Le acompañamos en el sentimiento. Siempre es duro que se muera el padre o la madre. Pero que ambos lo hagan con escasos días de diferencia es todo un palo, y justo esto le acaba de ocurrir a Tim Robbins.
El domingo 17 de abril fallecía en Esteban Cantu, México, la cantante Mary Robbins, bien conocida por ser la madre del actor y director Tim Robbins, moría con 78 años por una arritmia cardíaca. No tendría nada de particular, la vida misma, sino fuera porque el protagonista de Cadena perpetua y director de Pena de muerte se había quedado huérfano de padre doce días antes. En efecto, Gil Robbins, de 59 años, falleció a principios de abril.
El cineasta ha comentado que su madre tenía “una forma de ser tranquila y animante, un ingenio agudo, un espíritu dulce y un corazón amante y generoso”. El matrimonio fallecido tuvo cuatro hijos y cuatro nietos.
