Hay que mirar por dónde vas, y andarse con mucho ojo. Brad Pitt acaba de experimentar una fragilidad de la que no están exentas ni las grandes estrellas.
Brad Pitt ha tenido en 2011 un gran año cinematográfico, como confirman sus películas El árbol de la vida y Moneyball. Por tal motivo el Festival de Cine de Palm Springs le rendía un merecido homenaje. La sorpresa vino cuando desfiló cojeando por la alfombra roja acompañado de Angelina Jolie. El actor de ágiles andares debía ayudarse en su desplazamiento con un... ¡bastón!
No es que los años pesen, aunque Pitt ya cuenta 47 primaveras, sino que según explicó en Entertainment Tonight, tuvo una caída con sus esquís, mientras llevaba en brazos a su hijita. “Tropecé y me caí, pero estoy bien”, explicó el actor, que sufrió contusiones en la rodilla y en los ligamentos.
