El cine español puede respirar tranquilo, ya que por fin se ha atendido una de sus más importantes reivindicaciones.
Al aprobarse finalmente en el Congreso los Presupuestos Generales del Estado, tras el retraso por las enmiendas presentadas por el PP en el Senado, el IVA del cine bajará del 21% al 10%. La rebaja entra en vigor de inmediato, en cuanto el texto se publiqué en el Boletín Oficial del Estado, lo que ocurrirá casi con toda certeza mañana viernes.
En 2012, el gobierno de Mariano Rajoy elevó el IVA de la cultura y el ocio al 21%. En 2014 rebajó la tasa para el mundo del arte, y en 2017 el de los espectáculos en directo. Pero sólo había accedido a modificar el relativo al cine en marzo, pocos meses antes de la moción de censura que ha llevado a Pedro Sánchez a la Moncloa. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en el que se decidió esta medida, Cristóbal Montoro, entonces ministro de Hacienda, recordó que las salas habían prometido que si se tomaba esta decisión, reducirían el precio de las entradas. "Si se baja el IVA no es para que el sector tenga más beneficios, sino para beneficiar al consumidor", declaró.
Pese a todo, no está del todo claro si ir a ver una película saldrá a partir de ahora más barato. "Durante este periodo las salas de cine han realizado un esfuerzo notable para que los espectadores de cine no se vieran afectados por la subida del IVA", señala la Federación de Exhibidores de Cine (FECE) en un comunicado. "Es de destacar que durante este tiempo el precio medio de una entrada de cine en España se ha reducido respecto al año anterior a la aplicación del 21% del IVA". No aclara nada más, lo que se interpreta con que cada empresa tomará las medidas que considere necesarias.
