El auditorio de 900 personas que esperaba divertirse escuchando al actor cómico Steve Martin contar anécdotas de su carrera se quedó patidifuso al comprobar que el tema de su disertación fue el arte y su nuevo libro sobre el tema.
En España todos recordamos aquel programa de Mercedes Milá entrevistando al escritor Francisco Umbral, quien tras dimes y diretes expuso sin tapujos a su interlocutora que se dejara de zarandajas porque él había venido a hablar de su libro. Una actitud semejante exhibió Steve Martin hace una semana ante el auditorio neoyorquino que fue a escucharle en un local de la calle 92. En vez de las bromas esperables, el público se encontró con una elevada mirada al arte, tema que Martin trata en su novela recién publicado “Objeto de la belleza”.
Parece que la gente se aburría tanto durante la disertación, que respetuosamente empezaron a enviar correos electrónicos al organizador, que llegó a pasar una nota al actor instándole a que hablar de su carrera y sus películas. La cosa ha llegado al extremo de ofrecer el reembolso del precio de la entrada, 50 dólares, y Steve Martin ha hecho unas declaraciones en el New York Times para explicarse.
