Un grave suceso tuvo lugar durante la tarde del jueves en Viernheim, en la parte occidental de Alemania, cerca de Frankfurt. Un hombre enmascarado con armas de distinto calibre y un cinturón de munición irrumpió en el cine Kinopolis efectuando varios disparos al aire, en torno a las 15.00h. Allí tomó a varias personas como rehenes.
Hasta la zona se desplegaron decenas de agentes de las fuerzas especiales SEC, y varios helicópteros, que utilizaron gases lacrimógenos para capturar al asaltante, pero finalmente tuvieron que abatirle con armas de fuego.
Las primeras informaciones hablaban de que había varios fallecidos y heridos de bala, aunque por suerte no fue así, sólo hubo que lamentar la muerte del agresor. Sí que habría al menos 25 personas afectadas por el uso de gases lacrimógenos.
"El asaltante se desplazaba por el cine y daba la impresión de estar perturbado", ha declarado Peter Beuth, ministro del Interior del Estado de Hesse, donde se produjo el tiroteo. En plena psicosis terrorista por atentados como el de París, sucesos como éste disparan todas las alertas.
Alemania ha vivido en los últimos meses falsas alarmas terroristas, como la que el pasado mes de noviembre llevó a evacuar el estadio de Hannover, donde iba a tener lugar un encuentro amistoso de las selecciones de Alemania y Austria, al que asistía la canciller, Angela Merkel.
