Cuando una imagina a Robin Williams, resulta inevitable ver radiante en su rostro una enorme sonrisa. Consagrado en la comedia, lo cierto es que afrontó hace unos meses una complicada operación quirúrgica de corazón, de la que, gracias a Dios, se recupera satisfactoriamente.
Fue una alegría ver a Robin Williams entregar el Oscar a la mejor actriz de reparto. Tal honor le habría correspondido al fallecido Heath Ledger, lo que era una especie de guiño, un deseo de la Academia de desear al actor larga vida tras su operación cardiovascular.
En declaraciones a USA Today, el actor comenta que ha vuelto a montar en bicicleta por las calles de San Francisco, señal inequívoca de que todo marcha bien. Además, por lo visto, tiene nueva novia, Susan Schneider, que le acompañó a la gala de los Oscar.
Aunque estrenó Dos canguros muy maduros junto a John Travolta, lo cierto es que lo de rodar se lo está tomando con calma: “Estoy mirando. Si tienes algo, por favor, llámame”, bromea con la periodista Donna Freydkin. Y continúa: “Ahora mismo mi actitud es más del tipo, espera, no tengas prisa. La época más peligrosa para mí fue aquélla en que me decía, ‘Tienes que seguir trabajando’. No hace daño estudiar las cosas con más atención y tomarte tu tiempo”.
