Los cines Imax de Madrid y Barcelona cerrarán en cuanto acabe el verano. Teatromax, compañía propietaria de estas instalaciones, ha presentado concurso voluntario de acreedores con una deuda que supera los 5.5 millones de euros.
Las cifras de asistencia a los cines Imax en los que se proyectan películas en 3D, han ido en descenso en los últimos años, coincidiendo con la generalización del formato en salas convencionales. Por esta razón, los responsables de la compañía, cuyo consejero delegado es Juan José Castelló, planean dar un uso totalmente diferente a los locales que actualmente acogen los cines. En el caso del Imax Port Vell de Barcelona, Teatromax plantea destinar el edificio a una nueva zona de tiendas y restaurantes, aprovechando el atractivo turístico de la zona. En Madrid, está previsto crear un espacio para celebrar eventos y conciertos.
