No pasa un día sin que Lindsay Lohan sea noticia. Lo último es que una trabajadora de la clínica de la rehabilitación que la había acusado de lesiones ha sido puesta de patitas en la calle.
Todo saltó por el altercado que mantuvieron Lindsay Lohan y una persona del equipo de la clínica donde la actriz está siendo sometida a rehabilitación de sus adicciones con la droga y el alcohol. Al parecer la actriz llamó al 911 a la una de la madrugada para requerir la presencia de la policía, y al final Lohan está siendo investigada por supuestas lesiones infligidas a la trabajadora con la que discutía.
Mientras las indagaciones tienen lugar, el Betty Ford Center donde está ingresada Lohan ha tomado medidas contundentes despidiendo a la empleada con la que mantuvo la disputa. El centro acusa a esta mujer de violar la confidencialidad de la paciente al conceder entrevistas y sacar a la luz un documento privado, según reveló Russ Patrick, portavoz de la clínica.
