El póker es un juego con muchos aficionados en Estados Unidos, y a muchos que tienen dinero les gusta arriesgarlo allí, en partidas exclusivas. Hasta el mismísimo Spider-Man, o sea, Tobey Maguire, ha quedado atrapado en esta tela de araña.
311.000 dólares más sus intereses exige un abogado de parte del “hombre araña”, para dar satisfacción a su cliente. Tobey Maguire no es el único famoso de Hollywood implicado en el caso de las partidas de póker ilegales, al director Nick Cassavettes también se le reclama la cantidad de 73.000 dólares.
Los hechos se remontan a 2006, año en que la empresa clandestina Texas Hold 'em empezó a organizar partidas ilegales de póker en hoteles de Beverly Hills, actividad que prosiguió hasta 2009. Al parecer una firma legal especializada en bancarrotas, busca que sean satisfechas las cantidades que adeudan a sus clientes, estafados según la técnica piramidal de estafa conocida como esquema de Ponzi. Además de Maguire y Cassavettes, otras veinte personas han sido demandadas para que sus ganancias sirvan para dar satisfacción a los clientes estafados.
