Vladimir Putin ha dado un espaldarazo a la producción de su país “Dvadtsat vosem panfilovtsev (Los 28 hombres de Panfilov)”.
Como se ha encargado de airear la televisión estatal, divulgando numerosas imágenes, el presidente ruso ha visto el film en Astaná, durante un viaje oficial a la capital de Kazajistán, junto con el eterno presidente kazajo, Nursultan Nazarbayev.
El film reconstruye la supuesta heroicidad de los 28 soldados de la División de Rifle 316 del Ejército Rojo, en su mayoría kazajos, que en noviembre de 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, se sacrificaron para detener el avance de la Wehrmacht de Adolf Hitler. Antes de morir todos, consiguieron la hazaña de destruir 28 tanques nazis. En las escuelas, los niños rusos estudiaban los hechos.
Sin embargo, los historiadores afirman que la historia no es real. Todo indica que lo sucedido fue exagerado en la era comunista por los periodistas del periódico Estrella Roja, que publicaba el ejército soviético con objetivos propagandísticos. Al parecer sí que hubo al menos un enfrentamiento, y algún enemigo cayó, pero no murieron todos los héroes. Al régimen de la antigua URSS le venía bien la historia, pues mostraba a kazajos y rusos combatiendo hombro con hombro para defender a la patria. Curiosamente, la misma idea que ahora quiere divulgar Vladimir Putin para recuperar el orgullo nacional.
No estrenada a nivel internacional, la cinta supone el segundo trabajo de los directores Andrey Shalopa y Kim Druzhinin, que han contado con estrellas rusas para el reparto.
