Rectificar es de sabios. Así lo ha demostrado Johnny Depp, que para nada ha actuado como uno de esos alocados personajes a los que suele encarnar en las pantallas.
Ayer informábamos de la nada afortunada comparación de Johnny Depp en las páginas de Vanity Fair, donde aseguraba que cuando se sometía a una sesión fotográfica se sentía violado. Aplacando el revuelo organizado antes de que se salga de madre, Depp ha emitido un comunicado bastante explícito: “Siento sinceramente haber ofendido a cualquiera del modo que sea. Nunca fue mi intención. Fue una pobre elección de palabras por mi parte en mi esfuerzo por explicar un sentimiento. Comprendo que no son cosas comparables y lo lamento mucho. En un esfuerzo por corregir mi falta de juicio, por favor, aceptad mis disculpas de corazón.”
Bien. Se agradece una declaración clara y sin subterfugios. De este modo una portavoz de la asociación RAINN que ayuda a las víctimas de violación, abusos e incesto, Katherine Hull, se ha mostrado satisfecha, y ha aprovechado la coyuntura para asegurar que cuentan con la ayuda de Depp para seguir ayudando a los que sufren agresiones sexuales.
