Por suerte no hubo otros automóviles envueltos en el accidente, y no parece que condujera bajo los efectos del alcohol, pero hay que reconocer que Mel Gibson no atraviesa una buena racha.
Mel Gibson conducía su Maserati por la carretera del Cañón de Malibú a las 20h30 del domingo 15 de agosto, hora local, cuando se estrelló contra una colina. Según su portavoz Alan Nierob, Gibson se encuentra bien.
No han trascendido más detalles del accidente, y no parece que se encontrara bajos los efectos del alcohol, pero la cosa tiene lugar en un momento bajo del actor y director, por las acusaciones de violencia doméstica de su ex novia rusa y madre de su última hija, Oksana Grigorieva, que devinieron en culebrón por la difusión de grabaciones de conversaciones telefónicas entre ambos, donde abundaban gritos y amenazas.
