Sean Connery es incapaz de negarse a apoyar un acto que le recuerde sus raíces escocesas. Así que el pasado jueves dio la campanada en el mismísimo Wall Street.
Lleva tanto tiempo retirado de las pantallas, que una aparición pública de Sean Connery es inevitablemente noticia. El otrora agente 007 al servicio de su majestad estuvo en la Bolsa de Nueva York el pasado jueves, días en que la institución celebraba su 219 aniversario. Como tal cumpleaños coincidía con el de la escocesa Universidad de Saint Andrews, 600 años nada menos, el actor fue invitado a dar la campanada que da inicio a la negociación de contratos bursátiles en Wall Street.
De modo que Connery, en compañía de la rectora de Saint Andrews, Louise Richardson, dio la campanada entre los aplausos de la concurrencia. Se da la circunstancia de que el actor ha prestado su ayuda desinteresada an Ever to Excel, documental que narra la historia de la centenaria institución universitaria en cuyas aulas se graduó Sean Connery. El film alude al lema de la universidad.
