El gobierno chino anuncia una segunda licencia de distribución de películas en su territorio, rompiendo así el monopolio que poseía China Film Group. La beneficiaria sería China National Culture & Art Corporation, compañía ligada al Ministerio de Cultura, y a veteranos oficiales del Ministerio de Propaganda. Estatal, por tanto, como la otra.
China limita el número de producciones extranjeras que pueden estrenarse en el país, actualmente a 34, aunque está previsto aumentar el número. Hasta el momento sólo China Film Group podía comercializar estos títulos a través de su propio sello, o de Huaxia Film Distribution.
