Han pasado ya tres años desde que la muerte visitó de modo cruel a la familia de Jennifer Hudson. La actriz se ha referido a por qué puede contarlo.
En octubre de 2008 la oscarizada actriz y cantante Jennifer Hudson vivió uno de los momentos más dolorosos de su vida, cuando su madre y su hermano fueron brutalmente asesinados. Desde entonces pocas a veces se ha referido a tan trágico suceso, pero una de ellas la recoge el número de diciembre/enero de la revista “Ebony”.
Allí la ganadora de la estatuilla dorada por Dreamgirls explica que gracias a su prometido David Otunga no corrió la misma suerte de sus seres queridos, pues le pidió que fuera a verle a Florida, donde se encontraba por motivos profesionales. “Es una de las cosas que me salvó la vida”, afirma Hudson, “él quería que estuviera en Florida en vez de en Chicago. Volé a verle, y por eso sigo aquí. Nunca lo he dicho antes, y no puedo creer que lo esté diciendo ahora.” Hudson ha tenido con Otunga con un hijo, David Jr., que ya ha cumplido dos años.
