El concepto de maternidad de Elisabetta Canalis resulta, como poco, revolucionario.
Una nunca deja de sorprenderse de la estupidez humana. Una cosa es que Elisabetta Canalis no quiera tener hijos, y otra es comparar la maternidad con el ser propietaria de unos perritos, por muy simpáticos que éstos sean.
En declaraciones a la versión italiana de la revista Cosmopolitan, la novia de George Clooney, ha conseguido llamar la atención. Asegura la modelo que quedarse embarazada “nunca ha sido un objetivo para mí. Mis deseos maternales están completamente satisfechos con mis perros.” Lo que no aclara es si también comparte el “dolor” de su pareja por la muerte del cerdo Max hace algunos años. Algunos chismorreos que sonaban a “pulp fiction” llegaron a afirmar que el actor había tratado de comunicarse con el animal muerto a través de una médium.
