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Biografía

Jennifer Hudson

Jennifer Hudson

38 años

Jennifer Hudson

Nació el 12 de Septiembre de 1981 en Chicago, Illinois, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Oscar a la primera

27 Febrero 2007

La nueva Cenicienta es una muchacha de procedencia humilde, que no sueña con príncipes, sino con sacar un disco de gospel, y triunfar en concursos de música de la pequeña pantalla. Y aunque en lugar de irse del baile cuando dan las doce, lo que ocurrió es que la echaron antes de tiempo de un programa televisivo tipo 'Operación Triunfo', enseguida fueron a verla, no con un zapatito de cristal, sino con una curiosa proposición: que protagonizara la adaptación cinematográfica de un musical. Cuando Jennifer Hudson tenga nietos, no tendrá que inventar cuentos de hadas: podrá contarles su propia vida.

Nacida el 12 de septiembre de 1981, en Chicago (Illinois), a los siete años su abuela se dio cuenta de que tenía una voz excepcional, y se la llevó con ella a los ensayos del coro de la iglesia local. Durante los servicios dominicales causaba sensación, pero ésta fue su única formación musical, pues al provenir de una familia pobre, nunca pudo permitirse clases de canto. Eso sí, consiguió trabajo como animadora en un crucero organizado por Disney para el público infantil, en el que cantaba canciones de la película Hércules. Cuando empezaron las pruebas para ‘American Idol’, la versión estadounidense de ‘Operación Triunfo’, Jennifer Hudson decidió probar suerte, aunque al parecer estaba segura de que no la escogerían. “Ni siquiera me había planteado hacer carrera como cantante, pero quería poder decir algún día que al menos lo había intentado cuando era joven”. Dejó al jurado tan sorprendido que no dudaron en escogerla para participar en el reality show,  que batió todos los récords de audiencia. Y aunque llegó a la final y se hizo tan popular como Chenoa o Rosa, en la versión española, curiosamente la eliminaron antes de lo que se esperaba, lo que hizo correr ríos de tinta expresando disconformidad.

Aunque su eliminación de ‘American Idol’ fue un jarro de agua fría, de la ganadora de aquel año ya nadie se acuerda, mientras que ella recibió una llamada del equipo de producción que comandaba el director Bill Condon. Éste estaba viendo a un centenar de aspirantes al papel de Effie, en Dreamgirls, para el que tenía que fichar a una voz potente. Y claro, en cuestión de voces, Jennifer Hudson era la más indicada, así que decidió darle el papel. Cuentan que en EE.UU. el público aplaudía desaforadamente en los cines, cada vez que interpretaba una de las canciones. No se recuerda un debut tan brillante en un musical, desde Funny Girl, la primera película de Barbra Streisand, que ganó el Globo de Oro y el Oscar a la mejor actriz. Repetir esa hazaña era impensable, pero Jennifer Hudson ha logrado ambos títulos como secundaria, y ha obtenido otros prestigiosos galardones, como el Bafta. Y eso que todavía no ha conseguido hacer realidad su sueño inicial: grabar un disco como solista.

Oscar
2007

Ganador de 1 premio

Filmografía
Respect

2020 | Respect

La extraordinaria historia real del viaje de Aretha Franklin en busca de su voz en mitad del turbulento panorama social y político de Estados Unidos en los años 60. Franklin consiguió encumbrar más de 100 singles a las listas de Billboard, entre ellos 17 temas pop que se colaron entre los diez mejores del momento, y 20 números uno del R&B, conquistando un total de 18 Premios Grammy, además del honor de ser la primera mujer en ganarse un lugar en el Salón de la Fama del Rock and Roll. La reinvención de la cantante del éxito de Otis Redding «Respect» como himno feminista la transformó en un icono de la lucha por los derechos civiles y los movimientos de las mujeres.

Cats

2019 | Cats

Adaptación al cine del célebre musical de Andrew Lloyd Webber, estrenado en los escenarios de Londres en 1981, y que se inspiraba en unos poemas felinos de T.S. Eliot. La trama transcurre durante una noche, cuando la gata blanca Victoria es abandonada en un callejón por sus desaprensivos dueños. Allí conoce a los gatos jélicos, que viven entre cubos de basura, pero que se muestran orgullosos de quienes son por su triple nombre, el que les dan los dueños, el personal, y sobre todo el secreto que no se puede revelar. Uno de ellos ascenderá esa noche a la capa celestial, para gozar de una nueva vida gelical, y los aspirantes deberán mostrar los méritos que les hacen acreedores de tal privilegio. Quien no juega demasiado limpio es Macavity, que hace desaparecer a quien se interpone en su camino. Había grandes esperanzas en que Tom Hooper, que trasladó a la pantalla con éxito el musical Los miserables, hiciera otro tanto con Cats. Pero el resultado es tremendamente decepcionante, cabría parafrasear el refrán y asegurar que “gato maullador, poco arañador”, porque su film gatuno se muestra visualmente desvaído casi desde el principio, por el aspecto de los actores caracterizados para la ocasión y por una paleta de colores e iluminación que en muchos momentos contribuye a la atmósfera gris que recorre roda la narración. Tal vez hay que concluir que Hooper se encuentra más cómodo con historias de corte realista como la obra de Victor Hugo o El discurso del rey, que con la fantasía que maneja en esta ocasión. Da idea de sus problemas el número de Rebel Wilson con ratoncitos con rostro humano “The Old Gumbie Cat”, donde los efectos visuales son un poquito chapuceros y risibles, la gata Jennyanydots parece diminuta. El director no logra crear empatía con los personajes, porque aparecen y desaparecen sin que sus cuitas importen demasiado, unos y otros parecen inconexos, defecto que no se trata apenas de disimular. De modo que el que más emoción debía despertar, Grizabella, interpretada por Jennifer Hudson, que canta muy bien sus temas “The Glamour Cat” y “Memory”, sólo lo logra por la fuerza de la composición musical, pero no porque nos toque la fibra sensible la compasión que la ingenua Victoria –la más bien sosita Francesca Hayward– siente por ella. Lo mismo cabe decir de Bombalurina, que le sirve a Taylor Swift para debutar en la pantalla grande cantando un nuevo tema, “Beautiful Ghosts”, pero vamos, que lo suyo no ha sido como Lady Gaga en Ha nacido una estrella, no hay para ella un papel digno de ese nombre, todo indica que se ha querido añadir al tirón del musical el de la cantante, saliendo el tiro por la culata.

4/10
Monster

2018 | Monster

Confirmación (Confirmation)

2016 | Confirmation

Película basada en hechos reales, acerca de las dificultades que surgieron en Estados Unidos en 1991 cuando George Bush presentó como candidato al Tribunal Supremo al afroamericano Clarence Thomas. De talante conservador, pero negro, parecía el candidato ideal para ser nominado, sin que los demócratas presentaran excesivas objeciones, pero la acusación de acoso sexual de una antigua colaboradora, Anita Hall, se convirtió en un escándalo mayúsculo, con declaraciones escabrosas ante el comité del Senado presidido por Joe Biden, emitidas por las televisiones en abierto en horas de máxima audiencia. Dirigida para HBO por otro afroamericano, Rick Famuyiwa, se trata de una tv-movie correcta pero algo convencional, como en el momento en que Anita acepta declarar ante el comité del Senado a pesar de su resistencia personal, la conciencia de que se juega su carrera. Reconstruye los hechos, con abundante material documental tomado de informativos de la época, y aunque ofrece los puntos de vista de unos y otros, late la idea de un machismo rampante entre las filas sobre todo conservadoras, que fue roto por el caso Anita Hall, que facilitaría en el futuro el acceso de la mujer al Concrego y al Senado. Las interpretaciones son contenidas, se evitan acertadamente los histrionismos.

5/10
Chi-Raq

2015 | Chi-Raq

Lullaby

2014 | Lullaby

The Inevitable Defeat of Mister and Pete

2013 | The Inevitable Defeat of Mister and Pete

Black Nativity

2013 | Black Nativity

Los tres chiflados

2012 | The Three Stooges

"Los tres chiflados" cultivaron su particular humor entre 1922 y 1970. Aunque tuvieron diversas formaciones, los más recordados fueron Moe, Larry y Curly. Sobre todo, triunfaron con los cortos que rodaron para Columbia Pictures entre 1934 y 1958. Aún mantienen una enorme popularidad, especialmente en Estados Unidos y Latinoamérica, lo que explica esta puesta al día de sus 'chifladuras'. El film sigue los pasos de los protagonistas desde que son tres bebés abandonados en la puerta de un orfanato regentado por monjas. Con el paso del tiempo, Moe está a punto de ser adoptado por un matrimonio millonario, que finalmente se decanta por otro niño ante su deseo de no separarse de sus dos amigos. Cuando Moe, Larry y Curly se hacen mayores, tratarán de reunir –a pesar de su absoluta falta de perspicacia– el dinero necesario para evitar el cierre de la institución donde han vivido siempre. Dirigen esta revisión de Los tres chiflados los realizadores Peter y Bobby Farrelly, que han coescrito también el guion con Mike Cerroni, un colaborador habitual de su cine. Los Farrelly se declaran apasionados de los comediantes originales, cuya influencia es palpable en los gags más visuales de algunos de sus trabajos, especialmente en el caso de Dos tontos muy tontos, su exitoso debut. Por desgracia, se nota que la carrera de los hermanos ha ido en picado desde Algo pasa con Mary, su mejor trabajo y mayor éxito, hasta llegar a este auténtico naufragio carente por completo de aquellas ideas con las que los realizadores conseguían hacer reír incluso a los espectadores reacios a sus zafias películas. No resulta nada extraño que los primeros actores fichados como protagonistas, nada menos que Sean Penn, Benicio del Toro y Jim Carrey –que hasta estuvo un tiempo ganando peso para interpretar a Curly– fueran progresivamente abandonando un proyecto que debió olerles a chamusquina (incluso hubo un momento en el que tras el abandono de Penn, se le sustituyó por el gran Paul Giamatti). Lo dice todo que finalmente hayan sido reemplazados por los mucho menos conocidos Sean Hayes (Will & Grace), Will Sasso (Como la vida misma) y Chris Diamantopoulos (Frank Sinatra en Los Kennedy), de gracia absolutamente nula. Tampoco se salvan los secundarios, algunos de probada solvencia, como Sofía Vergara, Jane Lynch (la entrenadora de Glee), Jennifer Hudson y Larry David (que encarna a una mujer, una de las monjas). Ninguno tiene espacio para un mínimo lucimiento, entre sketches que tratan de recuperar el humor de la época dorada de Los tres chiflados, pero que nunca funcionan.

1/10
Winnie

2011 | Winnie

Fragmentos

2008 | Winged Creatures

Una cafetería de Los Ángeles. Un tipo irrumpe en su interior, y sin razón alguna la emprende a tiros con su pistola, apuntando a todo 'bicho viviente'. Muere uno de los clientes, y el propio agresor se suicida. El resto de la película se dedica a seguir a varios de los supervivientes: Doris y Anne, esposa e hija de la víctima, la primera desconsolada, la otra fríamente agarrada al consuelo religioso; Charlie, enfermo de cáncer y ludópata, que después de sobrevivir milagrosamente se dedica a jugar aprovechando la racha de 'buena suerte'; Jimmy, amigo de Anne, que no ha vuelto a decir palabra desde la desgracia; Carla, camarera y madre soltera con serios problemas afectivos; y el doctor Bruce, cliente de la cafetería, y que atendió en el hospital a los heridos.El poco conocido Rowan Woods (Little Fish) entrega una película irregular. Después de un arranque fuerte, el desarrollo de los problemas que arrastra cada personaje no acaba de interesar, de modo que se acude al recurso fácil de flash-backs con las impresiones de uno y otro del momento del tiroteo. En el fondo se nos escamotean las razones de las 'patologías' de los protagonistas, de modo que, por ejemplo, las creencias religiosas se presentan sin matices como una dificultad, más que una ayuda, a la hora de afrontar las desgracias. Los distintos 'juegos' a que se agarran algunos personajes -búsqueda de relaciones íntimas, la suerte del juego, el heroísmo del buen creyente, los sabios consejos del buen doctor...- configuran una trama demasiado artificial y poco cohesionada, que sólo salva, en parte, el esfuerzo actoral de un conjuntado reparto.

4/10
Sexo en Nueva York. La película

2008 | Sex and the City: The Movie

Traslación a la pantalla grande de las andanzas de las cuatro amigas neoyorquinas Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda, que iniciaron su andadura televisiva en 1998. Sexo en Nueva York, que se basaba en la columna de Candace Bushnell en The New York Observer, conoció 6 temporadas en el canal de cable HBO. Cuatro años después de finalizar la serie, llega en cine el regreso triunfal, al menos en lo que a recaudación se refiere. Las herramientas del marketing han convocado al público femenino, y al parecer éste ha respondido en tropel. La idea es mostrar a estas mujeres sofisticadas y mundanas, ciudadanas de la Gran Manzana, hambrientas en mayor o menor medida de amor y sexo, superados los 40 añitos, y en un caso bordeando los 50. Vamos, que estas féminas deberían haber madurado un poco y no seguir siendo las “peterpanes” que son. Porque, en efecto, siguen hechas un lío en lo que se refiere a dar y recibir amor, y hasta uno podría preguntarse si conocen el significado profundo de esta palabra. Con la voz en off de Carrie punteando el relato, como ocurría en la pequeña pantalla, vemos sus preparativos de boda con Big, y las inseguridades que a ambos les acompañan en tan decisivo paso; la avidez de sexo de Samantha, que pese a ello intenta mantenerse fiel a su pareja, un actor hollywoodiense; la inesperada maternidad biológica de Charlotte, después de haber adoptado a una niña; y la crisis matrimonial de Miranda, después de que su esposo le confiese una infidelidad puntual y le pida perdón. Contada así la trama, hasta puede parecer que Michael Patrick King, director y guionista –también lo fue en la serie– quiere decir algo, como si pretendiera indagar en las perplejidades vitales de las protagonistas y alrededores, o así. En realidad es todo muy simple, y podría resumirse con onomatopeyas, jiiiiiiiiiiii..., bua, muac, muac. Aaa aaa aaaa aaa a. Yuuuuu. Bggggg. O sea sonidos correspondientes a risitas cómplices, llantos, arramucos, excitación sexual, euforia, descomposición estomacal. El gran valor incuestionable de esta superficial mirada al mundo femenino es la amistad a machamartillo de las cuatro mujeres, su lealtad, a pesar de algún momento de reproche. Luego hay dosis de romanticismo y llantina, con un momento de pletórico ridículo, no deseado, es de suponer, el de la boda. No pueden faltar las concesiones al sexo, más con el título que exhibe orgulloso el film, pues una de las señas de identidad de la saga es que estas mujeres hablan de sus experiencias sexuales sin recato (hasta con niños delante, disimulando lo indispensable). Y el triunfo de lo que el espectador medio desearía, no se vaya a pillar un rebote, pero dejando en alguna subtrama la “audaz” salida de la fémina valiente, dispuesta a recomenzar su andadura sentimental. Y por supuesto están los “trapitos”. Una ristra de marcas y modistos citados con consciente empacho, una pasarela, que siempre queda bien, armarios inmensos, ropa, zapatos, bolsos, regalos “ideales”, apartamentos de lujo... “No tiene lógica, debe ser amor”, sentencia Carrie en un momento dado de la historia. En lo que se refiere a esta película hay una gran sabiduría... en la primera parte de la frase. Como suele ocurrir en las series televisivas, el reparto es muy natural, pues conocen sus personajes al dedillo tras años de convivir con ellos. Se suma a la "fiesta" la oscarizada Jennifer Hudson en un papel menor de fiel secretaria, un personaje que en su juventud puede verse como "relevo" de las amigas talluditas, pero bastante más centrado. Por cierto, que la mención de la película Cita en St. Louis, propiciada por ella, bien puede verse como un guiño al romanticismo y la camaradería femenina de antaño.

4/10
La vida secreta de las abejas

2008 | The Secret Life of Bees

Carolina del sur, 1964. Cuando era muy pequeña, Lily mató a su madre por accidente cuando ésta regresó al hogar con la idea de marcharse después definitivamente. Desde entonces, la vida de la joven ha sido un mar de lágrimas y sufrimientos, con un padre que prácticamente la ignora, y donde sólo cuenta con la amistad de su sirvienta Rosaleen. Y cuando un día ésta es golpeada por un hombre por el simple hecho de ser negra, Lily decide fugarse con ella. Como el único recuerdo que tiene de su madre es la foto de una Virgen María con el nombre del pueblo Tiburón como referencia, decide marchar hasta ese lugar. Allí conocerá a una familia de tres hermanas que se ganan la vida elaborando la miel más deliciosa de la comarca. Amable película con muchos puntos en común con Tomates verdes fritos (trauma infantil, estado sureño, vida campestre, racismo, amistades femeninas, hombres al margen, etc.), producida por la actriz Jada Pinkett Smith y dirigida con sensibilidad por Gina Prince-Bythewood, a partir de la novela homónima de Sue Monk Kidd. La actriz Dakota Fanning (El fuego de la venganza), convertida ya en toda una mujercita, asume por primera vez el protagonismo absoluto de un film, y eso que está acompañada de un buen plantel de actrices (que reúnen tres nominaciones al Oscar y una estatuilla). El trabajo de Dakota es excelente, a ratos conmovedor y siempre convincente. Y hay sin duda temas interesantes en la trama, como el cambio que significó la llegada del voto para los negros en Estados Unidos, la sincera apertura a la fe en Dios y en la Virgen, la amistad alegre y fraterna, etc. Sin embargo, a pesar del prometedor arranque, la película acaba por no alcanzar las cotas esperadas, debido a que la historia se torna algo convencional y poco emocionante, y alguna subtrama de interés (como la del padre de Lily) se cierra demasiado pobremente. Además, por momentos la historia pierde entidad, es demasiado idílica y no evita el exceso de sentimentalismo. Ocurre algo parecido que con la miel: está deliciosa, pero si tomas demasiada cantidad te empalaga. En cualquier caso, y con las salvedades apuntadas, se trata de una historia bonita, y es agradable disfrutar del trabajo de las actrices, de la lograda ambientación y de una evocadora música de Mark Isham, con canciones bien escogidas, en donde se incluyen preciosos temas, como “Song for Mia” de Lizz Wright.

5/10
Dreamgirls

2006 | Dreamgirls

Enésima revisitación libre del cuento de la Cenicienta, a cuento, nunca mejor dicho, del ascenso a la fama de las tres componentes del grupo musical “The Dreams”, que como ‘Los tres mosqueteros’, eran en realidad cuatro. El musical de Michael Bennett sobre esas jóvenes mujeres negras de humilde condición y su entorno, que llegan a lo más alto de la carrera artística pero se dejan en el camino jirones de su alma, triunfó en Broadway en 1981, con seis premios Tony y cinco años de representaciones. El libreto se debía a Tom Eyen, con la música de Henry Krieger. Acomete la adaptación y dirección cinematográficas Bill Condon, que algo sabe de llevar musicales a la pantalla tras su guión de Chicago (2002). Aquí sabe introducir bien a los personajes –el trío compuesto por Deena, Lorrell y Effie; el vendedor de autos aspirante a promotor artístico Curtis Taylor; el letrista C.C.; el triunfador cantante James ‘Thunder’ Early; y el anciano agente Marty–, y con naturalidad conduce al momento en que el mujeriego Early acepta que “The Dreamettes” –más tarde rebautizadas “The Dreams”– hagan los coros de sus canciones. De un modo sencillo, confiando en el carisma de los actores y en unas pasiones universales y muy reconocibles por cualquiera de carne y hueso, el film nos sitúa en la tesitura del deseado éxito, y del modo en qué afecta a unos y otros, el precio de la fama. Así, se retrata la ambición, que sacrifica los lazos de esa ‘familia’, la atracción amorosa que lleva a saltarse las debidas lealtades, el escapismo en la droga… Todo con cierto afecto sincero al fondo, no siempre bien manifestado, por la 'neblina' de los oropeles de esa fama que todo lo mata. Inicialmente, los números musicales tardan en llegar. Tiene uno la sensación de que el film va a introducir las canciones sólo en las actuaciones de “The Dreams” en el escenario. Pero no es así, y algunas expresan muy bien el estado anímico de los personajes. Particularmente sobresale la canción “And I Am Telling You I’m Not Going” en un momento álgido del film, donde Jennifer Hudson –debutante en el cine, y conocida por haber sido finalista en el ‘reality’ televisivo “American Idol”– está sencillamente soberbia, con una voz preciosa, llena de sentimiento, y cuya interpretación es perfectamente recogida por la cámara. La película es un completo acierto en su reparto. Bien puede decirse que Hudson es la que roba la función, tal vez por ser una desconocida, pero Beyoncé Knowles aguanta muy bien el tipo con un personaje de imagen distinta a la que suele lucir, Eddie Murphy logra conmover con su patético Early, Jamie Foxx saber cargar con un personaje antipático, y el resto (Danny Glover, los desconocidos Anika Noni Rose y Keith Robinson) está muy en su sitio.

7/10

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