Un tribunal de Shanghai ha dado la razón a Walt Disney, en su denuncia contra las compañías chinas Bluemtv, Lanhouyan, G-Point y PPLive, artífices de “The Autobots”, descarado sucedáneo de “Cars”.
Las empresas deberán compensar a la multinacional americana con 190.000 dólares, una multa bastante tibia. Máxime teniendo en cuenta que la cinta de imitación ha recaudado 860.000.
Sin embargo, Walt Disney se lo ha tomado como un triunfo en su esfuerzo por proteger sus propiedades en el país asiático, ahora que ha inaugurado un parque temático en Shanghai, y se plantea coproducir proyectos allí. La clave reside en que hasta ahora las cortes locales nunca daban la razón a los denunciantes de casos similares, por lo que supone un importante precedente. “Los derechos a la propiedad intelectual son la clave en el desarrollo de la industria cultural”, indica un portavoz de la compañía del ratón. “Estamos satisfechos de que el tribunal protegiera los derechos de una compañía creativa como la nuestra”.
El tribunal concluyó que los personajes de la película china, unos automóviles llamados “K1” y “K2”, se parecen como gotas de agua los protagonistas de la cinta de Pixar y su secuela, Rayo McQueen y Francesco Bernouilli. Los carteles y diseños son muy parecidos, y el título en mandarín sólo se diferencia del de Cars en un par de caracteres.
