La avanzada edad y motivos de salud han sido las excusas puestas por Sean Connery y su esposa por no haberse presentado ante la justicia española por un caso urbanístico.
Sean Connery y esposa, Micheline, deberían haberse presentado el 15 de octubre ante la justicia española como imputados en la Operación Goldfinger. El matrimonio no acudió a su cita y envió una carta pidiendo disculpas por ello y mostrando interés por colaborar en cuanto sea posible. En ella Connery alega motivos de salud y que los dos tienen una avanzada edad (80 primaveras tiene ya quien fuera James Bond) para justificar su ausencia. Además, Connery ha dicho que no les avisaron con el suficiente tiempo para preparar el viaje desde Bahamas a Marbella.
El juez que instruye el caso ha aceptado la explicación de Connery y ha decidido que la pareja será interrogada en Bahamas a través de una comisión rogatoria.
