Para vencer al enemigo, nada mejor que tenerlo localizado. Daniel Radcliffe, el actor que interpreta a Harry Potter en la saga creada por J.K. Rowling, tiene claro que se enfrenta a algo temible: el alcoholismo.
Los niños crecen. El actor que ha dado vida a Harry Potter a lo largo de ocho películas cuenta ya 21 años, tiempo más que suficiente para haber dejado atrás la infancia y haberse enfrentado a enemigos tan potentes como aquel que no se puede nombrar.
Y en efecto, Daniel Radcliffe ha confesado a la edición británica de la revista GQ, en su número de agosto, que su peor enemigo en la actualidad es el alcohol. “Me he convertido en tan dependiente [del alcohol] para disfrutar de las cosas”, comenta. Y sigue lamentándose de que “hubo unos pocos años en que estaba tan enamorado de la idea de vivir el estilo de vida de una persona famosa, lo que realmente no me convenía”. El alter ego de Potter confiesa haber tenido suerte de que los paparazzi no hayan captado instantáneas de sus peores momentos en algunas fiestas.
Radcliffe no se engaña y sabe que en su caso no puede decirse “sólo tomaré un par de copas y lo pasará bien, eso para mí no sirve. Lo hago muy mal. Así que me quedo en casa leyendo, o charlando con alguien que me haga reír”.
