Mario Casas triunfa en el género de suspense con “Contratiempo”.
Ahora, parece haberle cogido el gusto al género, ya que protagonizará una nueva película de la productora Rodar y Rodar, especializada en thrillers psicológicos como El orfanato.
El actor tendrá que perder varios kilos para poder meterse en la piel de Fancisco Boix, que junto con su padre y otros españoles republicanos fueron prisioneros de los nazis tras exiliarse en Francia concluida la Guerra Civil. Durante su confinamiento, pudo sacar numerosas fotografías que, al término de la Segunda Guerra Mundial, sirvieron para incriminar a líderes nazis que regentaban los campos de concentración.
El último film en el que ha participado Mario Casas ha sido El bar, de Alex de la Iglesia, que se proyectó ayer en la Berlinale y que se estrenará en España el 24 de marzo
