Marisa Paredes recibirá el Goya de Honor 2018, por "una prolífica y prolongada carrera, trayectoria que mantiene con absoluto vigor, apostando en numerosos trabajos por proyectos cinematográficos nacionales e internacionales definidos por el riesgo y el prestigio", según ha argumentado la Junta Directiva de la Institución.
La actriz se siente "conmovida", según ha declaradoa la Academia de Cine tras conocer la noticia desde Lyon, donde acude estos días al Festival Lumière. "La Academia es importantisíma para el cine español y una se siente muy querida con este honor". La actriz ha sentido primeramente "sorpresa, pero ha venido seguida de una gran emoción. Siento que es como un sueño, es algo que no se espera y cuando llegue a Madrid me preguntaré si realmente es cierto, porque esto es algo que se escapa a la propia realidad". Pese a llevar casi seis décadas desempeñando este oficio, Paredes no le da importancia al hecho de tener una carrera tan dilatada. "Hay mucha gente que ha hecho lo mismo que yo y ha tenido menos suerte", explica.
Nacida en Madrid, Paredes inició sus estudios en el Conservatorio y en la Escuela de Arte Dramático de esta ciudad. Su vocación temprana la haría debutar en el cine con tan solo 14 años de la mano de José Osuna en Esta noche tampocoa. Le seguiría una intensa actividad dramática, tanto en la escena como en la televisión, donde representó personajes ideados por Ibsen, Shakespeare, Chejov o Neville en los reconocidos Estudio 1. Sus primeros papeles en cine fueron en roles secundarios y principalmente en comedias. Ha sido actriz fetiche de Pedro Almodóvar en títulos como Entre tinieblas, Tacones lejanos, La flor de mi secreto, Todo sobre mi madre y La piel que habito. Ha intervenido en títulos de enorme éxito internacional, como La vida es bella, de Roberto Benigni. En los próximos días recibirá la Espiga de Honor de la Seminci en su 62 edición.
