Resulta fácil imaginar la angustia del actor Gary Oldman cuando descubre que el guión más deseado de Hollywood desaparece de sus manos.
Dicen que uno de los secretos mejor guardados de la Warner es el argumento de la nueva entrega de la saga Batman, El caballero oscuro: La leyenda renace. En tal tesitura, se entiende el agobio que experimentó Gary Oldman, recientemente espía en El topo, y que bien podría haber sido objeto de espionaje cuando notó que había perdido el precioso guión de la película, donde hace el personaje del policía Gordon.
En una entrevista concedida a la BBC, Oldman reconoce que “estuve dominado por el pánico durante veinte minutos, en que pesaba, dónde demonios lo he puesto”. El actor asegura que la copia llevaba su nombre, y medio en broma, medio en serio, comentó que “me habrían matado” de haberlo perdido.
Por suerte, el actor hizo un esfuerzo de memoria, y recordó que lo había sacado antes de cenar, y que lo había escondido en su habitación del hotel, entre el colchón y la cama, porque no cabía bien en al caja fuerte. Ufff, qué alivio.
