La puesta en marcha del rodaje de El hobbit parece estar un poco gafada. A los retrasos en la producción por los problemas de la Metro, el cambio de director y las protestas de los actores neozelandeses, se suma a hora una operación quirúrgica inesperada para Peter Jackson.
Ayer miércoles Peter Jackson ingresaba en el Hospital Wellington, debido a unos fuertes dolores en el estómago. Y en efecto, tuvo que se operado inmediatamente al detectárse una úlcera perforada. Afortunadamente, según comunicó su representante, el director de El Señor de los Anillos y Criaturas celestiales se encuentra perfectamente, por lo que se espera su pronta recuperación.
Tratando de apagar el fuego antes de que alguien se queme, el comunicado emitido habla de que la operación no se espera que afecte demasiado al rodaje de El hobbit, una película cuyo rodaje está sufriendo numerosos contratiempos. “No se espera que tenga consecuencias en su compromiso de dirigir El hobbit, más allá de un ligero retraso en el inicio de la filmación”, se afirma.
