James Cameron ha participado en una reunión de expertos convocada por el gobierno de Estados Unidos a propósito del vertido de petróleo en el Golfo de México. Su conocimiento sobre aparatos submarinos ha justificado su presencia.
El vertido de petróleo en el Golfo de Nuevo México desde el pasado 22 de abril, provocado por el hundimiento de una plataforma petrolífera de BP, trae de cabeza al gobierno norteamericano. Todavía no se ha llegado a controlar, por lo que los responsables del país convocaron una reunión el 1 de junio para buscar una solución al problema. Acabar con este vertido era la máxima de este encuentro de expertos de distintas áreas.
Acudieron científicos, ingenieros, técnicos, etc. Había personal privado y miembros de centros oficiales como la Agencia de Protección Medioambiental, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y el Departamento de la Energía, entre otros. Dentro del sector privado, llama la atención la asistencia de James Cameron. El cineasta fue llamado por su experiencia submarina dada por el rodaje de Titanic y de dos documentales sobre este gran barco hundido. Para estos proyectos Cameron empleó un sofisticado equipo sumergible, así como una avanzada tecnología para trabajar bajo el agua. Sus conocimientos se extienden también a vehículos sumergibles que son dirigidos por control remoto. Esta experiencia le ha hecho merecedor de participar en esta reunión para buscar una solución al vertido.
