La vida, a veces, sí que es como en las películas.
Lo acaba de comprobar Cameron Douglas, hijo de Michael Douglas y nieto de Kirk Douglas, que fue condenado a prisión por tráfico de drogas en 2010. En efecto, Cameron fue víctima de una paliza propinada por otros reclusos en el clásico ajuste de cuentas que tantas veces hemos visto en el cine americano.
Según el New York Post el joven de 34 años sufrió la rotura de una pierna y un dedo de la mano porque los mafiosos de turno ofrecían 100 dólares a quien le diera una lección. Y es que en en efecto, Cameron Douglas declaró contra los traficantes cuando fue juzgado, y claro, un soplón no es bien visto en la cárcel. Sin embargo, la hora de explicar sus lesiones, el hijo de Michael Douglas explicó que todo había ocurrido mientras hacía deporte.
