“No las he podido ver, para mi desgracia no voy al cine, leo novelas”, reconocía Mariano Rajoy cuando en una entrevista con Carlos Alsina, en Onda Cero, le preguntaban si había visto alguna de las películas nominadas a los Premios Goya.
No se puede negar que el presidente del Gobierno fuera sincero, ya que explicó que “el cine es uno de los asuntos pendientes en el futuro”, y después añadió “como otros muchos”. Por el contrario, sí que dedica algún tiempo a la lectura de autores nacionales, pues recomendó leer “Patria”, de Fernando Aramburu.
Como cabía esperar, las reacciones de representantes del cine español no se han hecho esperar. “Un presidente que no ve el cine que se hace en su país no es por falta de tiempo, sino de interés. Un desprecio impensable en otros países”, declaraba en redes sociales un irritado Juan Antonio Bayona. Más agudo ha estado el director Daniel Sánchez Arévalo, que recordaba que la sede del PP en la calle Génova “está pegada a la Academia del Cine, puerta con puerta”. “Pásate y te dejo los DVD”, ofrecía este cineasta con cierto desparpajo.
