Da la impresión de que basta que un actor haga una película con mínimo contenido político para sacar la conclusión de que ahí está el próximo presidente de los Estados Unidos, o casi.
Es el caso de Ben Affleck, que tras entregar Argo, película sobre la crisis de los rehenes en Irán en 1979, ha ingresado en el club de los artistas candidatos a iniciar una carrera política.
Aprovechando la entrega de un premio del National Board of Review, el actor de 40 años ha hecho unas declaraciones asegurando que encuentra “divertida” la especulación sobre su posible carrera al Senado de los Estados Unidos, para sustituir al demócrata John Kerry, al que el presidente Obama acaba de nombrar Secretario de Estado.
Unas palabras ambiguas de Affleck son las que alimentaron el rumor, pero ahora el actor dice que “no hablaba en serio. No se trata de algo que genuinamente me esté planteando hacer”. Por si quedara alguna duda añade el actor-director que “estoy en un punto importante de mi vida en que mi carrera profesional está aquí”, refiriéndose, por supuesto, al cine.
