Que no pare la música. Pero el clarinete, sí, al menos el de Woody Allen, que no ha encontrado quien lo compre.
Definitivamente, vivimos en tiempos de crisis. Ayer la XIV Feria Internacional del Disco de Barcelona sacaba a subasta un clarinete usado por el mismísimo Woody Allen. El precio inicial por el instrumento musical era de 2.200 euros, y a buen seguro que los organizadores del evento esperaban que sus fans pujaran aumentando las ganancias considerablemente.
Pero su gozo en un pozo. El hecho es que nadie pujó por el clarinete del director de Vicky Cristina Barcelona, a pesar de tratarse de un Buffet Crampon -Carl Fischer- en Si bemol, afinado a 440, con sólo una pequeña fisura, y que se supone que es una joyita de coleccionista que dejó de fabricarse en la década de los 40.
Otros objetos puestos a subasta, como unos cabellos de Elvis Presley, parece ser que sí han encontrado compradores.
