La compañía aérea Southwest Airlines obligó a Kevin Smith a abandonar uno de sus aviones. La decisión fue tomada por razones de “seguridad y comodidad” relacionadas con el sobrepeso del cineasta.
Twitter ha sido el mensajero del monumental cabreo que tiene Kevin Smith con la compañía aérea Southwest Airlines. Según ha relatado el propio Smith, el pasado 13 de febrero se vio obligado a abandonar uno de sus aviones porque estaba “demasiado gordo para volar”. Smith tuvo que abandonar el avión que le iba a llevar de Oakland a Burbank. Según parece, el cineasta suele comprar dos billetes cuando vuela con esta compañía, para poder viajar más cómodo. Pero un cambio de planes lo llevó a tomar un vuelo anterior, donde no pudo adquirir dos billetes contiguos. Así que se tuvo que conformar con un solo asiento. Lo que para él iba a suponer un viaje más incómodo fue inviable para la compañía, que optó por pedirle que se bajara. “No rompí ninguna norma ni suponía un riesgo para la seguridad. ¿Qué iba a hacer, rodar sobre otro pasajero?”, publicó Smith en Twitter. La aerolínea se ha disculpado con el actor a través de su página web en un escrito titulado “Bob no tan Silencioso”, aunque se ha mantenido firme en su posición, y defiende que desalojó a Smith por razones de “seguridad y comodidad”. Afirman que le explicaron los motivos por los que no podía tomar el avión y le dieron un cheque por valor de 100 dólares, así como acomodo en el siguiente vuelo. La compañía se acoge a una política sobre tallas que lleva vigente más de 25 años y que obliga a las personas con sobrepeso a comprar dos billetes, añade el comunicado.
