Éranse una vez unas fotos de una bonita actriz que se difundieron masivamente por internet sin su permiso. Ahora se van aclarando algunos extremos del asunto...
Hace mes y medio se armó un buen revuelo por unas fotos de Scarlett Johansson ligera de ropa, que circulaban por internet, y que habían sido sustraidas de su teléfono móvil. Incluso ya hay un acusado detenido por estos hechos. Lo que muchos se preguntaban era a qué jugaba la actriz con estas imágenes picantes.
Pues bien, la incógnita la despeja Johannson en el último número de Vanity Fair, del que es portada. La actriz cuenta que las fotos son antiguas, de hace tres años, y que las envió a su marido. Se entiende que habla de su marido por aquella época, Ryan Reynolds, del que se divorció en diciembre de 2010.
“No hay nada malo en eso”, asegura Scarlett. “No es como si fotografíaras porno”, matiza, aunque luego se descuelga con un “aunque tampoco hay nada malo en eso otro”.
