¿Llegará el día en que Lindsay Lohan no dé pie a titulares de noticias? Tal vez, pero hoy no es ese día.
Es una auténtica chica terremoto, Lindsay Lohan no puede estarse quieta siquiera un instante. Ayer le tocaba presentarse ante Stephanie Sautner, la jueza que supervisa su arresto domiciliario. La mujer no tuvo más remedio que echarle una buena regañina, ya que Lohan dio positivo un test de alcoholemia tras organizar una barbacoa con sus amigos a principios de mes.
Sautner mostró bastante indulgencia, pues interpretó que el test no ofrece suficiente evidencia de que la actriz haya violado la condicional –“si existe ambigüedad, debo resolver a favor de la acusada”, explicó–, pero no pudo reprimir un comentario bastante elocuente: “De lo que usted sí es culpable, es de tener muy poco juicio al organizar fiestas en su terraza. No se le permitirá tener fiestas. Puede tener allí a un amigo. Eso es todo.”
Posteriormente la abogada de Lohan, Shawn Holley, subrayó que su cliente no había hecho nada malo, y que el alcohol es una sustancia legal, por lo que no supone violación de la condicional en el supuesto de que hubiera consumido. Al parecer los tests fueron ordenados por un juez anterior del caso, y la actriz ya no debe someterse a ellos.
