Si Frank Underwood, su personaje en “House of Cards”, ha llegado a ser presidente de EE.UU., Kevin Spacey ha estado a punto de ocupar el máximo cargo directivo de una gran compañía: Relativity Media. Finalmente no será así.
Al final ocupará el máximo cargo directivo de la compañía Dana Brunetti, su socio habitual en el campo de la producción, con el que trabaja estrechamente en la pequeña sociedad Trigger Street.
La elección, tras largas negociaciones, forma parte de un paquete de medidas para reflotar Relativity, que se declaró hace unos meses en bancarrota, tras una serie de reveses en taquilla. Para seguir adelante, la empresa ha cumplido con el requisito que le pide la legislación estadounidense de avalar que ha recaudado nuevos fondos por valor de 100 millones de dólares. “Espero trabajar estrechamente con la anterior dirección”, comenta Brunetti.
En un principio, Kevin Spacey pensó que tendría tiempo para asumir el cargo. Pero ha llegado a la conclusión de que es incompatible con su apretada agenda de rodajes de la serie, y la administración del Teatro Old Vic de Londres, que continúa llevando a cabo pese a que renunció a ser director artístico el año pasado. Su cara familiar podría haber funcionado a la hora de atraer inversores, por lo que algunos analistas opinan que su renuncia podría poner en riesgo el plan para poner en marcha de nuevo Relativity.
