Sean Connery y su mujer son dos de los implicados en la Operación Goldfinger. Inicialmente tuvieron que declarar ante la justicia española por la recalificación de unos terrenos, y ahora también se les imputa un delito contra la Hacienda Pública.
Sean Connery y su mujer Micheline han tenido que pagar 3,3 millones de euros de fianza en concepto de responsabilidad civil por su imputación en la Operación Goldfinger. El actor y su esposa son dos de los protagonistas de esta historia relacionada con la recalificación del terreno donde la pareja tenía su residencia en Marbella. Según la justicia marbellí, tras la venta de su casa se construyó el complejo Malibú, compuesto por 72 inmuebles de lujo, cuando sólo estaba permitida la construcción de cinco viviendas unifamiliares.
Las investigaciones han ampliado el escenario hasta Málaga, donde la venta de aprovechamientos urbanísticos realizada por una empresa vinculada a Connery y esposa, habría supuesto un delito contra la Hacienda Pública. La cuantía de este presunto fraude se ha cifrado en 1.642.576,51 euros.
