Mariana Rondón , que ha ganado la Concha de Oro del Festival de San Sebastián por su película Pelo malo –en torno a una
Mariana Rondón, que ha ganado la Concha de Oro del Festival de San Sebastián por su película Pelo malo –en torno a una madre preocupada de que su pequeño hijo muestra rasgos poco varoniles–, ha desatado la ira del chavismo. El Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (Sibci), herramienta propagandística del gobierno de Nicolás Maduro, acusa a la cineasta de despreciar "al gobierno bolivariano que financia sus películas. El Sibci afirma en un comunicado que Rondón "cambia de opinión y desconoce la gestión del gobierno que la ha apoyado".
Al parecer, Rondón –hija de Pavel Rondón, combatiente chavista y ex embajador en Colombia, muy afín al gobierno– enfureció al ejecutivo con sus declaraciones al recoger el galardón: "Gracias por elegir una película tan chiquita que hice para librarme de la angustia de tanta intolerancia", comentó. Tampoco sentó bien una entrevista con el diario El País, en la que acusa al fallecido Hugo Chávez de la situación actual de Venezuela. "Cuando dijo eso de que quien no está conmigo está contra mí nos sentenció a esta guerra. Y Maduro sigue el mismo camino".
Ahora, toda la maquinaria del régimen se ha lanzado a una maniobra de desprestigio de Rondón. Por ejemplo, el articulista fiel a Maduro Frank Lanz ha llegado a calificar de traidora a la realizadora en un artículo. "No digo que adules al Gobierno, no, pero no desconozcas la historia y menos a los protagonistas", comenta Lanz, que también achaca la actitud de Rondón a su "desconocimiento del país" y a "una suerte de enajenación mediática producida por leer El Nacional y El Universal, y ver 24 horas Globovisión". La bailarina Zandra Rodríguez ha calificado en Twitter a Rondón de "vergüenza patria", pues "después de que Chávez ha financiado sus películas, ahora ataca su memoria".
Al menos, Rondón ha contado con el apoyo de algún representante del cine venezolano, como la actriz Arlette Torres, que vive entre Madrid y Caracas. "La película de Mariana habla justamente sobre tolerancia y entendimiento, cosa que al parecer en este país muchos no han comprendido", explica la intérprete.
