IMG-LOGO

Biografía

Nicolas Cage

Nicolas Cage

56 años

Nicolas Cage

Nació el 07 de Enero de 1964 en Long Beach, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 premios)

Ojos de serpiente

01 Julio 2001

A pesar de formar parte del artístico clan de los Coppola el éxito precisamente no le ha llovido del cielo. Muy al contrario, el apellido le pesó como una losa cuando recién comenzaba (La ley de la calle) y algún insidioso compañero de reparto le recordaba los lazos de sangre con tío Francis. Claro, que ya nadie se acuerda de aquello, porque Nicholas Kim Coppola, rebautizado para el cine como Nicolas Cage, tiene tras sus espaldas un bagaje cinematográfico de fructífera evolución, que le ha permitido hacerse un importante hueco en la gran pantalla.

Hoy su nombre brilla con luz propia después de obtener el Oscar por Leaving Las Vegas y su fabulosa adaptación al género de acción es casi un cheque en blanco en taquilla. Es lo que se dice un actor solvente y eso, en Hollywood, es lo que cuenta. Pero como toda historia, la de Nicolas tiene sus partes, sus paradas y  fondas, sus espacios de luces y sombras...

Nació en Long Beach (California) hace 37 años y cuando tenía 12 sufrió el divorcio de sus padres. Recluida su madre en continuos psiquiátricos, estuvo bajo la influencia de su padre August, profesor de universidad, que trató de acercarle la música clásica, la literatura y, como no, el cine. Su incubación interpretativa eclosionó cuando en 1982 debuta en el pellejo de un surfista en Aquel excitante curso. Todavía no le había dado el punto de cambiarse el apellido que le inspiraría su superhéroe favorito de la Marvel: Luke Cage. Ya lo llevaba cuando encarnó a un veterano de la guerra del Vietnam en la celebrada Birdy. Aquí dejó quitarse un par de dientes para dar mayor realismo a una escena. Era una primera época en la que se atrevía con todo (en el Beso del vampiro  se merienda una cucaracha ¡auténtica!), e iba contra todos (sacó de sus casillas a Kathleen Turner, su partenaire  en Peggy Sue se casó, y en otros rodajes llegaron a cruzársele los cables destrozando el mobiliario). Como él mismo reconocería tiempo después, “era un chico bastante salvaje, rebosante de energía y amante del punk rock”.  No obstante, Cher hizo de lobby  para que fuera él, y no otro, quien la conquistara bajo la influencia de la magnífica Hechizo de luna. También los hermanos Coen supieron sacar provecho de una ternura y vis cómica escondida tras su ruda fachada, en Arizona Baby. A partir de entonces compaginaría con desigual fortuna la comedia de medio pelo (Tess y su guardaespaldas) con la romántica (Te puede pasar a ti) , y roles repletos de sustancia (Corazón salvaje, El sabor de la muerte) con otros donde no hay nada que rascar  (Zandalee: En el límite del deseo, ¡Atrapen al ladrón! ¿al blanco o al negro?).

Hasta 1995 la carrera de Nicolas Cage había avanzado en zig-zag, pero a partir de esa fecha iría en línea recta y  como un cohete. Por su papel de borracho con tendencias suicidas en Leaving Las Vegas cosechó las mejores críticas. Aunque fue un consejo de Sean Connery que le abrieron los ojos hacia una mina de oro. Se puso “cachas”, empuñó una pistola,  y entre miradas letales y explosiones se metió, entre pecho y espalda, tres películas absolutamente vibrantes y adrenalíticas: La roca, Con Air y Cara a Cara.. Había entrado por la puerta grande en el cine del montaje trepidante y espectaculares escenas de acción. Definitivamente la fortuna le sonreía.

Los últimos años han posibilitado a Cage dosificar guiones. Su interés por personajes en los que se profundiza más en la psique humana y en su positiva catarsis, le han conducido a films tan dispares como Asesinato en 8 mm, Al límiteSnake Eyes, City of Angels  y Family Man. Además, sin miedo al género donde tenga que desenvolverse. La mandolina del capitán Corelli  y Sesenta segundos son las últimas muestras por el momento de la versatilidad de este todo terreno del cine actual que, después de un fracaso matrimonial con la actriz Patricia Arquette y de tener un hijo (Weston), lo que le falta es mejor suerte en su vida privada. Quizás entonces su característica y triste mirada cambie para siempre y nos sorprenda con un nuevo e inesperado registro.

Oscar
1996

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
A Score to Settle

2019 | A Score to Settle

Frank sale de la cárcel tras 19 años. Le espera su hijo Joey, a quien no ve desde que era pequeño, el cual le pide a su padre que no busque venganza contra los responsables de que Frank pasara ese tiempo en la cárcel por un crimen que no había cometido. Pero Frank no podrá impedir su ansia de ajustar las cuentas. Típico thriller de acción diseñado para Nicolas Cage, en el rol de hombre atormentado y un tanto psicótico por una rara enfermedad que le impide dormir. Los buenos sentimientos conviven en él tanto como el odio y la furia vengativa. El ritmo es adecuado y el desarrollo es más o menos convencional hasta que se produce un giro bastante novedoso, todo hay que decirlo, que cambia por completo la perspectiva del film. Aun así el resultado es trivial y tampoco deja más huella que muchos productos contemporáneos del actor.

4/10
Color Out of Space

2019 | Color Out of Space

Nathan Gardner se muda a una granja en Arkham (Massachussetts), con su esposa Theresa, enferma de cáncer y recientemente sometida a una masectomía, y los dos hijos del matrimonio, Lavinia y Benny. Una noche cae un brillante meteorito en el patio trasero de los Gardner. Al día siguiente, se ha apagado, pero el agua del pozo adyacente ha adquirido una extraña tonalidad. Junto al lugar donde ha ocurrido el impacto, empieza a crecer una extraña vegetación, y los insectos que pasan por allí sufren una mutación. El especialista en terror Richard Stanley tenía ante sí una prometedora carrera cuando le reclutaron para estar al frente de La isla del Dr. Moreau, donde tenía a sus órdenes al mismísimo Marlon Brando. Pero fue despedido a mitad del rodaje, y reemplazado por John Frankenheimer. Veintitres años después vuelve a tener una oportunidad en el largometraje de ficción, al frente de una adaptación del relato de H.P. Lovecraft traducido en España como “El color que vino del espacio”, donde también ha escrito el guión. El texto había dado lugar a otros filmes bastante irregulares, como Granja maldita (1987) y El monstruo del terror (1965). El arranque promete, pues Stanley se detiene a describir a sus protagonistas, logrando que el espectador se interese por los problemas de Theresa para conectarse a internet y poder llevar a cabo su trabajo como asesora financiera, la preocupación por aprender a cultivar de Nathan, la estrambótica afición de Lavinia por llevar a cabo rituales esotéricos que puedan frenar la enfermedad de su madre, y el riesgo de que Benny se junte con malas compañías. También logra despertar la nostalgia, pues se imita el estilo del cine de terror de los ochenta, con evidentes homenajes a títulos como La cosa (1982) o El terror no tiene forma (1988). Sin embargo la narración se estanca. Enseguida se hace evidente que faltan ideas para estirar el cuento original, por lo que se opta por seguir caminos trillados. A veces se desperdician elementos, por ejemplo se apunta una crítica a la ambición desmesurada de los políticos al estilo de Tiburón, con una alcaldesa que no quiere tomar medidas ante lo que ocurre por miedo a que se suspenda la construcción en el lugar de una presa, pero luego este camino no lleva a ninguna parte. Joely Richardson, recordada por títulos como El patriota, realiza un impecable trabajo, pese a que sobre el papel no se ha desarrollado bien a su personaje. No se puede decir lo mismo del histriónico en los últimos años Nicolas Cage, que empieza pareciendo enajenado y luego se desmadra todavía más conforme su granjero se hace testigo del horror.

4/10
Mandy

2018 | Mandy

El leñador Red Miller vive alejado del mundo en una cabaña al lado de lago con Mandy, tendera a la que ama locamente. Pero un fatídico día llega hasta su refugio el majara Jeremiah, con los acólitos moteros de la secta hippie que lidera, que tras raptar a Mandy y dejar maniatado a Red, acaban quemándola viva. Éste se tomará la revancha por su mano. Indescriptible film de venganzas con el que Nicolas Cage logra el mérito de descender aún más peldaños en su carrera, ya de por sí en horas bajas. Supone el segundo trabajo como realizador tras la desconocida Beyond the Black Rainbow, de Panos Cosmatos, hijo de George P. Cosmatos, autor de Rambo. Ha cosechado el premio a la mejor dirección en el Festival de Cine de Sitges, mientras que en el más serio Sundance el film pasó desapercibido. A través de imágenes psicodélicas que abusan de una sobresaturación de colores, Mandy rinde tributo a numerosos discos, comics y películas de serie B, sobre todo de los 70 y 80. Mediante un tono tan pretencioso como pseudomístico, acaba aburriendo a las ovejas, pues parece que el realizador trata de crear poesía, cuando en realidad se limita a repetir un argumento hipertrillado, y a abusar de los excesos violentos, y de diálogos supuestamente profundos, en torno a Dios y el mal en el mundo, pero en realidad delirantes, no se sabe si creados bajo los efectos del LSD. Tras una primera parte demencial, de ritmo cansino, el tramo final –al que el espectador llega ya bastante agotado– únicamente consiste en una sucesión de asesinatos ‘gore’, que no crean ningún tipo de tensión. El surrealismo lisérgico de la propuesta se acentúa aún más por intervalos animados que traen a la mente producciones olvidadas como Heavy Metal, y por la interpretación del reparto, que dado que tiene a su cargo a personajes extremos ha optado por la sobreinterpretación. Pero ninguno de los actores llega a desfasar tanto como Nicolas Cage, que se consagra como el rey del desmadre, no parece ni de lejos el mismo que ganara el Oscar por Leaving Las Vegas. Sólo se salva la banda sonora del gran Jóhann Jóhannsson, quizás no a la altura de otros de sus trabajos, como La llegada o La teoría del todo, pero que sin duda demuestra una enorme versatilidad. Ha sido capaz de adaptarse a una propuesta tan salvaje, a base de guitarras eléctricas, sin perder su sello personal.

1/10
211

2018 | 211

Durante una patrulla rutinaria un poli anciano, otro agente y su acompañante se verán atrapados en el robo de un banco por parte de una banda de exmercenarios. Producto de acción de poco calado y presupuesto reducido, de esos con que Nicolas Cage fue decidiendo engrosar su filmografía desde hace tiempo. Todo es bastante simplón, aunque podrá entretener a quienes gusten de la acción sin demasido poso.

4/10
La hora de la venganza

2017 | Vengeance: A Love Story

En la fiesta del 4 de julio Teena es asaltada y violada por un grupo de maleantes, ante la presencia de su hijita de doce años. Aunque la niña reconocerá a los asaltantes, éstos contratan un abogado y Teena vuelve a ser objeto de maltrato. Un veterano de la Guerra del Golfo que ha presenciado las escena decide entonces actuar por su cuenta. Una de esas películas que Nicolas Cage rueda en un plis plas. Algunas funcionan más que otras, como es el caso de ésta, adaptación de una novela de Joyce Carol Oates. Ayuda sin duda la presencia de un apañado reparto de conocidos secundarios. Hace un correcto trabajo el director, Johnny Martin, que tiene una amplísima experiencia como director de segunda unidad.

5/10
El agente

2017 | The Humanity Bureau

2030. El mundo se ha convertido en un lugar hostil, tanto por el calentamiento global como por la galopante recesión de la economía. Pero lo peor es el control que  ejercen los gobiernos sobre la población, pues ellos deciden quién es prescindible. Discreto thriller de acción que a duras penas entretendrá al público poco exigente, debido a la falta de originalidad de la puesta en escena y a la torpe dirección de Rob W. King. Ambientado en un futuro cercano y nada halagüeño, Nicolas Cage encarna al menos con oficio a uno de esos personajes intercambiables que interpreta a razón de media docena al año. El resto del reparto cumple, aunque no se trata de rostros demasiado conocidos.

3/10
Mamá y papá

2017 | Mom and Dad

Mientras que el niño solitario Josh demanda todo el tiempo la atención de su padre, el oficinista Brent, su hermana adolescente Carly trata de que su madre, la enfermera Kendall, le controle lo menos posible, sólo quiere dinero. Ambos hermanos tendrán que unirse para huir de una extraña plaga que se ha propagado en su localidad, por la que los progenitores, incluidos los suyos, se vuelven locos y tratan de matar a sus vástagos. Nicolas Cage tropieza de nuevo con la piedra de ponerse a las órdenes del realizador Brian Taylor, responsable de Ghost Rider: Espíritu de venganza, uno de los peores largometrajes en la filmografía cada vez más impresentable del prolífico actor. Consigue bajar aún más el nivel, si cabe, con una de sus peores interpretaciones, parece que nadie le ha dicho que exagera, y que sus alaridos resultan ridículos. A su lado, los esforzados Selma Blair, los jóvenes Zackary Arthur y Anne Winters, y el veterano Lance Henriksen están desaprovechados. Thriller gamberro, pero que no logra hacer reír, se diría que parte de la premisa contraria al clásico ¿Quién puede matar a un niño?, de Narciso Ibáñez Serrador, cuyos responsables posiblemente ni siquiera conocerán. Aquí son los adultos quienes la emprenden contra los menores. Quizás la idea podría haber dado algún juego, pero en este homenaje poco imaginativo a la serie B todo acaba resultando rutinario y predecible, y sus excesos violentos acaban de estropear la función. Ni siquiera la disfrutará el público cómplice, amante de los subproductos.

3/10
Arsenal

2017 | Arsenal

JP y Mikey son los hermanos Lindel. Mientras que el primero se gana bien la vida como constructor, el otro está metido en negocios turbios. Cuendo éste es secuestrado, su hermano JP estará dispuesto a cualquir cosa para salvarle. Violento y lamentable producto criminal, con una calidad visual deficiente y un exceso de sanguinolento sin mucho sentido. La dirección es torpe y el guión poco atractivo. Llama mucho la atención cómo el reparto, con nombres sobradamente conocidos, ha caído en las redes de semejante subproducto. Absolutamente ridículo el maquillaje de Nicolas Cage, un capo mafioso con una nariz que le asemeja a un payaso.

3/10
Snowden

2016 | Snowden

Las tribulaciones de Edward Snowden, el hombre que destapó el espionaje masivo a ciudadanos corrientes llevado a cabo por el gobierno de los Estados Unidos, es un tema Oliver Stone cien por cien. El cineasta que ha dedicado una trilogía a Vietnam, buceado en el lado oscuro de Wall Street, paseado por conspiraciones y vidas de presidentes, y que ha recalado incluso en el 11-S, además de atreverse con una serie documental y un libro sobre la historia no contada de su país, sólo podía relamerse de gusto ante la posibilidad de lleva a la pantalla esta historia. Quizá las pegas a que debía enfrentarse estriban en la abundante información publicada en los medios sobre Snowden junto a la existencia del oscarizado e imprescindible documental de Laura Poitras, Citizenfour. En cualquier caso Stone, tras cuatro años fuera de la ficción, demuestra en Snowden su buen pulso de cineasta, su historia atrapa, cuenta con un buen reparto y sabe visualmente impactar acerca de las inquietantes posibilidades de espionaje que brindan las nuevas tecnologías. Está bien que nos permita conocer el background de Snowden hasta llegar a contratista de la CIA, y la relación con su novia Lindsay Mills, aunque sea precisamente la subtrama amorosa una de las partes más flojas del film. Donde más sólido se muestra es en la denuncia, en presentar el punto de vista del protagonista, por qué actuó como actuó; aunque Snowden se presenta como un héroe sin fisuras, al estilo capriano de Jim Garrison de JFK, no hay lado oscuro ni se responde a la pregunta sobre de qué otro modo podría afrontarse la amenaza terrorista. En cualquier caso se palpa la decepción de este cineasta liberal ante el modo en que maneja la cuestión el presidente Obama. Los actores –Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley y compañías– están bien, al estilo de lo que exige un thriller, aunque quizá un tanto fríos.

6/10
The Trust

2016 | The Trust

USS Indianapolis: Hombres de valor

2016 | USS Indianapolis: Men of Courage

Historia bélica que narra la historia real del USS Indianapolis, el barco que entregó las bombas atómicas que finalmente acabarían con la II Guerra Mundial. La nave sufrió el ataque de un submarino japonés y sus tripulación quedó a la deriva en el Mar de Filipinas, unas aguas infestadas de tiburones. Se trata de una producción esforzada, poco ambiciosa para la historia que se busca narrar, que demandaba un mayor despliegue de medios y escenas más épicas. Aún así hay momentos intensos y se agradece la presencia de un buen reparto de actores conocidos, encabezados por Nicolas Cage, Tom Sizemore o Thomas Jane. Resulta cuando menos curioso que el film esté dirigido por Mario Van Peebles, actor de acción y comedia que destacó especialmente en los 80 y 90, con películas como El sargento de hierro o Gunmen.

5/10
Como perros salvajes

2016 | Dog Eat Dog

Cuenta la historia de tres ex convictos contratados para llevar a cabo un secuestro en la ciudad de Los Ángeles. Tras el intento fallido de cumplir esta misión, el trío se verá envuelto en una huida que provoca que sus vidas estén fuera de control, lo que les compromete a echarse a la carretera e intentar no volver a la cárcel cueste lo que cueste.

Objetivo: Bin Laden

2016 | Army of One

Gary Faulkner, un excéntrico tipo que trabaja en el mundo de la construcción, recibe la visita del mismísimo Dios para darle una misión: capturar a Bin Laden y llevarle ante la justicia. Gary viajará a Pakistán para cumplir los deseos divinos. Delirante comedia dirigida por Larry Charles, director de productos similares como Borat o El dictador y conocido también por la producción de series televisivas cáusticas y humorísticas como Larry David, El séquito, Seinfeld, etc. Todo en el guión es pura locura y asombra ver a Nicolas Cage en plan alucinado corriendo de aquí para allá a merced de las payasadas del guión. Le acompaña un clásico de estos productos, Russell Brand, que interprta nada más y nada menos que a Dios. En fin, pura locura.

4/10
Escándalo en el poder

2015 | The Runner

En medio de una situación que puede ser muy ventajosa para él, el congresista de Louisiana, Colin Price, se ve envuelto en incómodo escándalo sexual que amenaza su futuro. Pero él intentará por todos los medios encontrar la verdad sobre el origen de un vertido de petróleo que arruinó grandes zonas del sur, y en donde sospecha la implicación de una importante corporación británica. El desconocido Austin Stark escribe y dirige este drama político con tintes de thriller que no puede escapar a su bajo presupuesto y en donde los resultados quedan por debajo de las expectativas. Es una de esas películas de saldo rodadas por Nicolas Cage, aunque aquí está sorprendentemente acompañado por algunos otros intérpretes de renombre, como Peter Fonda o Connie Nielsen.

4/10
La noche de los desaparecidos

2015 | Pay the Ghost

Un profesor de literatura comprueba con estupor que su hijo de ocho años ha desaparecido durante la noche de Halloween, mientras pasean por una feria nocturna. Junto con su mujer emprenderá una búsqueda frenética del pequeño. Sin embargo, una serie de sucesos misteriosos, paranormales, obstaculizarán sus pasos. Terror y drama se dan cita en esta efectista adaptación de la novela de Tim Lebbon, a cargo de Uli Edel, que consigue transmitir intensidad. De todas maneras, aunque hay momentos de angustia logrados, lo mejor son sin duda las interpretaciones de los padres, encarnados por Nicolas Cage y Sarah Wayne Callies.

4/10
Tokarev

2014 | Tokarev

Tras un turbulento pasado, en donde fue pieza clave en la mafia irlandesa, Paul Maguire se ha redimido como empresario de éxito. Paul es ahora un hombre de familia, que adora a su mujer Vanessa y a su hija adolescente Caitlin. Pero el mundo de Paul se va a poner patas arriba cuando una noche, tras una cena de negocios, llega a casa y se encuentra con que Caitlin ha sido secuestrada. Todo apunta a que los fantasmas de su pasado mafioso han regresado. Discreta producción estadounidense dirigida por el español Paco Cabezas (Carne de neón), quien traslada a la pantalla un guión de Jim Agnew y Sean Keller, responsables de Giallo. Se trata de una película de acción, agresiva visualmente –como acostumbra Cabezas–, cuyo guión juega al despiste al comienzo con una trama dramática de relaciones familiares, para desembocar hacia la segunda parte en un festival de violencia. El argumento de Tokarev es flojo, una mínima excusa, y el desarrollo de la trama se acomoda pronto a esa linealidad de ajuste de cuentas que es la historia: el elemento dramático va perdiendo fuelle –la relaciones del protagonista con su mujer, con el policía, incluso con sus colegas de cacería– para centrarse únicamente en un desquiciado Nicolas Cage, en su faceta más descontrolada, un papel más de esos que le han convertido en héroe de acción en películas con historias planas. Cabezas pone mucho el énfasis en el aparato visual, pero tampoco hay espectacularidad en las escenas, de factura muchas veces pobretona –véase la persecución automovilística– e incluso la violencia resulta efectista. Lástima el reparto de secundarios, en donde cumplen Rachel Nichols, Peter Stormare y un talludito Danny Glover.

3/10
Desterrado

2014 | Outcast

El anciano emperador de China decide legar  el trono a su hijo menor, Zhao, joven de catorce años de buen corazón y amante de la paz. Pero eso será visto con odio por el sanguinario hijo mayor, Shing, que no duda en asesinar a su padre y salir en busca de su hermano pequeño que ha huido en busca de ayuda con la princesa Lian. En su periplo tendrán la suerte de toparse con un inesperado protector, Jacob, un cruzado cristiano que ha llegado a esas lejanas tierras para enterrar su sangriento pasado. Tras cuatro años desparecido de las pantallas Hayden Christensen (Ladrones) regresa protagonizando esta película de aventuras y acción, ambientada en la época medieval. El resultado es limitado, pero entretenido y su personaje resulta interesante: un cruzado que ha vertido mucha sangre y que ha quedado tocado por el horror de la muerte se exilia a tierras lejanas en busca del olvido. Cuando su conciencia le niega la redención ante lo que ha hecho lo fácil es deslizarse por el derrotero de la droga –opio, en este caso–, pero inesperadamente se le brinda el modo de devolver bien por mal. Qué duda cabe que el film tiene su claro mensaje en contra del fanatismo religioso –“nadie conoce la voluntad de Dios, y cuando los hombres fingen conocerla, acaba en sangre”, dice Jacob–, pero el tono adoptado por el debutante director Nick Powell, habitual especialista en películas de acción, no es aleccionador ni cínico, sino optimista respecto al corazón humano, capaz de albergar heroísmo y sacrificio. Por lo demás, estamos ante una película fácilmente olvidable, con claras limitaciones. El guión arranca con interés y las relaciones entre personajes empiezan a desplegarse pausadamente –Jacob y el joven príncipe, éste y la niña rescatada, Jacob y la princesa–, pero a medida que avanza la trama todo se va volviendo simple, y las escenas de acción –eficazmente rodadas– se hacen casi omnipresentes hasta desencadenar en un final precipitado, liviano. Y empieza a ser un lugar común que Nicolas Cage sea el rey de la mueca, repitiendo personajes excéntricos y pasados de vueltas.

4/10
Caza al terrorista

2014 | Dying of the Light

Evan Luke, está retirado, pero volverá a la CIA para enfrentarse a un terrorista llamado Banir.

Desaparecidos sin rastro

2014 | Left Behind

Joe

2013 | Joe

Tras plegarse a proyectos muy comerciales de dudosa calidad, tanto Nicolas Cage como David Gordon Green buscan la redención con Joe. El actor ha dilapidado el prestigio obtenido tras ganar el Oscar por Leaving Las Vegas, y lograr otra candidatura por su memorable en Adaptation, mientras que el director comenzó en el ámbito del cine independiente con George Washington, y posteriormente se ha plegado a subproductos como Superfumados y Caballeros, princesas y otras bestias. Ambos unen sus talentos en la adaptación de una novela de Larry Brown. Gary, un muchacho maltratado por su padre alcohólico, consigue emplearse a las órdenes de Joe, ex-convicto atormentado que tiene la tarea de envenenar los viejos árboles de un bosque cercano, para que otros los talen. Poco a poco, Joe se convertirá en una figura protectora para el joven, y se planteará intervenir para defenderle. Gordon Green se luce con una convincente ambientación de un escenario rural en el que subyacen grandes lacras, como la violencia, el alcoholismo, la prostitución. Por otro lado, la elaborada puesta en escena consigue subrayar muy bien los momentos más dramáticos, dando pie a reflexiones sobre las segundas oportunidades, las familias disfuncionales, la soledad y el sacrificio. Pero sobre todo, Joe presenta unos personajes muy bien desarrollados, por lo que la totalidad del reparto realiza una labor convincente. Cabe resaltar el hiperrealismo de Gary Poulter, el padre, un auténtico mendigo con problemas de alcoholismo que tristemente apareció muerto en un campamento de vagabundos nada más acabar el rodaje. Por su parte, Cage tiene la oportunidad de demostrar que cuando quiere puede realizar un buen trabajo. Combina muy bien su talento con el de Tye Sheridan, joven protagonista de Mud, que vuelve a una película de ambientes sureños marginales, lo que dará lugar a comparaciones desfavorables para Joe. Y es que Joe tiene en su contra que la resolución del conflicto no resulta tan convincente como su presentación, olvida a algunos secundarios que podrían haber dado juego (el equipo de trabajadores del protagonista), y no logra el dramatismo final deseable. Por otro lado, en su intento de hacer realistas a personajes de condición humilde se vale de diálogos muchas veces poco elaborados y tópicos.

6/10
Kick-Ass 2. Con un par

2013 | Kick-Ass 2

Kick-Ass 2. Con un par adapta la segunda parte del cómic que originó la anterior entrega cinematográfica, del dibujante John Romita Jr. y el guionista Mark Millar. El director del film anterior, Matthew Vaughn, ha preferido quedar relegado a labores de producción, para ocuparse de otros proyectos, cediendo el testigo de la realización a Jeff Wadlow, autor de Rompiendo las reglas, subproducto de acción que trataba de imitar a Karate Kid. En Kick-Ass 2. Con un par, Dave Kuzewski se entrena para volver a patrullar las calles como superhéroe con Mindy, la joven que adoptaba la identidad de Hit-Girl. Pero el nuevo tutor de la segunda le prohibe seguir metiéndose en líos, pues pretende que lleve una vida normal. Así las cosas, mientras ella se enfrenta al reto de su vida, nada menos que enfrentarse a las animadoras y chicas populares del instituto, él se ve obligado a reemplazar a su amiga por el supergrupo dirigido por el coronel Barras y Estrellas. Mientras tanto, un antiguo héroe ha decidido reconvertirse en un supervillano (el primero que se da en el mundo real, fuera de los comics o las películas) para vengarse de Kuzewski, al que responsabiliza de la muerte de su padre. El propio Wadlow ha escrito el guión, ligeramente superior al de su predecesora, al incluir algún conflicto de cierta entidad, en las relaciones paternofiliales de los protagonistas, pero que sigue la misma línea irreverente, violenta y grosera. Wadlow incluso parece tomarse a broma la enorme cantidad de palabras malsonantes del film cuando un personaje echa mano del típico bote para poner un dólar cuando a alguien se le escape un taco (lleno de un billete por cada uno que suena en la película, se reuniría una pequeña fortuna). Por otro lado, Kick-Ass 2. Con un par está rodada eficazmente sin grandes aspavientos, y cuenta con alguna secuencia más o menos espectacular como el combate de Mindy tratando de entrar en una furgoneta a toda velocidad. En el apartado interpretativo, tanto Aaron Taylor-Johnson (Vronsky en Anna Karenina), como Chloë Grace Moretz (La invención de Hugo) no sólo cumplen, sino que ofrecen la sensación de que podrían dar más de sí en un film superior. Les rodean secundarios solventes como Morris Chesnut (Brigada 49), como el policía que cuida de Mindy, y un esforzadísimo Jim Carrey, que aunque posteriormente renegó de esta producción por su violencia, realiza un gran trabajo como el estrambótico coronel Barras y Estrellas, criminal reconvertido en héroe.

4/10
Caza al asesino

2013 | The Frozen Ground

Anchorage, Alaska, década de los 80. El detective Jack Halcombe investiga el hallazgo de varios cadáveres de mujeres desperdigados por un amplio territorio. La aparición de una superviviente, joven prostituta, y las pesquisas de Halcombe acabarán por determinar que el sospechoso es Robert Hansen, un hombre con serios antecedentes, que parece llevar una vida normal junto a su familia. Film basado en hechos reales, lo cual ofrece una perspectiva de la historia bastante estremecedora. Dirigida sin estridencias por el debutante Scott Walker, la trama, tristona y desasosegante, se despliega de modo convencional, con la investigación policial llevada a cabo en los ambientes turbios y malsanos del lugar y, una vez localizado al culpable, con la posterior e incesante búsqueda de pruebas de sus delitos. Sin ellas, el poli Halcombe sabe que el asesino escapará de sus crímenes. Nicolas Cage ofrece una correcta interpretación, más sobria que en la mayoría de sus películas, mientras que John Cusack y Vanessa Hudgens se muestran convincentes.

5/10
Ghost Rider: Espíritu de venganza

2012 | Ghost Rider: Spirit of Vengeance

Ghost Rider: Espíritu de venganza es la segunda entrega de las peripecias del cadavérico motorista Johnny Blaze, popular personaje de Marvel, creado en 1972 por Gary Friedich y Mike Ploog. El protagonista vuelve a estar interpretado por un Nicolas Cage que desde hace tiempo ha perdido el norte. Ya no repite su 'partenaire' femenina, Eva Mendes, mientras que el director original, Mark Steven Johnson (Daredevil), ha sido sustituido por Mark Neveldine y Brian Taylor, creadores de Crank, veneno en la sangre y su continuación. En esta ocasión, Blaze ha decidido apartarse de sus conocidos, y viaja en su moto por el este de Europa, donde a solas consigo mismo logra controlar su alma atormentada y vengativa. Pero acude a su encuentro Moreau, experto en armamento y miembro de una especie de orden monacal, que necesita localizar y proteger a Danny, un niño que sobrevive con su madre a base de pequeños robos, y que tiene detrás a una demoníaca figura y sus sicarios. A cambio de su ayuda, Moreau le promete a Blaze que le liberará de la maldición de convertirse en el fantasmal motorista. Obviamente no se esperaba demasiado de esta propuesta, pues su antecesora no pasaba de ser una sucesión de efectos especiales de calidad baja, con personajes planos, y numerosas secuencias de acción poco imaginativas a ritmo de rock duro. Los nuevos realizadores tampoco son una maravilla, y únicamente la presencia entre los guionistas del especialista en superhéroes David S. Goyer (Blade, Batman Begins, El caballero oscuro) permitía albergar esperanzas. Efectivamente, lo que se ve en Ghost Rider: Espíritu de venganza es más de lo mismo, pero sin el efecto 'novedad'. Además, Cage sigue realizando gestos de lo más histriónico, su compañera Violante Placido (El americano) no se cree mucho su papel, aparece brevemente Christopher Lambert hipermaquillado con un look de malvado ridículo, y únicamente se salvan un poco el siempre solvente Ciaran Hinds -muy por debajo de su nivel habitual- y el niño Fergus Riordan (protagonista de De mayor quiero ser soldado). Así de negro el panorama, al menos se agradece su falta absoluta de pretensiones, su humor -quizás un tanto involuntario- en diálogos grandilocuentes o directamente surrealistas, cierto esfuerzo por equilibrar su tono macarra, con los parámetros del cine de aventuras juvenil, y su intento de humanizar un tanto al personaje central dotándole de instinto paternal y espíritu de sacrificio.

3/10
Contrarreloj

2012 | Stolen

En Con Air (Convictos en el aire), Nicolas Cage interpretaba a un presidiario al que le acababan de conceder la condicional y que estaba deseoso de reunirse con su hija. Ahora, el actor vuelve a ponerse a las órdenes del director de aquel film, Simon West, en Contrarreloj, otro thriller en el que interpreta a un personaje muy similar. En esta ocasión, Cage encarna a Will Montgomery, un ladrón al que también le han dado la condicional, y que sólo aspira a volver a reencontrarse con su hija, la jovencísima Alison, de la que se ha distanciado. Pero durante la celebración del Mardi Gras de Nueva Orleáns, Alison cae en las garras de Vincent, antiguo cómplice de Montgomery, que está convencido de que éste se guardó el botín del golpe por el que fue a parar a prisión, y que exige que se lo entregue a cambio de la chica. Oculta a la joven en el maletero insonorizado de un taxi. Simon West (que ha dirigido esta cinta casi a la vez que Los mercenarios 2) tiene en sus manos un presupuesto más que ajustado que no permite grandes alardes, y un guión de David Guggenheim (El invitado) excesivamente efectista, ligero, y con más agujeros que un queso de gruyere. Así las cosas, y aunque dirige con cierto ritmo, se muestra incapaz de dar interés al relato. Y aunque Nicolas Cage no realiza ya grandes esfuerzos interpretativos desde hace algún tiempo, al menos tiene a su alrededor algún secundario eficaz como Danny Huston (como agente del FBI), Josh Lucas (el psicótico secuestrador) y Malin Akerman (una antigua cómplice del protagonista).

4/10
Bajo amenaza

2011 | Trespass

Joel Schumacher es un solvente artesano, que tras una extensa carrera, a principios de siglo aún suscitaba el interés de los amantes del cine con Tigerland, Veronica Guerin o El fantasma de la ópera (2004). Sin embargo, ha fracasado posteriormente con títulos como El número 23 y Twelve, de poco interés. En plena decadencia ha rodado un thriller con dos estrellas a la baja, Nicole Kidman y Nicolas Cage. Los dos 'Nico' interpretan a Kyle y Sarah Miller, un matrimonio de clase acomodada, con una hija, en cuya lujosa residencia irrumpen unos asaltantes dispuestos a hacer uso de la violencia con tal de llevarse todo lo que pillen. Desde el principio queda claro que esta historia con resonancias a la clásica Horas desesperadas, va a ser excesivamente convencional. Y en efecto todo se queda en una sucesión de giros predecibles en torno a los secretos que se guardan los Miller entre ellos. Schumacher administra las necesarias dosis de tensión y poco más. Los protagonistas cumplen, pero no se esfuerzan demasiado. Quizás se lo ha trabajado algo Cam Gigandet (Crepúsculo) en un papel de delincuente algo más complejo.

4/10
El pacto

2011 | Seeking Justice

El australiano Roger Donaldson no ha llegado a la altura de otros compatriotas de su generación como Peter Weir o Baz Luhrmann, pero a lo largo de su dilatada carrera ha rodado una veintena de títulos que más o menos han captado el interés del gran público, como Motín a bordo o Un pueblo llamado Dante's Peak. Ha tardado siete años desde la irregular Burt Munro: un sueño, una leyenda en poner en marcha un nuevo proyecto: El pacto. Mientras espera conmocionado en un hospital a conocer el estado de su mujer, agredida sexualmente de un modo brutal, Will Gerard, profesor de instituto, entabla una conversación con un misterioso individuo que se dirige a él para hacerle una insólita proposición. Pertenece a una organización que podría tomarse la justicia por su mano, ahorrándose un largo y traumático proceso judicial que podría no conducir a ninguna parte. A cambio, Gerard tendrá que hacer pequeños favores a su organización. Inspirado claramente en la muy superior Extraños en un tren, de Alfred Hitchcock, el arranque de este thriller tiene cierta fuerza, pero después El pacto se diluye por culpa de un desarrollo excesivamente convencional y un guión tan inverosímil como carente de garra. Nicolas Cage no se esmera demasiado, como viene siendo habitual desde hace unos años, aunque esta vez al menos está bien respaldado por los competentes January Jones (Mad Men) y Guy Pearce.

4/10
Furia ciega

2011 | Drive Angry

Patrick Lussier, montador de Scream, obtuvo un gran éxito como realizador con el mediocre film de terror San Valentín sangriento. Por eso a continuación le han puesto al frente de una cinta de acción, de presupuesto medio, al servicio de Nicolas Cage. Milton, un hábil pistolero, busca a la secta de fanáticos que asesinó a su hija, con el objetivo de rescatar a su pequeña nieta, a la que tienen retenida. Por el camino se le une Piper, una camarera maltratada por su novio infiel, a la que Milton ayuda a defenderse de él. Por desgracia, Milton tiene siguiéndole los pasos a la policía y a un misterioso individuo conocido como El Contable, que hace gala de poderes sobrenaturales. Su principal defecto es el guión, que el propio Lussier ha elaborado junto con Todd Farmer, que le ayudó a componer el libreto de su anterior trabajo. Todo es bastante simple, los personajes no tienen entidad y se basa en una sucesión de tiroteos ridículos en los que el “prota” se salva de forma inverosímil. Para intentar compensar la falta de imaginación, se recurre al humor. En líneas generales recuerda a Machete, de Robert Rodriguez, donde los diálogos eran exageradamente malos, y se recurría a la violencia innecesaria y a los desnudos gratuitos, como homenaje a las películas de serie B. Pero Lussier tiene menos talento que Rodriguez, por lo que su cinta es aún peor. Nicolas Cage apenas se esfuerza por resultar creíble, aunque al menos le acompaña algún actor solvente, como David Morse, conocido por papeles como el vecino policía de Bailar en la oscuridad. A pesar del título que le han puesto en español, no tiene nada que ver con el film de Phillip Noyce que protagonizó Rutger Hauer en 1989.

3/10
El aprendiz de brujo

2010 | The Sorcerer's Apprentice

Balthazar es un mago que lleva siglos protegiendo a la humanidad de las fuerzas del mal, aunque sabe que él nunca vencerá a la malvada bruja Morgana. Según el libro de magia, un joven elegido será quien consiga tal proeza y Balthazar tiene que encontrarlo. Dave resulta ser ese chico, aunque a simple vista su torpeza no lo hace parecer el candidato ideal para convertirse en un heroico mago. Clásica historia de alumno y maestro que tan bien se ha desarrollado en películas como Karate Kid, pero que en esta ocasión tiene un resultado fallido. El típico y duro entrenamiento que debería seguir el chico está simplemente esbozado. Esto hace que entre los dos protagonistas no exista la “magia” de dúos como el de Daniel y el señor Miyagi. Tampoco da la talla de la secuencia de Fantasía protagonizada por Mickey que ha inspirado este título, por mucho que tenga cierta simpatía la versión siglo XXI del baile de las fregonas. Nicolas Cage se ha aficionado a lucir peinados horribles en sus películas (El motorista fantasma) y aquí no ha hecho una excepción. Últimamente sus trabajos son inferiores y en El aprendiz de brujo está lejos de mostrar al héroe que interpretó en La búsqueda, también a las órdenes de John Turteltaub. Su compañero, el joven Jay Baruchel, no es una elección brillante. El chaval está correcto interpretando al típico personaje “freaky-nerd” que triunfa en la actualidad tanto en la pequeña como en la gran pantalla. Lo más llamativo de la película son los efectos especiales. Hay que reconocer que hay escenas muy espectaculares como la persecución de coches, el ataque del dragón en Chinatown, el renacimiento de Alfred Molina a partir de asquerosos bichos y la gárgola voladora. Mucho artificio que no consigue ocultar que El aprendiz de brujo es una película muy previsible, con un libreto pobre.

4/10
Kick-Ass. Listo para machacar

2010 | Kick-Ass

Tercer largometraje del londinense Matthew Vaughn (Layer Cake, Stardust). En esta ocasión adapta un cómic creado por el guionista Mark Millar y el dibujante John Romita, Jr., aunque el film no es una traslación literal, pues el guión se escribió antes de que acabara su publicación. Sí que respeta el aspecto de los personajes, pero otros elementos están cambiados como la historia de Big Papi, uno de los protagonistas. Aunque nadie cita como influencia a Miguel de Cervantes, es bastante evidente que la idea tiene mucho que ver con Don Quijote. En un lugar de Nueva York, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un adolescente, apasionado de los cómics, que de tanto leer y leer historias de superhéroes, un día acaba poniéndose un uniforme y lanzándose a desfacer entuertos bajo la identidad de Kick Ass. Aunque en un principio recibe muchos porrazos cuando intenta que los delincuentes no roben, lo cierto es que a base de fuerza de voluntad, acaba convirtiéndose en un personaje popular. Kick Ass se unirá a Big Papi y Hit-Girl, pareja de superhéroes formada por un ex policía y su hija, que se enfrentan al peligroso mafioso Frank D’Amico y a sus hombres. Vaughn logra un ritmo trepidante, y aprovecha que tiene a Mark Strong, que repite su registro de supervillano, y no resulta cansino, a pesar de que su papel va en la misma línea que sus trabajos en Robin Hood y Sherlock Holmes. El resto del reparto da la talla, incluso Nicolas Cage, en el papel de Big Papi. Matthew Vaughn rueda con buen ritmo, las partes que parodian el cine de superhéroes tienen su gracia, e incluye buen número de referencias a personajes conocidos como Batman o Spider-Man. Sin embargo, su tono gamberro combina la zafiedad y el lenguaje de las películas adolescentes tipo Supersalidos, con una violencia y humor negro que hasta hace poco sólo se veía en el gore de serie B. Esto aleja la cinta de gran parte del público, y señala una tendencia de Hollywood un tanto preocupante. Además, aunque el planteamiento tiene algo de tirón, finalmente acaba en una sucesión de secuencias de acción y ya está.

4/10
En tiempo de brujas

2010 | Season of the Witch

Dominic Sena rodó una prometedora ópera prima (Kalifornia), y obtuvo un gran éxito con 60 segundos, protagonizada por Nicolas Cage. De Sena se ha sabido más bien poco tras la fallida Operación Swordfish. Ahora, vuelve a rodar con Cage, en el primer largometraje del realizador que no se desarrolla en la época actual. En concreto, la acción tiene lugar en la Edad Media. Behmen y Felson son dos cruzados que deciden desertar, tras llegar a la conclusión de que se realizan derramamientos de sangre inútiles. De regreso a Europa, acuden a por suministros a una ciudad devastada por la peste bubónica, donde son apresados por los guardias. Les llevan ante el cardenal D'Ambroise, que les amenaza con encarcelarles por deserción, a menos que acepten una peligrosa misión. Deberán llevar a una joven bruja, en teoría responsable de que se haya propagado la enfermedad, a una abadía distante donde será juzgada. Les acompaña un hombre que ha perdido a toda su familia, un sacerdote ingenuo, un joven que aspira a convertirse en caballero y un estafador que conoce la región y sirve de guía. Por un lado, Dominic Sena pinta una Edad Media muy oscura, y presenta una visión tenebrosa y poco rigurosa de la Iglesia de la época, obsesionada con el derramamiento de sangre. Que al cardenal lo interprete Christopher Lee resulta bastante ilustrativo. A ratos parece que quiere rodar un film realista, pero esto no acaba de cuadrar bien con unos combates de cine de aventuras totalmente falsos y exagerados, y fanfarronadas al estilo de los personajes de Errol Flynn. Además, la ambientación no es convincente, no resultan creíbles sus juicios por brujería, por ejemplo, y es más cercana a un cómic que a El nombre de la rosa, con la que tiene una cosa en común: el actor Ron Perlman. Por lo demás es un film con efectos especiales aceptables y actores creíbles. Funcionan las secuencias puramente 'palomiteras' como cuando los protagonistas tratan de pasar con el pesado carro en el que llevan encerrada a la bruja por un puente destartalado.

4/10
Teniente corrupto

2009 | Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans

Esta película se vende como el remake del film homónimo de Abel Ferrara, de 1992. Pero la verdad, no tienen demasiado que ver, más allá de que el hilo conductor de ambos títulos es un policía nada angelical, violento y adicto a las drogas, que debe resolver un caso particularmente horroroso. En el caso del alemán Werner Herzog, que maneja un guión de William M. Filkenstein, se trata del asesinato de los cinco miembros de una familia de senegaleses, incluidos dos niños, en el Nueva Orleáns de después del huracán Katrina. Se trata de un feo asunto de drogas del que debe ocuparse el recién ascendido teniente Terence McDonagh, que se ha enganchado a los estupefacientes para combatir su dolor de espalda, y que tiene una relación amorosa con la prostituta Frankie. Herzog es un gran director, y sabe imprimir a la narración un tono oscuro, acorde con la degradación moral del protagonista –un Nicolas Cage irregular, que en algunas escenas cede al histrionismo–, que desea hacer justicia aunque se mueve en una dudosa heterodoxia –el fin justifica los medios, o así–, y que se engaña lamentablemente con sus adicciones. La trama se enriquece pintando la miserable vida del padre alcohólico de Terence, o los intereses amorosos del policía, pero en cambio hay lo que parecen hilos sueltos, piénsese en el policía al que encarna Val Kilmer, que parece que va a ser una poderosa presencia para desvanecerse casi hasta los últimos compases del film. Hay que reconocer el talento del cineasta alemán en un par de escenas en que, inesperadamente, hace su aparición el folclore sureño, pero hay una violencia gratuita –los acosos a parejas para hacerse con droga, las amenazas a una anciana...– que llega a rayar lo grotesco. En cuanto a los temas de culpa y redención, que tanto interesaban a Ferrara, aquí están más diluidos, casi se mira con ironía todo eso en el desenlace, un cúmulo de circunstancias coincidentes con el que Herzog parece reírse un poco del tema, como si al final el film fuera para él únicamente un simple ejercicio.

5/10
Señales del futuro

2009 | Knowing

En los años 50, en plena Guerra Fría, el cine fantástico y de ciencia ficción reflejaba el terror de la población ante la amenaza de una posible guerra nuclear. En el Nuevo Milenio, era cuestión de tiempo que el género plasmase el miedo de los ciudadanos actuales, ante cuestiones más de actualidad, como los grandes atentados tipo Torres Gemelas, o la incertidumbre económica ante la crisis. Reflexiona sobre el miedo en su último trabajo el especialista en cine fantástico Alex Proyas, que ha demostrado su talento para las atmósferas desasosegantes, y originalísimas ambientaciones, en películas como El cuervo (1994) y Yo, robot. En 1959, una profesora de primaria pide a sus alumnos que dibujen cómo creen que va a ser el futuro. Sus trabajos se meten en una cápsula que permanecerá enterrada hasta medio siglo después. Pasado ese tiempo, la cápsula se abre y su contenido es repartido entre los nuevos niños de la escuela. Caleb –uno de los chicos– recibe un papel que misteriosamente es una sucesión de cifras. El padre de Caleb, John Koestler, astrofísico viudo, descubre que estos números predicen catástrofes que han ocurrido durante todos estos años –dan la fecha, las coordenadas donde ocurrirá el suceso y el número de muertos–. Pero aún quedan tres tragedias a punto de ocurrir. ¿Será capaz Koestler de evitarlas? Aunque no deja de ser un producto un tanto convencional, el guión –obra de un quinteto en el que también está presente el propio Proyas– dosifica muy bien la intriga. El director es capaz de crear una atmósfera malsana, incluye sugerentes paralelismos bíblicos en la línea de Encuentros en la tercera fase, y aprovecha las posibilidades de los efectos especiales, de modo que las secuencias de desastres son bastante apabullantes. Sus actores no realizan grandes alardes –hace tiempo que Nicolas Cage interpreta con el piloto automático puesto–, pero tampoco desentonan. Pese a que el guión es un tanto pesimista, destaca su tratamiento del comportamiento humano ante la fatalidad. Mientras que John Koestler intenta luchar contra la adversidad hasta el final, su padre (el abuelo del niño) afronta con estoicismo lo que le depare el destino, y otro personaje, Diana Wayland (Rose Byrne) –hija de la niña que escribió los números– pierde el control y se convierte en una histérica, lo que acaba siendo la peor opción.

6/10
Bangkok Dangerous

2008 | Bangkok Dangerous

Nicolas Cage interpreta a un prestigioso y anónimo asesino a sueldo con una reputada carrera a sus espaldas. A pesar de su eficacia incuestionable, los años pasan y un trabajo así puede acabar haciendo mella. Y eso es precisamente lo que le ocurre al personaje de Cage en Bangkok, donde ha sido contratado para realizar cuatro “trabajos”. En la capital tailandesa el frío y calculador asesino comienza a ceder ante el ser humano, algo que pondrá en peligro su profesionalidad y su vida. Bangkok Dangerous es la versión norteamericana de Muerte en Bangkok, que dirigieron los hermanos Pang en 1999. Los mismos hermanos se han encargado de este remake, que no es precisamente un calco del original, como sucede, por poner un caso, con Funny Games. El argumento cuenta con grandes diferencias y, como suele ser habitual, en el reparto aparece una estrella hollywoodiense. Nicolas Cage resulta un poco soso en el papel de asesino en crisis. A su lado, es interesante el personaje de Kong (Shahkrit Yamnarm), un joven que se acaba convirtiendo en el pupilo de Cage. Así pues, la película mezcla la acción más trepidante con la típica historia de maestro y alumno, tipo Karate Kid, que, por otra parte, encaja en el marco oriental donde se desarrollan los hechos. La acción es el plato fuerte de la película, como demuestra la secuencia final. Así que, sin ser un título memorable de este género, los aficionados pasarán un buen rato. Sin embargo, los Pang no han tenido tanta mano para el detalle romántico, pues da la sensación de que se han empeñado en meterlo sí o sí en su película, y no encaja por ningún lado. El romance entre Cage y la chica sordomuda es aburrido y retarda muchísimo el ritmo de la película.

4/10
El motorista fantasma

2007 | Ghost Rider

Adaptación al cine de uno de los personajes de cómic más populares de la editorial Marvel, creado en 1972 por Gary Friedich y Mike Ploog. El film sigue fielmente la historia de Johnny Blaze, el motorista fantasma original, aunque la apariencia del personaje y la estética de su moto se parece más al segundo, Danny Ketch, que en los cómics sustituyó a su antecesor a principios de los 90. Como recordarán los seguidores del cómic, Blaze es un piloto que se gana la vida realizando acrobacias con la moto. Tras enterarse de que su padre va a morir de cáncer, hace un pacto con el demonio Mefistófeles, que a cambio de su alma, le promete que se curará de la temible enfermedad. Y aunque esto sucede, el padre muere en un accidente durante el espectáculo. Mefistófeles se salda su deuda convirtiendo a Blaze en el motorista fantasma, con un aspecto satánico y obligado a obedecerle, capturando demonios deshonestos. Mark Steven Johnson comete los mismos errores que en Daredevil, su anterior película, basada en otro superhéroe de las viñetas. Sus personajes son simplones y el guión es poco verosímil (en lugar de asustarse por ver un demonio, Blaze le cree inmediatamente cuando le explica su procedencia infernal, y acepta enseguida el trato que le propone, etc.). Pero capta cierta complicidad del público, apelando al espíritu juvenil del cine de aventuras, y aporta cierto sentido del humor en algunas escenas.  Aunque Nicolas Cage, apasionado de los cómics y del personaje, realiza una interpretación un poco histriónica, el director dirige bien a los actores, sobre todo a Eva Mendes. A pesar de su tono duro, algo chulesco y pendenciero, las secuencias de acción tienen algo de frescura. Además, los efectos especiales llaman la atención, en aspectos como el rostro ígneo del personaje y secuencias como aquélla en la que el protagonista desciende de un edificio en moto.

4/10
La búsqueda 2. El diario secreto

2007 | National Treasure: Book of Secrets

Nueva entrega de las andanzas de Ben Gates y familia, en esta ocasión motivadas por la defensa del buen nombre de sus ancestros. En efecto, el descubrimiento de una página perdida del diario de John Wilkes Booth, el asesino del presidente Abraham Lincoln, apunta a que un antepasado estuvo envuelto en el complot. Ben y su padre Patrick, no están dispuestos a creer tal cosa, sobre todo porque el segundo oyó de labios de su abuelo el relato en primera persona de cómo la familia impidió que un tesoro perdido cayera en manos del Sur, lo que habría cambiado el rumbo de la guerra de secesión. Unas misteriosas palabras codificadas en la descubierta página pondrán en marcha a Ben, que contará, además de con la ayuda de su padre, con el apoyo de su fiel ayudante tecnológico Riley, y con la cooperación de su ex novia Abigail, con la que acaba de romper. A ellos se suma, la madre de Ben y ex mujer de Patrick, experta en lenguas precolombinas. Enfrente está el propietario de la página reencontrada, descendiente de un general del Sur, que honrando el apreciado concepto sureño del honor, quiere devolver el brillo al apellido familiar, que la historia sepultó en el olvido. El film sigue un esquema muy similar al de la primera entrega de la saga. O sea, dos bandos enfrentados, en la clásica búsqueda de un tesoro, siguiendo pistas que llevan de un lugar a otro. En el caso que nos ocupa la geografía de esos lugares se expande, pues los protagonistas viajan a París, a la pequeña Estatua de la Libertad, o a Londres, al palacio de Buckingham, donde deben encontrar dos escritorios gemelos, uno sito allí, y el otro en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington. Otras localizaciones de lujo incluyen la Biblioteca del Congreso, o el monte Rushmore. El equipo de guionistas elabora una trama entretenida, donde el juego de pistas funciona mucho mejor, por ejemplo, que en la aburrida El código Da Vinci, sobre todo porque hay una humilde asunción de ofrecer un espectáculo de primera y sin pretensiones, con abundante sentido del humor. De modo que a la acción trepidante -magnífica la persecución de coches en Londres, o el clímax bajo el monte Rushmore-, se suma la teoría de la conspiración presente en un supuesto supersecreto "libro del presidente", que cuenta la leyenda que pasa de mano a mano de los presidentes estadounidenses, y dos inteligentes paralelismos: la lucha por el apellido familiar y el tesoro, por el lado de Ben Gates, y del personaje de Ed Harris; y la guerra de sexos y de crisis de parejas, que bien podrían reconciliarse, por un lado entre los talluditos (Jon Voight y la recién llegada a la saga Helen Mirren) y por otro entre su hijo y la novia (de nuevo bien conjuntados Nicolas Cage y Diane Kruger). De nuevo funciona además el "timing" cómico, y en general se han cuidado todos los personajes. Quizá el que queda más desangelado es el de Harvey Keitel, de nuevo agente del FBI, cuya presencia se nos antoja metida con calzador.

6/10
Next

2007 | Next

Chris Johnson es un hombre especial. Trabaja de mago en Las Vegas, bajo el alias de Frank Cadillac, pero además de su talento para hacer trucos de manos posee un don secreto casi de superhéroe: es capaz de predecir los dos primeros minutos del futuro, siempre y cuando éste haga referencia directa a su vida. Tan sólo en una ocasión la predicción ha ido más allá de ese poco lapso de tiempo, y es cuando una mujer llamada Liz se ha cruzado en su vida. Un buen día el FBI va en su busca, ya que quiere aprovechar la habilidad de Chris para detener a unos terroristas que pretenden hacer estallar en California un arma nuclear. El neozelandés Lee Tamahori ha conocido buenos tiempos en el género de acción, desde que logrará un considerable éxito con La hora de la araña y Muere otro día. Sin embargo, cayó estrepitosamente con xXx, estado de emergencia y con Next sigue idéntico trayecto hacia abajo, en vertical y sin frenos. La película –superficial es decir poco– parece un intercambiable episodio de cualquier producción televisiva con alto presupuesto, ideal para entretener sin sugerir al espectador el más leve pensamiento con sentido. Al margen de algún momento ocurrente, como las adivinanzas de los canales en el motel, el guión –basado en el relato "The Golden Man", de Philip K. Dick– hace aguas por todos lados y es tramposo a más no poder. Y lo más increíble es que una vez definido el asombroso planteamiento ni siquiera puede haber lugar para la sorpresa. Los actores no pueden elevar el nivel del conjunto sencillamente porque sus papeles son más planos que una tortita. Resulta por eso chocante que entre el reparto de este burdo divertimento se encuentren tantas caras conocidas, especialmente la de la versátil Julianne Moore.

3/10
World Trade Center

2006 | World Trade Center

A nadie le cabe la menor duda de que los sucesos acaecidos el 11 de septiembre de 2001 conforman de modo indeleble las primeras líneas de la Historia del siglo XXI. El film que nos ocupa, para escándalo de los seguidores del Oliver Stone más polémico, no trata de hacer sesudas lecturas acerca de lo que significó lo ocurrido en tal día. Simplemente, y no es poco, toma ese marco para contar el drama muy personal de dos policías que quedaron enterrados bajos los escombros de una de las Torres Gemelas. John McLoughlin y Will Jimeno habían acudido allí con intención de ayudar a las personas atrapadas en el atentado. Pero poco pudieron hacer, excepto sobrevivir. Con precisión de entomólogo Stone, que se pliega a pies juntillas al guión de Andrea Berloff, describe la angustia de la pareja de policías y de sus familias, que aguardan noticias en el exterior. Y apunta cómo la fe y el recuerdo de sus seres queridos se convirtieron en fuerte acicate para resistir. El film tiene un fuerte sabor clásico, y muestra las diversas caras del heroísmo, sin dar pie a cinismos baratos o a discursos políticos que no venían al caso. La única licencia que se permite Stone en este sentido es la del personaje del tenaz marine que rebusca entre las ruinas, del que se señala su afán de vengar la afrenta sufrida por Estados Unidos, que cumplió alistándose para ir a Irak. Aparte de esta reacción, muy humana al fin y al cabo, tenemos una historia cuyo final conocemos, bien narrada, con interesantes tipos humanos. Destaca por supuesto la pareja de Nicolas Cage (que en el film recuerda a James Stewart, al igual que Kevin Costner parecía un primo lejano de Gary Cooper en JFK) y Michael Peña, mientras Maria Bello y Maggie Gyllenhaal cumplen encarnando a sus sufrientes esposas. Aunque se diría que el director se encuentra menos suelto que en otras ocasiones, todo el arranque de la película, con la idea de la sombra maligna de uno de los aviones y el desplome de las Torres, es más que notable.

6/10
Wicker Man

2006 | The Wicker Man

Neil LaBute juega a ser David Lynch… y le sale mal. Toma para ello un guión de 1973 de Anthony Shaffer, y cocina una historia rarita, rarita, sobre un policía que investiga la desaparición de una niña en una isla. Allí tiene su sede una extraña secta, que funciona como si fuera una colmena, adorando a la diosa naturaleza. A LaBute la preocupaban sobre todo los fans más acérrimos de la versión original. "Me preocupaban los puristas que te odian sólo por el hecho de intentar una revisión. Y les entiendo, de verdad". El director admite que si a él le contaran que se iba a hacer un remake de un film que adora, también se preguntaría, "¿por qué lo tocan?, es perfecta". Pero explica, "no lo haría si no creyera legítimamente que mi versión merece la pena". Como el director es competente, hay un arranque intrigante y algunos pasajes con fuerza, pero el conjunto sólo se puede etiquetar de locura, lleno de pesadillas y recuerdos inconexos, hasta un final supuestamente sorprendente, que no lo es. Una pena, penita, pena de película. Lo mejor es el trabajo de Nicolas Cage.

4/10
El señor de la guerra

2005 | Lord of War

Andrew Niccol es un cineasta con guiones interesantes y tramas de entidad. Él dio los argumentos de El show de Truman a Peter Weir (la invasión televisiva de la intimidad), y de La terminal a Steven Spielberg (un hombre sin patria internado en un aeropuerto). Como director abordó la manipulación genética y la fecundación artificial (Gattaca) y la creación de una actriz digital de cine (S1m0ne). En El señor de la guerra el tema es muy serio, y lamentablemente a Niccol le va un poco grande. El film sigue la pista a Yuri Orlov, un traficante de armas de origen ucraniano, al que no le importa el uso que los demás hagan del material que maneja. Él sólo quiere enriquecerse, conseguir a la mujer que desea, y disfrutar del lujo como pueda. A la vez tiene un estilo de vida aventurero, todo un subidón de adrenalina. E intenta conciliar todo con una vida familiar imposible, pues se basa en la mentira y la falta de confianza. Varias cosas pesan en la película. La omnipresente voz en off de Nicolas Cage es una de ellas. Tampoco ayuda el personaje de Ethan Hawke, un agente del FBI monolítico, o la esposa, Bridget Moynahan, cuya actitud de ‘ojos cerrados’ resulta poco creíble. De todos modos una idea atractiva, de rabiosa actualidad, un ritmo trepidante y un buen acabado visual, ayudan a hacer llevadero el visionado de la cinta. Domina en el planteamiento un modo cínico y al tiempo simple de ver las cosas, pero no se esquivan ciertas consideraciones morales. Las cosas son como son, pero ‘vender el alma’ pasa factura, viene a decir Niccol.

6/10
El hombre del tiempo

2005 | The Weather Man

El hombre del tiempo de un canal televisivo de Chicago es un hombre tremendamente popular, lo cual tiene sus inconvenientes. La gente le aborda con frecuencia en la calle, y a veces no muy amistosamente. Dedicado a su carrera –David Fritz aspira a ser fichado para el popular programa nacional `Hello, America'–, su vida familiar es un desastre. Está separado de su mujer, y aunque abriga esperanzas de recomponer su matrimonio, tal meta parece poco menos que una utopía. Además, sus hijos adolescentes arrastran problemas. Uno acaba de salir de un correccional, y la otra tiene un problema de autoestima. Como a David le cuesta escuchar y dialogar –se esfuerza, pero se lía–, no es fácil prestar ayuda. A todo esto se suma el diagnóstico, al padre de David, de una enfermedad terminal. Gore Verbinski se sumerge en una historia muy contemporánea de personaje frustrado por una sociedad que le empuja al éxito, aunque no acaba de darle las herramientas necesarias para lograrlo, en parte por lo etéreo mismo del concepto 'éxito'. El guión de Steve Conrad invita a trazar un paralelismo entre el ejercicio de la meteorología, que permite pronosticar el tiempo, y el discurrir de la vida, donde resulta imposible preverlo todo. Nicolas Cage lleva con aplomo el protagonismo, encaja bien en el tono tragicómico del film, que bien podría titularse `La tragedia de un hombre ridículo'. El resto del reparto apoya eficazmente, con mención especial para Michael Caine, un profesional como la copa de un pino.

6/10
La búsqueda

2004 | National Treasure

Que uno de los temas de mayor predicamento en el cine es la búsqueda de tesoros es cosa bien conocida, pero también es cierto que pocas películas en los últimos años han abordado este argumento de modo tan directo y entretenido como La búsqueda. Cuenta con todos los resortes que uno demanda en este tipo de aventuras: el intrépido buscador, el amigo estrafalario y lumbreras, la chica guapa en apuros, el malo malísimo que intenta llegar antes que nadie, las pistas que se van despejando una a una, un poco de comedia y mucho, mucho de acción. Estamos ante una feliz mezcla de producción de altos vuelos –con la factoría de Jerry Bruckheirmer a la cabeza– y de cine familiar de calidad, gracias a la sabia mano de Jon Turteltaub, un verdadero especialista en estas lides, como ya demostró en sus comedias Elegidos para el triunfo, Mientras dormías o The Kid. La familia Gates ha vivido obsesionada durante varias generaciones con un antiguo tesoro que se remonta a la época de los caballeros templarios. Uno de sus antepasados recibió la primera pista de su existencia, y, ahora, el último eslabón de la familia es Ben, quien obsesionado con la historia que le contó su abuelo dedica su vida a la búsqueda del famoso botín. Tras años de investigaciones ha encontrado una pista fiable. Sin embargo, le resulta imposible dar el siguiente paso, ya que le lleva directamente al documento mejor custodiado de Estados Unidos: la Declaración de Independencia. Ahí hubiera acabado la aventura de Ben, si no llega a enterarse de que su peor enemigo, el traidor Ian Howe, pretende robar el famoso documento redactado por los Padres de América. Ahora, la única posibilidad de recuperar el mayor tesoro nacional de Estados Unidos es que Ben se adelante a su enemigo. Si por algo destaca esta película es por ser un entretenimiento puro. Su argumento y su desarrollo bebe mucho de la reina del género, En busca del arca perdida, pero esta vez la novedad recae en ambientar la historia en plena urbe moderna. Turteltaub logra con eficacia convertir la selva y el desierto en las calles de Washington, Filadelfia y Nueva York, cuyos edificios, iglesias, y subterráneos adquieren una nueva y misteriosa identidad, y acaban por convertirse en mundos inexplorados, cuya magia se oculta bajo el tráfago ordinario de la vida metropolitana. A esto se une una eficaz dirección de actores, todos ellos con caracteres muy definidos, aunque hay que destacar al escéptico padre de Ben (estupendo Jon Voight) y al manitas Riley (Justin Bartha), un verdadero acierto. Destaca también la impecable fotografía de Caleb Deschanel, el aspecto casi esotérico de la investigación (secretos templarios, símbolos masones, cementerios y tumbas), tan de moda hoy en día, y el trepidante ritmo de algunas escenas, como la persecución por tejados, calles y parques de la ciudad.

7/10
Los impostores

2003 | Matchstick Men

Roy y Frank forman una pareja perfecta de timadores. Tienen una empresa de ventas y gracias a su mucha labia engatusan a los clientes más ingenuos para que compren productos por un precio exagerado, con promesas de premios fantásticos. Lógicamente los regalos nunca llegan. Negocio fácil, dinero fácil. Sin embargo, las vidas de ambos distan de ser perfectas. Roy, el jefe del tinglado, es un tipo materialmente disminuido por una inmensa colección de manías patológicas: siente pánico por los lugares abiertos, es un obseso de la limpieza y el orden y presenta una galería de tics a cual más compulsivo. Un dechado de equilibrio, vamos. Además, tras su divorcio vive una existencia de lo más solitaria y triste, sólo aligerada por la compañía de su socio Frank, un completo caradura que parece disfrutar con los problemas de su amigo. Pero algo va a cambiar la vida de Roy. La aparición de Ángela, una hija que nunca estuvo seguro de tener, le va a dar la oportunidad de salir un poco de sí mismo y a esa reciente paternidad sumará pequeños avances personales gracias a su visita periódica al psiquiatra. Por el contrario, Roy comprueba que su hija ha heredado sus “talentos” y que le encantaría formar parte de su equipo. La comedia, el drama y la intriga suave se solapan a partes iguales en Los impostores, de guión bien hilvanado y convincentes interpretaciones. Nicolas Cage, con clara herencia del Nicholson de Mejor... imposible, aporta un verdadero recital de gestos paranoicos, exteriorización de sus tensiones interiores, de su vida vacía. La encantadora Alison Lohman, por su parte, logra transmitir una frescura capaz no sólo de encandilar a Cage sino también al espectador. Ridley Scott filma con oficio el guión de los hermanos Ted y Nicholas Griffin, que ofrece numerosos puntos de interés. Porque, mientras juegan al ratón y al gato con las entendederas del espectador, son la soledad, el egoísmo, la culpa y la paternidad los temas que se revelan esenciales en la trama.

6/10
Sonny

2002 | Sonny

Debut en la dirección de Nicolas Cage, quien incomprensiblemente elige esta deprimente e insana historia sobre un gigoló que se gana la vida (es un decir) vendiendo su cuerpo a las mujeres del barrio francés de Nueva Orleans, y como es lógico es incapaz de alcanzar el amor. Impresionante reparto, variadas escenas muy subidas de tono y nulo horizonte vital.

2/10
Adaptation. El ladrón de orquídeas

2002 | Adaptation

Un buen día el guionista Charlie Kaufman recibió el encargo de escribir un guión para el cine basado en "El ladrón de orquídeas", libro de Susan Orlean surgido de un artículo que ella misma escribió para The New Yorker. Narraba allí la pintoresca vida de John Laroche, que se aprovechaba de los derechos de los indios seminolas para recoger orquídeas protegidas en los pantanos. En vez de acometer una adaptación al uso, Kaufman escribió un libreto sobre sus dificultades al acometer dicho guión. El resultado es un juego de “muñecas rusas”, donde se entrelazan realidad y ficción. Kaufman, asociado de nuevo con el director Spike Jonze, entrega un film original e inclasificable, como lo era Cómo ser John Malkovich. Aunque mantiene el tono de comedia oscura, hay un alejamiento de la veta surrealista, y mayor anclaje en la realidad. Para describir el bloqueo creativo y la angustia vital, Charlie inventa a un hermano gemelo, que como él, también desea escribir para el cine. Donald es como su antítesis: seguro de sí mismo, con éxito entre las mujeres, sin ínfulas de artista. El guión comercial de Donald sobre un "serial killer", lejos en intenciones de Adaptation, tiene la ventaja de estar escrito sin aires de superioridad, con entusiasmo no exento de ingenuidad. De la historia se escapa un aire de insatisfacción, muy presente en la hornada fílmica más reciente (Las horas, Lejos del cielo, A propósito de Schmidt, Chicago (2002)…). Los personajes, descontentos con sus vidas, no saben salir del atolladero (cuando lo hacen, es una salida limitada, cuando no errónea): se refugian en sus fantasías sexuales, o buscan el estímulo de la droga. Además, Kaufman entrega un juego de espejos interesante: si el angustiado Charlie encuentra en Donald la persona que da sentido a su vida (magníficos la conversación en el pantano, “lo importante no es quién te quiere, sino a quién quieres”, y los matices que Nicolas Cage da a ambos hermanos), la aburrida Susan hace lo propio con el excéntrico John (estupendos trabajos, también, de Meryl Streep y Chris Cooper).

7/10
Windtalkers

2002 | Windtalkers

II Guerra Mundial. El ejército americano ha desarrollado un código de radio indescifrable, basado en la lengua de los indios navajos. Los soldados de esta etnia son clave en las operaciones del Pacífico. Hasta el punto de que cada soldado navajo en línea de fuego tiene asignado un compañero, cuya misión es “proteger el código”. Es decir, impedir que los hombres a su cargo caigan en manos de los japoneses. El film cuenta la historia de dos indios y los soldados que les protegen. John Woo añade otra muesca a su etapa americana, compuesta además por Broken Arrow (Alerta nuclear), Cara a cara (1997) y Misión imposible II. El director de Hong Kong filma la guerra. Y describe el choque de culturas entre los nativoamericanos y “el hombre blanco”. Un choque mayor cuando a las diferencias de "background" se añade una razón por la que conviene no estrechar demasiados los lazos de amistad entre protector y protegido: “proteger el código” podría significar quitar la vida al protegido; y quizá se dudaría a la hora de apretar el gatillo. Woo logra un film vibrante, donde plantea la tortura que supone a los protectores su dilema moral. Y presta especial atención a los elementos visuales en las escenas bélicas, perfectas, y a los ralentíes, humo, cruces… su personalísima marca de fábrica. Aunque no faltan los momentos de violencia, obtiene imágenes de subyugante belleza.

6/10
La mandolina del capitán Corelli

2001 | Captain Corelli's Mandolin

Cefalonia. ¿Cefaqué? Sí, Cefalonia, una isla griega, paradisíaca, donde parece que el tiempo se ha detenido. Sus habitantes aman la isla en idílica armonía. Y la bella Pelagia (Penélope Cruz) y el rudo pero amoroso pescador Mandras (Christian Bale) están prometidos. Pero, en pleno año 1941, llegan tropas italianas y alemanes que ocupan la isla. Uno de los integrantes de las fuerzas invasoras es el alegre capitán Corelli (Nicolas Cage), amante de la vida y la belleza, y virtuoso de la mandolina. Poco a poco empezará a sentir una tierna atracción hacia Pelagia. Adaptación de la novela Louis de Bernières a cargo de Shawn Slovo. John Madden, que saboreó las mieles de los Oscar con Shakespeare enamorado, es el director encargado de dar imágenes a ese guión. En el film conviven las escenas donde parece que el entendimiento pacífico entre seres humanos es posible (veladas con canciones), con otras que nos transmiten la cruda realidad de la maldad que anida en el alma humana (los planes de los nazis). En el reparto destaca más el gran Bale, el niño de El imperio del sol, que la pareja protagonista de Cage y Cruz, que se esfuerza en crear la necesaria química.

4/10
Family Man

2000 | The Family Man

Entrañable fábula sobre un personaje que dejó pasar la oportunidad de casarse con la chica de sus sueños. Pasado el tiempo se ha convertido en un triunfador hombre de negocios sin familia. Pero en vísperas de Navidad, tiene un extraño encuentro con un peculiar ángel guardián. Y a la mañana siguiente se despierta... casado y con hijos, y en una posición más modesta. ¿Qué es mejor y qué es peor? Tendrá tiempo para averiguarlo. “Qué pasaría si...” Podría ser el nombre de un subgénero que incluiría películas como ¡Qué bello es vivir!, Dos vidas en un instante, Corre, Lola, corre, Yo y yo misma... y Family Man. La idea es presentar una historia según se haya tomado tal o cual decisión. Brett Ratner, tras la divertida comedia de acción Hora punta, acomete este moderno "Cuento de Navidad" con tintes dramáticos, románticos y de comedia. El relato cuestiona esos valores inmediatos que no llenan (dinero, éxito, sexo rápido) frente a otros a veces arduos y que requieren esfuerzo, pero que son los que merecen la pena (la familia, amar a los demás). Rattner asegura que el guión "me recordaba a las películas clásicas con las que crecí, excepto en que no acababa como la mayoría de éstas; y eso era muy interesante". Hay que destacar el trabajo de la pareja protagonista: Nicolas Cage juega bien la carta del desconcierto y el aprendizaje, y Téa Leoni logra su primer gran papel; los dos juntos consiguen que el espectador los tome por marido y mujer.

6/10
60 segundos

2000 | Gone In Sixty Seconds

Sesenta segundos. Ése es el tiempo que invierte Memphis en robar un coche. Pero eso lo dejó hace tiempo. Ahora lleva una vida honrada. Lo malo es que su hermanito es un trasto, y ha decidido seguir sus pasos. Y como su último golpe salió mal, el clásico mafioso con mala leche exige que en tres días, tres, le entregue 50 coches ni más ni menos. Si no, lo pagará con su vida. Ante tal chantaje, Memphis reúne a su antiguo equipo y se pone manos a la obra de robar vehículos. “Robar 50 coches en una sola noche. Pensé que era una idea genial.” Así habla el guionista del film, Scott Rosenberg (Beautiful Girls). Y Nicolas Cage, el protagonista, tampoco se corta: “La película tiene un hilo conductor muy sólido.” No sabemos si ambos exageran un pelín. El caso es que Rosenberg y el director Dominic Sena sirven una historia de acción con múltiples persecuciones automovilísticas, de la que disfrutarán seguro los amantes de la velocidad.

5/10
Asesinato en 8 mm

1999 | Eigth Millimeter

La vida del detective privado Tom Welles sufre un vuelco cuando comienza a investigar el origen de una misteriosa bobina de película que dormía en la caja fuerte de un millonario recién fallecido. La película contiene las imágenes de una joven que es torturada hasta morir. Las averiguaciones de Tom le llevan al horripilante mundo de las "snuff movies", donde se comercia con el morbo de poder visionar muertes reales. El film, no apto para todos los paladares, muestra el descenso a los infiernos del protagonista, que no podía imaginar siquiera la existencia de tanto horror. Joel Schumacher retrata un mundo oscuro y repulsivo, donde Nicolas Cage es guiado por un inspirado Joaquin Phoenix (lo mejor del film es sin duda la interpretación de este actor, hermano de River Phoenix). El sentido de la justicia del protagonista levantó una gran polémica en todo el mundo.

4/10
Al límite (1999)

1999 | Bringing Out the Dead

La noche neoyorquina. Principios de los 90. Entre los vehículos que pueblan las calles destacan las ambulancias, que con sus luces y sirenas van a toda velocidad allí donde surge una emergencia. Frank Pierce, en plena crisis espiritual, trabaja en una de ellas. Hasta el momento ha tratado de hacer su trabajo, salvar vidas, lo mejor posible. Pero el estímulo que supone resucitar a veces a un moribundo tiene su contrapeso en las muertes inevitables, en la contemplación de tanta degradación humana, en los refugios buscados por sus compañeros de trabajo (resignación, cinismo, iluminación, agresividad...) para soportar la tensión, y que a veces rayan la locura. Cuando Frank salva a uno de sus pacientes, se fija en su hija Mary que, quizá, pueda suponer un rayo de luz en sus horas más bajas. Resulta agobiante la composición que Nicolas Cage hace de Frank: una ‘buena persona’ que no encuentra sentido a su vida. Cerrado a la trascendencia, es incapaz de aceptar que el dolor o la muerte de una persona, con el sufrimiento de sus seres queridos, pueda revestir algún aspecto positivo. El valor técnico de las imágenes nocturnas de la Gran Manzana, tomadas desde la ambulancia con distintas cámaras y velocidades, es sin duda grande, y quizá se haya abierto brecha para futuras películas donde los vehículos de cuatro ruedas sean protagonistas. Pero no evitan que la película resulte un tanto farragosa.

5/10
City of Angels

1998 | City of Angels

Ángeles. Espíritus puros que viven una felicidad inefable y ayudan al hombre en el trance de la muerte, sin nunca forzar su libertad. Seth es uno de ellos. Pese a su dicha, se pregunta con frecuencia cómo será la naturaleza humana. Sobre todo en un aspecto que no puede ni imaginar: el corporal. Tocar, oler, saborear... amar a una mujer. El encuentro con Maggie, una bella y competente doctora, torturada porque no pudo salvar a uno de sus pacientes, acrecienta su anhelo de ser humano. Cassiel, un compañero ángel, le explica que Dios les ha dejado la opción de convertirse en humanos; pero una vez tomada la decisión, el resultado es definitivo. Seth deberá elegir. El guión resalta interesantes contrastes. El mundo sereno de los ángeles con el ajetreo humano; la profesión médica que busca salvar vidas con el misterio inexorable de la muerte; sanar corazones con amar de corazón; el ajetreo de la planificación con la quietud de la simple contemplación. Se muestra la biblioteca a modo de santuario donde resaltan los pensamientos de los humanos, sus reflexiones, su goce de la belleza; es el sitio donde más próximos se encuentran hombres y ángeles. El deseo de Seth por conocer el amor entre hombre y mujer ayuda a subrayar la especial belleza que encierra; aunque el film no aborde claramente el matrimonio. Mostrar el dolor como parte integrante y misteriosa de la realidad humana resulta, también, muy sugerente. Falta quizá al film un pelín de brío. No acaba de dar Silberling (Casper) con el ritmo para contar una historia tan especial. Pero la emotividad de lo narrado es tan fuerte que se supera el escollo. La atención la acaparan Seth y Maggie –inspirados Nicolas Cage y Meg Ryan– que tienen escenas compartidas memorables, como la de su primer encuentro en el hospital. Menos presencia tienen personajes como Cassiel, mero comparsa, o Messenger, un ex ángel. La música y las canciones que acompañan al film son muy hermosas. No en vano se escucha el tema de U2 "If Would Send His Angels".

6/10
Snake Eyes (Ojos de serpiente)

1998 | Snake Eyes

Casino de Atlantic City. En su interior se celebra uno de los combates de boxeo más esperados del año. Tanta expectación levanta que el mismísimo Secretario de Estado de EE.UU. acude a verlo. Pese a las medidas de seguridad, ni el comandante Dunne ni el detective del casino Rick pueden evitar que unos desaprensivos asesinen al político en pleno combate. Tras el pánico inicial se pone en marcha la investigación con cierto caos, tratando de retener al público asistente. Acción, intriga y dos actores de indudable fuste: el asiduo al cine de acción Nicolas Cage, y el intérprete de carácter Gary Sinise. Mueve la cámara con auténtico virtuosismo Brian De Palma (Los intocables de Eliot Ness). ¡Atentos a los primeros 15 minutos del film, en que la cámara se mueve como una loca, sin un solo corte, metiéndose por todos los rincones del recinto, hasta llegar a un ring con más de 10.000 espectadores! ¡Alucinante! Luego la trama discurre por cauces más trillados, pero no faltan las sorpresas en este interesante y brillante ejercicio de estilo.

6/10
Cara a cara (1997)

1997 | Face/Off

Espectacular película de acción que además es toda una lección de interpretación de los dos actores principales. Sean Archer (John Travolta) es un agente del FBI que ha perdido a su hijo. Para hacer justicia y poder desenmascarar a un enredado criminal, cambia su rostro mediante una delicada operación por la del cruel terrorista Castor Troy (Nicolas Cage), que se encuentra en estado de coma. Pero cuando el terrorista despierta y decide adquirir la identidad externa de Archer, la vida se convierte para éste en una verdadera pesadilla. Tendrá que salvar su vida y la de su familia, que además ignora quién es él. Tanto el oscarizado Nicolas Cage (Leaving Las Vegas) como John Travolta (Pulp Fiction) demuestran por qué son dos de los actores más cotizados del momento. El director John Woo consigue una película bastante original dentro del género, capaz de mantener en vilo al espectador hasta el último momento.

6/10
Con Air (Convictos en el aire)

1997 | Con Air

Estimable película de acción capaz de cortar el aliento a cualquiera que se precie. Un grupo de peligrosos y sanguinarios presos son trasladados a otro penal en un avión de la máxima seguridad. Con ellos viaja también Cameron Poe (Nicolas Cage), un hombre duro que acaba de conseguir la condicional y desea encontrarse con su mujer y su hija. Pero los presos organizan una rebelión urdida perfectamente por su cabecilla, Cyrus "el Virus" Grissom (John Malkovich). Poe hará todo lo posible para que Cyrus no aniquile a toda la tripulación y estrelle el avión en Las Vegas. Mientras, en tierra, el policía Vicent Larkin (John Cusack) ha de conseguir que el gobierno no explote el avión en el aire. Magníficos y sorprendentes son los efectos especiales. Ayuda al resultado general el trabajo del espléndido reparto: John Malkovich (En la línea de fuego) hace una de sus interpretaciones más psicopata-memorables y Steve Buscemi (Reservoir Dogs) logra con una divertida aunque espeluznante caracterización un suspense de gran intensidad. Los amantes de la acción están de enhorabuena con esta película.

5/10
La Roca

1996 | The Rock

La célebre prisión de Alcatraz, hoy atracción turística, es asaltada por un grupo de marines encabezados por el general Hummel. Tras retener a varias decenas de rehenes, proceden al despliegue de unas peligrosas armas biológicas, con las que amenazan atacar la ciudad de San Francisco. Lo harán si no reciben una determinada cantidad de dinero. Para impedirlo el FBI recurre a un experto en guerra química y a un antiguo y misterioso ex presidiario de "La Roca". El planteamiento inicial es atractivo: el general lleva a cabo su injusta acción movido por el trato indigno que han recibido algunos de sus hombres, implicados en operaciones gubernamentales de guerra sucia. Además está la idea de dar la vuelta a la clásica película carcelaria: en esta caso se trata de entrar en Alcatraz, no de fugarse. Pero a pesar de lo dicho el film discurre por senderos demasiado previsibles. La Roca, aunque eficaz como entretenimiento, es representativa del agotamiento de cierto cine de acción, que lo confía todo a la espectacularidad y al ritmo trepidante, mientras descuida una elaboración más atenta del guión. De modo que se aturde al espectador con escenas de acción reiterativas, que no hacen avanzar la historia. Y es una pena, porque Michael Bay dirige con aplomo este tipo de cine ‑lo demostró en Dos policías rebeldes‑, y porque se desaprovecha a tres buenos actores, que no tienen papel a la altura de sus posibilidades. El personaje de Ed Harris, el más interesante, está poco desarrollado. Los de Nicholas Cage y Sean Connery carecen de matices, y han de procurar salvarlos como buenamente pueden, con el peso de su presencia.

5/10
El sabor de la muerte

1995 | Kiss of Death

Jimmy Kilmartin (David Caruso) es un hombre con un pasado turbulento que, tras salir de la cárcel, intenta rehacer su vida. Sin embargo, todos sus objetivos se desmoronan cuando un viejo amigo le pide saldar una cuenta, trasportando coches robados. En su camino son interceptados por la policía. La ley le propone que les ayude a cambio de inmunidad, mientras que la mafia le perseguirá para asegurarse su silencio. Excelente remake de El beso de la muerte de Henry Hathaway a cargo del reputado Barbet Schroeder (El misterio Von Bullow, Mujer blanca soltera busca). Del reparto destaca una de las mejores interpretaciones de Nicolas Cage (Leaving Las Vegas) como el malvado de la historia.

4/10
Leaving Las Vegas

1995 | Leaving Las Vegas

Ben bebe demasiado y acaba de perder su trabajo como guionista de Hollywood. En un arranque de osadía y desesperación se marcha a Las Vegas dispuesto a vivir al límite. Una vez allí bebe todo el alcohol que está a su alcance con el único objetivo de morir de una vez. En su estancia conoce a Sera, una prostituta que huye de su chulo. Ambos iniciarán un recorrido por la ciudad de las luces y el dinero, aceptando lo que el destino quiera depararles. Nicolas Cage (60 segundos, Next) y Elisabeth Shue (El santo, El hombre sin sombra) protagonizan la trágica historia de dos almas perdidas que encuentran juntos una luz al final del túnel de sus patéticas vidas. El director Mike Figgis se basó en una novela de John O'Brien, escritor que no pudo ver su obra en la pantalla, pues desgraciadamente se suicidó unos días antes del estreno de la película. El film es duro y en algún momento resulta excesivo en su tratamiento del sexo, especialmente en su rebuscado desenlace. La desgarrada y cruda interpretación de Cage le valió el Oscar al mejor actor. La película obtuvo además otras tres nominaciones en las categorías de actriz, director y guión adaptado.

6/10
Te puede pasar a ti

1994 | It Could Happen to You

Charlie es un honrado policía que está casado con Muriel, su exigente y chillona esposa que sólo piensa en enriquecerse y dejar el humilde barrio en el que viven. Un día, en una cafetería, Charlie conoce a una agradable camarera llamada Yvonne y le hace la promesa de que si sale su número en el sorteo de la lotería, él compartirá el premio con ella. La suerte corre de su lado y es el mismísimo billete el que sale premiado con la fabulosa cantidad de cuatro millones de dólares. El policía cumple su promesa a regañadientes de su esposa lo que hará que la vida empiece a cambiar para los tres en otros muchos sentidos. Andrew Bergman (Luna de miel para tres, Hasta que la muerte los separe ....) dirige esta romántica comedia donde une al pelín empalagoso Nicolas Cage y a la encantadora Bridget Fonda en una historia de buenos sentimientos, donde muestra que la riqueza de las personas se encuentra realmente en los valores humanos y no en el dinero que se acumule. La hispana Rosie Perez pone el toque cómico interpretando a la extravagante esposa de Cage.

5/10
Tess y su guardaespaldas

1994 | Guarding Tess

Tess Carlisle (Shirley MacLaine) es una viejecita de buen corazón, aunque habitualmente esté de mal humor. Es la viuda de un presidente de los Estados Unidos. Vive cómodamente en una lujosa mansión, alejada del mundo. Ella no se atreve a mencionarlo, pero le acecha la soledad y la melancolía. De puertas para afuera, ofrece una imagen de mujer adorable, pero en realidad no hay quien la soporte. Es caprichosa y autoritaria. Doug Chesnic (Nicholas Cage) es un experto guardaespaldas del servicio secreto norteamericano. Doug es el encargado de proteger a Tess. A ella no le hace gracia la idea, y considera que esta decisión del gobierno es inútil, porque no corre ningún peligro. La convivencia entre Doug y Tess no va por el buen camino. Doug no soporta los caprichos de Tess, pero está obligado a cumplir su deber. Parece que se llevan a matar, pero en el fondo se aprecian. Las cosas se complican cuando se descubre que existe una seria conspiración para secuestrar a Tess. Su vida depende ahora de Doug. Una emotiva historia protagonizada de manera brillante por Shirley MacLaine. Tiene un planteamiento original, que se desarrolla sin sobresaltos, gracias a un inteligente guión. Hermana de Warren Beatty, la bella Shirley MacLaine, se convirtió enseguida en una estrella de la comedia, gracias a películas como El apartamento o Irma la dulce, ambas junto a Jack Lemmon.

5/10
Atrapados en el paraíso

1994 | Trapped In Paradise

Una banda de tres estafadores formada por tres hermanos -un cleptómano, un hombre un tanto retrasado y un liante patológico- sobrevive cometiendo estafas en Nueva York. Tras ser descubiertos por la policía, que está a punto de detenerles, no les queda más remedio que refugiarse en un pequeño pueblo llamado Paradise. Allí intentan proseguir con sus timos, pero inexplicablemente no consiguen nada. Resulta que todos los habitantes de la localidad tienen un rasgo en común que los bribones protagonistas no habían tenido en cuenta: son impresionantemente generosos, lo que hace imposible cualquier intento de robo. El ingenioso punto de partida de esta comedia de George Gallo posibilita unas divertidas secuencias en la línea de la comedia de enredo más clásica. El protagonista es una de las mayores estrellas del cine actual, Nicolas Cage, protagonista de títulos como Leaving Las Vegas, y que ha interpretado los más variados papeles cómicos en largometrajes como Besos de vampiro o Hechizo de luna. Como contrapunto en esta ocasión aparece Dana Carvey, estrella de uno de los más populares programas de la televisión norteamericana, "Saturday Night Live" y que debutó en el cine junto con Mike Myers en la adaptación de un sketch de este programa, El mundo de Wayne.

4/10
El riesgo del vértigo

1993 | Deadfall

Tres traficantes se dirigen a un almacén para hacerse con un alijo de droga valorado en 50.000 dólares. Al llegar al sitio, se produce un tiroteo, y la policía, que andaba cerca, acaba con uno de ellos. El hermano de Nicolas Cage dirige este thriller de medio pelo en una burda intención de emular al cine negro. Giros repentinos que no hacen más que despistar y cuyo único aliciente es la presencia de Nicolas Cage, de su hermano Marc Coppola, de Charlie Sheen en un breve papel y de James Coburn.

2/10
¡Atrapen al ladrón! ¿Al blanco o al negro?

1993 | Amos & Andrew

Andrew Sterling es un escritor de color que llega a Nueva York. Un día, durante una reyerta, la policía le detiene pensando que es un ladrón, pero ante el error y por miedo a poner en entredicho el honor de la policía, ésta propone un plan. Promete liberar al delincuente Amos Odell, el cual lleva mucho tiempo entre rejas, si simula un secuestro en casa de Sterling y luego se entrega. Pero Amos tiene un plan alternativo y contará con Sterling para llevarlo a cabo. Entretenida cinta de acción con una pareja magnífica: Samuel L. Jackson y Nicolas Cage. Buenos momentos de persecuciones y tiros bien intercalados con toques de humor. Única película hasta el momento del guionista E. Max Frye (Donde esté el dinero).

4/10
Red Rock West

1992 | Red Rock West

Michael es un joven que se detiene en un bar de carretera de Red Rock West, después de haber viajado durante horas. En el lugar, un tipo le confunde con un asesino a sueldo, y le encarga matar a la esposa de Wayne, dueño del bar, a cambio de una sustanciosa suma de dinero. De repente, el verdadero sicario aparece en escena. Acción incansable en este thriller lleno de giros inesperados donde un sencillo hombre que sólo quiere prosperar se ve inmerso en un conflicto entre mafias, persecuciones y violencia. John Dahl (Rounders) dirige la función.

5/10
Luna de miel para tres

1992 | Honeymoon in Vegas

Simpático y divertido producto protagonizado por un joven e impulsivo jugador de cartas que, para saldar una deuda, ha de ceder a su prometida durante un fin de semana. Sarah Jessica Parker está guapísima.

5/10
Zandalee

1991 | Zandalee

Cuando el padre del escritor Thierry Martin muere, éste se ve inmerso en una profunda tristeza que le deja sin inspiración y comienza a desatender a su bella esposa Zandalee. Por ello, la mujer cae en los brazos de Johnny, un inquietante amigo de su esposo que comienza a seducirla. El triángulo amoroso lleno de pasión y deseo erótico un tanto obsesivo es el tema principal de esta prescindible película, protagonizada por un misterioso Nicolas Cage, cuando aún no había alcanzado su "status" de estrella. Le acompañan Judge Reinhold y Erika Anderson.

4/10
Conciencia de matar

1991 | Tempo di uccidere

Durante la 2ª Guerra Mundial, las colonias italianas invaden Etiopía. El teniente Enrico Silvestri, que padece dolor de muelas, decide acudir al hospital de campaña, y el camión en el que viaja sufre un aparatoso accidente por lo que ha de continuar andando. Por el camino, se encuentra con una bella joven etíope por la que se siente atraído y ambos inician una breve pero intensa relación. Pero todo cambia cuando Enrico teme haberse contagiado de lepra. Retrato de un soldado desesperado por una decisión que podría cambiar el resto de su vida. Cinta bélica del italiano Giuliano Montaldo con Nicolas Cage de protagonista.

4/10
Pájaros de fuego

1990 | Fire Birds

Jake Preston pertenece al ejército de los Estados unidos y recibe la misión de acudir a la selva peruana para luchar contra el narcotráfico. Para llevar a cabo su misión se pone en contacto con Brad Little, que le enseñará como manejar un helicóptero y las técnicas que debe utilizar en sus maniobras aéreas. Nicolas Cage (Leaving las Vegas, Con Air (Convictos en el aire)) y Tommy Lee Jones (El fugitivo) protagonizan este título, recomendado para los amantes de la aviación y las aventuras.

4/10
Corazón salvaje

1990 | Wild at Heart

Recién salido de la cárcel, Sailor se reúne con su amada Lula. Ambos emprenden un viaje por carretera, aunque la psicópata madre de Lula no aprueba la relación y contrata a un asesino para acabar con Sailor. Y no son los únicos personajes algo mal de la cabeza que pululan por el film... Atípica y salvaje historia de amor, con formato de ‘road movie’ basada en una novela de Barry Gifford, vista por el siempre personal prisma de David Lynch, plagado de situaciones absurdas y fantásticas, humor negro, violencia, sexo y planos impactantes. Palma de Oro en Cannes. Gran reparto y música de Angelo Badalamenti. Resulta impagable la interpretación de Nicolas Cage, con su sempiterna chaqueta de piel de serpiente, susurrando la canción "Love Me Tender" al oído de una joven y bella Laura Dern.

6/10
Besos de vampiro

1989 | Vampire's Kiss

Peter es un ejecutivo de Nueva York, muy mujeriego, que una día pasa la noche con una atractiva y misteriosa mujer llamada Rachel. En la fogosidad del encuentro, la chica le muerde el cuello a Peter y a partir de ese momento, empieza a comportarse de una manera muy extraña y comienza a creer que se ha convertido en un vampiro. Curiosa mezcla de terror y comedia, donde Nicolas Cage fue gratamente valorado y premiado en Sitges en 1989. Le acompaña una seductora Jennifer Beals (Flashdance) y la cubana Maria Conchita Alonso (Colors (Colores de guerra)). Tiene escenas algo subidas de tono y otras más violentas no aptas para todos los estómagos.

4/10
Hechizo de luna

1987 | Moonstruck

Loretta es una mujer italiana viuda que vive en Nueva York. No tiene suerte para encontrar el amor, pero un día, ante el miedo de quedarse sola, acepta casarse con Johnny, un chico solterón que no se lleva nada bien con su hermano Ronny. La noche que Loretta conoce al hermano de su marido, hay una hermosa luna llena y ambos caen bajo su embrujo produciéndose un inevitable flechazo. Pero algo cambiará también en la vida de sus familias. Deliciosa comedia romántica nominada al Oscar, con una Cher divertidísima que recibió este galardón por su interpretación. Su compañera Olympia Dukakis, también fue premiada con la estatuilla, al igual que John Patrick Shanley por el guión. Entre el reparto figuran nombres como Nicolas Cage (Tess y su guardaespaldas) o Danny Aiello (La rosa púrpura del Cairo). Dirige la cinta Norman Jewison (El violinista en el tejado), que fue nominado también al mejor director.

6/10
Arizona Baby

1987 | Raising Arizona

Un atracador de tiendas es detenido por una policía. Cuando ésta le lleva a comisaría para ficharle, ambos se enamoran, por lo que ella deja el cuerpo para compartir su vida. Poco después descubren que no pueden tener hijos, por lo que no se les ocurre otra cosa que el disparatado plan de secuestrar a un bebé. Eligen para ello a un quintillizo, pues piensan que cuando los padres se den cuenta, podrán consolarse con los otros cuatro. Ya desde sus primeros trabajos, los hermanos Coen pusieron en práctica su particular mezcla de géneros, que ha dado películas como (Fargo, El gran salto o El gran Lebowski). Joel aparece como director mientras que Ethan lo hace como productor, si bien en realidad, ambos escriben el guión y se reparten las tareas de realización. Para esta divertida historia contaron con un reparto privilegiado y los papeles protagonistas estuvieron interpretados por dos actores que, poco a poco, se convirtieron en dos celebridades de Hollywood: Holly Hunter (El piano) y Nicolas Cage (Leaving Las Vegas).

7/10
Raza de campeones (1986)

1986 | The Boy in Blue

Ned Hanlan es un joven con un talento especial para remar. Pronto es descubierto por Bill, que le entrena para competir en piragüismo y poco a poco empezará a acumular fama y éxito, llegando a ser campeón mundial. Cuando en su camino se cruza Knox, un negociador ambicioso, Hanlan descubrirá lo que cuesta, a veces, la fama. Charles Jarrott dirige una película biográfica sobre la vida del remero del siglo XIX, Ned Hanlan, que empezó siendo un delincuente juvenil para acabar triunfando y siendo el pionero de la 'silla deslizante', un gran avance en este deporte. Un musculado Nicolas Cage (Hechizo de luna) se pone en la piel del remero y Christopher Plummer (Sonrisas y lágrimas) es el embaucador que le promete al joven dinero fácil.

5/10
Peggy Sue se casó

1986 | Peggy Sue Got Married

Peggy Sue (Kathleen Turner) es una mujer madura a la que le gustaba disfrutar de la vida. Pero en los últimos tiempos se siente infeliz. Ha decidido separarse de su marido, y se enfrenta a los siempre amargos momentos del divorcio. Se da cuenta de que quizá se casó demasiado joven y no le ha dado tiempo de vivir la vida como le hubiera gustado. Piensa en cambiar su destino de alguna manera. ¿Y si pudiera retroceder en el tiempo hasta los dorados años del instituto? De una manera fantástica, su deseo se cumple y es transportada hasta el último año de sus estudios. Tiene la oportunidad de arreglar su futuro, pero esta vez tiene que elegir mejor. Se trata de una de las películas consideradas menores en la valiosa filmografía de Coppola, donde destacan títulos como la saga de El padrino, La ley de la calle o Apocalypse Now. Una comedia desenfadada y llena de vitalidad, nostálgica acerca del tiempo, que se nos escurre entre las manos, en la que acompañan a Kathleen Turner dos principiantes, por entonces prometedores: Nicolas Cage y Jim Carrey. Su juego con el tiempo y las segundas oportunidades para cambiar las cosas retrotrae a Regreso al futuro.

6/10
Adiós a la inocencia

1984 | Racing With the Moon

Harper (Sean Penn) y Micky (Nicolas Cage), son amigos desde la infancia. Ambos sólo piensan en disfrutar los días que les quedan antes de alistarse en la infantería de marina, en plena Segunda Guerra Mundial. En esos días, que vivirán con especial intensidad, se enamorarán, conocerán algunos de los aspectos más duros de la sociedad y, sobre todo, afianzarán su amistad para el resto de sus vidas. Película nostálgica llena de sensaciones dirigida con sabio talento por Richard Benjamin. Supone la aparición de dos jovencísimos actores, Sean Penn y Nicolas Cage, que con el tiempo se convertirían en estrellas y se ganarían el respeto y la admiración de Hollywood. Emotiva y vitalista, el film es una mirada a los grandes momentos de la juventud.

6/10
Birdy

1984 | Birdy

Birdy (Matthew Modine) es un joven que está obsesionado con los pájaros y con volar. Su mayor ilusión es poder alzar el vuelo como ellos y en sus ratos libres cuida de su canario Berta y se dedica a construirse unas alas. Su amigo Al (Nicolas Cage), un muchacho algo gamberro que solo piensa en las chicas, escucha resignado todas sus fantasías sobre los pájaros. Cuando estalla la guerra de Vietnam, ambos se van al frente a luchar, pero el enfrentamiento les deja huella a los dos. Mientras que a Al una bomba le desfigura la cara, a Birdy la guerra le ha trastornado tanto que tiene que estar recluido en un hospital psiquiátrico porque no pronuncia ni una sola palabra y cree que es un pájaro. Alan Parker (Bienvenido al paraíso) construye un film precioso donde mezcla con maestría momentos dramáticos y puntos de humor. Mediante flashbacks el espectador conoce la vida de los dos jóvenes. Sus sueños, sus deseos, sus vidas... antes de la guerra. Eran muchachos sanos y equilibrados con una vida por delante, pero la guerra hace mella en ellos y a cada uno le trastoca de diferente manera. Solo la verdadera amistad permanece y Birdy contará con el impagable apoyo de Al que se niega a abandonar a su amigo a pesar de las dificultades. El film está basado en una novela de William Wharton y cuenta con dos jóvenes Nicolas Cage y Matthew Modine, que están ambos excelentes. Destaca, además, un guión cuidado y una dirección artística sobresaliente.

6/10
Cotton Club

1984 | The Cotton Club

Nueva York, finales de la década de los 20. Dixie Dwyer es un trompetista de jazz que por casualidad salva a un importante mafioso de un intento de asesinato. Atrapado entre diferentes facciones del hampa, se enamora además de la amante del mafioso en cuestión, Vera. Las cosas mejoran cuando el mítico dueño del Cotton club, Owney Madden, le echa una mano para triunfar como actor de Hollywood. Francis Ford Coppola retorna con este film al cine de gángsters que tan buenos resultados le ha dado en la saga de El padrino. De hecho, hay una escena de montaje paralelo, un baile de claqué al que acompañan varios crímenes, que sigue la pauta de la célebre secuencia del bautismo en la película de la familia Corleone. Además, el film es casi un musical, con célebres temas de jazz, numeros de claqué, bailarinas fantásticas y ese ambiente de ensueño en el Harlem del mítico club nocturno Cotton Club.

7/10
La chica del valle

1983 | Valley Girl

Julie, una chica californiana de un pequeño pueblo, conoce a Randy, un macarra de ciudad, y aunque son muy diferentes, los dos jóvenes acaban enamorándose. Comedia juvenil con un primerizo Nicolas Cage, que ya daba sus primeros pasitos en el cine, y que interpreta a un muchacho algo chulito, papel que repetiría en otros títulos como en La ley de la calle o Hechizo de luna.

4/10
La ley de la calle

1983 | Rumble Fish

Uno de los mejores trabajos del maestro Coppola, con una sabia utilización de la fotografía en blanco y negro, y leves detalles en color. El más pequeño de dos hermanos toma como modelo al mayor, que ha sido el líder de una pandilla de gamberros juveniles. Una relación inspirada en la mantenida entre el director Francis Ford Coppola y su hermano mayor August. Los protagonistas realizan los mejores trabajos de sus carreras.

6/10
Aquel excitante curso

1982 | Fast Times at Ridgemont High

Las experiencias relacionadas con las chicas, las fiestas, las preocupaciones y la rebledía de un grupo de jóvenes estudiantes en su último curso de instituto. El guionista Cameron Crowe se inspiró en sus propias vivencias, y por ello él mismo se pasó todo un curso en una escuela de California para recoger datos y documentación sobre los jóvenes de los 70. El film que recuerda a American Graffiti o Grease, está lleno de caras conocidas que luego han seguido triunfando en el cine. Destaca el protagonista Sean Penn, pero también Jennifer Jason Leigh, Phoebe Cates, Nicolas Cage o Forest Whitaker, entre otros.

5/10
Sonny

2002 | Sonny

Debut en la dirección de Nicolas Cage, quien incomprensiblemente elige esta deprimente e insana historia sobre un gigoló que se gana la vida (es un decir) vendiendo su cuerpo a las mujeres del barrio francés de Nueva Orleans, y como es lógico es incapaz de alcanzar el amor. Impresionante reparto, variadas escenas muy subidas de tono y nulo horizonte vital.

2/10

Últimos tráilers y vídeos