Para piratear "The Interview" a Sony, como venganza por criticar a Corea del Norte, se pensaba que Kim Jong-un había recurrido a los hackers más inteligentes de su país, que habrían desencriptado enrevesados códigos de protección de su sistema informático.
Sin embargo, no hacía falta ser un genio para entrar los ordenadores de la multinacional, pues acaba de trascender que muchos usuarios tenían contraseñas tan 'complicadas' como "1 2 3 4 5" y "A B C D E", posiblemente las primeras opciones que utilizaría un niño que quisiera jugar a desbloquear el código.
Así lo ha desvelado el ganador del Pulitzer Fred Kaplan, que en su nuevo libro, "Dark Territory: The Secret Story of Cyber War", publica datos esclarecedores sobre el hackeo que hizo temblar a Sony. Sin ir más lejos, confirma que detrás del ataque estaba Corea del Norte, hecho puesto en duda por algunos escépticos. Afirma que la NSA tiene vigilados los ordenadores del gobierno coreano, por lo que tenía la completa seguridad sobre quiénes eran los culpables.
En 2014, el ataque a Sony paralizó los sistemas informáticos de la compañía, y derivó en grandes filtraciones de datos, correos electrónicos privados de ejecutivos de Hollywood y varios filmes aún sin estrenar, entre ellos The Interview, que caricaturizaba al dictador coreano.
