Para Michael Moore, no todo vale en la guerra contra el terrorismo. Al cineasta no le gusta el modo en que se eliminó a Osama Bin Laden, que a su entender debía haber sido llevado ante los tribunales.
En general la gente de a pie está bastante contenta en Estados Unidos con la muerte del terrorista Osama Bin Laden en Pakistán. De hecho la popularidad del presidente Barack Obama ha crecido considerablemente después de la operación de los Seals que terminó con su vida. Pero el “Pepito Grillo” de los americanos, el documentalista Michel Moore, tiene sus pegas al asunto, que ha manifestado a través de sus mensajes cortos en Twitter.
Aunque entiende y comparte la alegría porque haya cesado la amenaza que suponía la mente criminal del Bin Laden, el director de Fahrenheit 9/11 no está satisfecho con el modo en que se han conducido las cosas. Así, ha escrito: “Puede que esté muerto, pero en cierto modo ha ganado. Hemos renunciado a nuestros derechos. Aprobamos la Ley Patriótica. Gastamos trillones en guerras innecesarias. Nos gobierna el miedo”. Moore piensa que Bin Laden debía haber sido llevado a juicio, y ha traído al recuerdo el modo en que se juzgó a los nazis tras la Segunda Guerra Mundial: “No importa lo basura que fueran, tenían derecho a juicio... Tras la Segunda Guerra Mundial, no fuimos y les pegamos simplemente un balazo en la cabeza a los jerarcas nazis.”
