc. Y por si fuera poco, también tiene una isla y un jet privado. Según defiende Levin, todo estos años al servicio de Cage ha estado advirtiéndole de su situación. Puesta la denuncia por parte de Levin, Nicolas Cage no ha querido pronunciarse.
