Lindsay Lohan no sale demasiado bien parada en el informe de la condicional, pero confiemos en que supere, de una vez por todas, sus problemas.
El informe de la condicional de Lindsay Lohan no resulta muy favorecedor para la actriz. En efecto, dio positivo en un test de alcoholemia realizado la noche en que tuvo un altercado con una empleada de su clínica de rehabilitación, además de en otra ocasión en que se le efectuó una prueba aleatoria.
Con respecto al caso del robo de un collar valorado en 2.500 dólares, en que aceptó tácitamente su culpa para lograr una pena menor, el informe señala que Lohan “había sido sospechosa de una conducta similar en otras joyerías”.
Aunque para la condicional la principal razón de las acciones de la actriz es su adicción al alcohol, para la juez Stephanie Sautner hay otras razones por que lo que ha ordenado asesoramiento psicológico más que rehabilitación, además de la cárcel y los servicios de comunidad que le aguardan. Al parecer la actriz va a solicitar arresto domiciliario en vez de prisión, pero no está claro que se le vaya a conceder, por la dificultad de compatibilizarlo con los servicios comunitarios.
