El veterano Mel Brooks no participa como actor en una producción cinematográfica desde la poco conocida Svitati, de 1999, aunque posteriormente ha aparecido en televisión, por ejemplo interpretándose a sí mismo en diversos episodios de la serie Larry David. Pero sí que se prodiga como doblador de personajes animados. Ahora, el creador de El jovencito Frankenstein vuelve al terreno de la parodia del género fantaterrorífico con Hotel Transylvania 2.
En la secuela del debut cinematográfico del reputado animador Genndy Tartakovsky, Brooks le prestará su voz al padre del conde Drácula, que tras muchos años de ausencia decide volver junto a su vástago. A sus 88 años, el actor y director de Drácula, un muerto contento y feliz no piensa en su jubilación, y se muestra entusiasmado con su nuevo personaje. "El padre del vampiro será un tipo malhumorado, y me siento muy identificado con él", ha declarado.
