James Cameron ha reclamado a las autoridades canadienses que investiguen la expansión petrolífera que se está produciendo en Alberta, Canadá. El cineasta ha conseguido con sus palabras movilizar al ministro de medio ambiente.
El gran avatar de James Cameron siguen siendo las causas verdes. El cineasta ha ido a su Canadá natal, a la zona de Alberta, para denunciar públicamente los excesos que se están produciendo en el lugar. Alberta es una gran productora de petróleo y de gas natural, y Cameron sostiene que se debe frenar su expansión para salvar el ecosistema local así como a las First Nations, las comunidades de aborígenes que viven en la zona.
La denuncia de Cameron ha tenido éxito y el ministro de medio ambiente canadiense, Jim Prentice, ha puesto en marcha una investigación para que varios científicos dictaminen si los nuevos proyectos de expansión petrolera son dañinos. Tras su visita al lugar, el cineasta dijo que la gente tiene miedo de beber agua, de comer pescado, de que sus hijos se bañen en el río.
